VEGA DELGADO JOSE

FILOSOFO.- Nació en Cuenca el 2 de Agosto de 1947. Hijo legítimo del Dr. José Emiliano Vega y Vega, médico ginecólogo y de Cristina Delgado Carrión, naturales de Cuenca. Su hermano mayor falleció a las pocas horas de nacido y el menor, Gustavo, es médico psiquiatra.
Inició sus estudios en el Jardín “Carlos Zambrano” de su ciudad natal en 1952 donde tuvo de profesoras a la Srta. Julia Arteaga y a la poetisa Isabel Tamariz de Salazar. De 1953 al 59 cursó la primaria en la escuela particular “San Francisco de Borja” de los Jesuitas. Entre el 59 y el 65 estudió Humanidades Modernas en el colegio “Rafael Borja” también de los Jesuitas y siguió lecciones con Hernán Andrade Tobar, S. J. quien despertó su vocación por las letras como profesor de Literatura Castellana y en Filosofía fue discípulo de Miguel García de la Guardia, S. J. español.
En cambio Carlos Bravo, S. J. le condujo con la práctica del andinismo al gusto por la naturaleza y a la afición por la Historia, disciplinas de la que era vívido y dramático expositor.
Un día, mientras cursaba Gramática Castellana en el segundo año, el profesor José María Delgado Buiza S. J. Mandó a los estudiantes a hacer una composición sobre la parábola bíblica del Hijo Pródigo y como su trabajo fue el mejor de la clase, tomó conciencia de sus aptitudes y posibilidades. El Padre Mesías S. J. había querido al terminar la escuela en 1959 que pase al Colegio Loyola de Quito, a la sazón Seminario Menor y Vocacional, pero su padre se opuso con el argumento de que una decisión tan importante debía tomarse a una edad de mayor madurez y por eso le obligó a continuar sus estudios regulares en el Borja, donde aprendió la férrea disciplina de estudio y la pasión por las Humanidades y Letras y como sentía una gran predisposición por las ciencias exactas, siempre fue uno de los mejores alumnos.
Durante su adolescencia y al terminar el cuarto curso resolvió retirarse a una finca campestre a devorar a los clásicos y sobre todo a Platón, el de los Diálogos socráticos y cautivado por el resplandor, belleza y profundidad de los griegos, inició el quinto curso completamente cambiado. Su padre le había obsequiado una colección de cuarenta y un tomos de los Clásicos Jackson con las obras de los más importantes representantes de las letras universales y ello ayudó a la conversión de su vida, pues siguieron nuevas lecturas de Historia y Filosofía y fue tan grande su influencia, que durante un buen tiempo llevó su corte de pelo a la usanza helénica; sin embargo el conflicto con sus ideas cristianas no se hizo esperar y para finales de su período colegial se sumó a la crisis de la elección de su carrera y se produjo una radical desorientación. La brújula, empero, había sido encontrada en el templo de la cultura griega, la Filosofía, ciencia a la que decidió desposar durante un retiro en la finca familiar, a despecho y desengaño de las frustradas esperanzas familiares de optar por los estudios de medicina, pues su carácter, tan dado a las elucubraciones abstractas, así se lo indicaba.
En Octubre del 65 se matriculó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cuenca donde tuvo la suerte de contar con profesores de la talla de Francisco Alvarez González que había sido discípulo de Ortega y Gasset en España, de Gabriel Cevallos García historiador, Francisco Olmedo Llorente con quien trabajó su tesis doctoral, Silvino González Fontaneda erudito en latín y griego, Carlos Pérez Agustí filólogo y cineasta, Claudio Malo González Antropólogo, Gregorio Rafael Galiana pedagogo, etc.
El 68 obtuvo su licenciatura en Humanidades y luego de dos años de especialización y dos más empleados en la redacción de su tesis doctoral culminó la carrera brillantemente. Tanto la tesis como el Programa Analítico Profesoral que le requirieron para graduarse de Profesor en Filosofía en 1982 constan publicados bajo los títulos siguientes: “Ensayo de una explicación Metafísica del Tiempo”, Cuenca, 1974 y “Etica, como filosofía de la acción humana y del valor moral” 1986, respectivamente.
Mientras tanto había desempeñado diversas cátedras entre 1966 y el 75 en los colegios Americano, Normal Católico Miguel Cordero Crespo, Seminario Menor Salesiano y Rafael Borja de los Jesuitas. Entre 1970 y el 83 fue profesor fundador de Filosofía de la Universidad Católica de Cuenca y a partir de 1975 catedrático titular de Filosofía y por oposición, de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación de la Universidad de Cuenca.
Entre 1983 y el 84 asistió al Freie Universitaet de Berlín Occidental para realizar estudios de postgrado sobre Filología Alemana y Filosofía Alemana Contemporánea y tuvo de maestros a filósofos del prestigio internacional de Ernst Tugendhat, Michael Theunissen, Margherita von Brentano, todos ellos discípulos del último Heidegger en Friburgo de Brisgovia, y Wolfgang Fritz Haug que figura como el mayor especialista en Marx en Europa Occidental.
Vuelto al Ecuador reasumió su cátedra a tiempo completo y dio cursos de Filosofía, Ontología, Teoría de los Valores, Filosofía de la Historia, Materialismo Histórico y Dialéctico, e Historia del Marxismo.
Para entonces había editado las siguientes obras: 1) “Filosofía e Historia en Teilhard de Chardin”, dos tomos. Ensayo largo sobre dicho filósofo católico francés, y 2) “Tratado para una Filosofía Cristiana de la historia”, 1981, y comenzó a preparar 1) “La Filosofía alemana, de Martín Heidegger al maestro Eckehart”, en dos volúmenes, con prolegómenos para la superación de la Filosofía y “Cinco ensayos sobre el lenguaje” que salió en 1989 con motivo del Centenario del natalicio de Heidegger, célebre autor de “Sendas Perdidas”, que ha dedicado a la Academia ecuatoriana de la lengua, con cinco trabajos sobre lingüística relacionados con el mundo de los prefijos, en 88 páginas. Dichos ensayos son: a1) Sobre filosofía del lenguaje gramatical y léxico gráfico, a2) Meditaciones acerca de la filosofía del lenguaje como filosofía primera, a3) De la esencia de la poesía, con una traducción de un artículo de Hermann Kunish al español, sobre Rainer María Rilke, a4) Thomas Mann, con una traducción de un artículo de Kate Hamburger y a5) Bio – Bibliografía de Martín Heidegger o el lenguaje como El Hogar del Ser.
En colaboración ha publicado también “Filosofía de la historia y perspectiva”. Cuenca, 1979; “Metafísica y filosofía de la naturaleza en Alberto Magno” en 1981 y “Humanitas, el problema del humanismo en la Filosofía Marxista y en la Filosofía Cristiana” 1983 y tiene en preparación dos trabajos: 1) “La frivolidad de la filosofía en Ortega y Gasset” y 2) “Mas allá de la Filosofía” fundamentando la Metafilosofía.
Vega Delgado es un filósofo y un catedrático en tan difícil materia, de los pocos que cuenta el país. Ha tenido por meta de su vida serlo; por ello acostumbra a recogerse, meditar y pensar pues una vida humana incapaz de recogimiento es pura alteración y alienación y al hacerlo, retorna a la palabra oral, a la cátedra, a sus diálogos coloquiales, a la palabra escrita en sus libros, en el periodismo, en revistas. Colaboró como asesor para la cátedra de Filosofía en la especialización de Filosofía, que mantiene la Universidad Católica de Cuenca abscrita a la Facultad de Teología. Igualmente es articulista de El Mercurio de Cuenca y está casado con la Lcda. Mercedes Crespo Regalado, profesora del Instituto Normal Superior de Cuenca y son padres de Bernardo, Elizabeth y Agustín.