ROJAS DE CUELLAR GABRIEL

CONQUISTADOR.- Nació en Cuellar, Provincia de Segovia, por 1498. Pasó a Tierra Firme en unión de Pedrarias Dávila, su paisano, en 1511. Estuvo en la fundación de Acla en 1514 y fue Teniente de Gobernador de esa ciudad en 1520.
En 1524 partió a la expedición de Nicaragua y allí permaneció con Hernando de Soto y Francisco Hernández de Córdova. El 25 tuvo a su cargo las minas de Gracia de Dios cerca de León. El 28 se halló con Martín de Estete en el descubrimiento del río Desaguadero y junto a Pedro del Barco capitaneó una avanzada de ochenta hombres que cayó en una emboscada indígena pero salvó la vida. El 30 fue de los fundadores del pueblo de Gracia de Dios.
Desde 1530 permaneció en Panamá y trabó amistad con Francisco Pizarro asociandose a su empresa. El 33 trajo la noticia de la llegada de Pedro de Alvarado, quien le había quitado parte de la tropa que Rojas pensaba transportar al sur.
En el Perú se entrevistó con Diego de Almagro y luego con el propio Pizarro a quien comunicó la decisión del primero, de ponerse al frente de las tropas para enfrentar a Alvarado.
Después combatió contra el general Quisquís en el valle de Jauja y el 23 de Marzo de 1534 se halló presente en la fundación del Cusco, donde quedó de Encomendero hasta el 36, que estallaron las guerras civiles entre Pizarristas y Almagristas.
En 1537 fue Alcalde del Cusco y figuró en el banco del Almagro, siendo designado Comandante de esa plaza. A fines de ese año tenía presos en una cuba de agua a Gonzalo Pizarro y a Alonso de Alvarado, pero lograron fugar y encarcelaron a Rojas, quien, después de la batalla de Salinas logró reconciliarse con Gonzalo Pizarro.
En Agosto del 41, como Teniente de Gobernador del Cusco, recibió a Pedro Alvarez Holguín. El 44 fue capturado en Lima por Francisco de Carvajal, acusado de haber desertado del ejército de Gonzalo Pizarro, pero logró fugar y luchó contra ese bando hasta el 48, que fue gravemente herido en el Cusco de un flechazo en la nariz que le comprometió hasta el paladar al punto que se le dio por muerto.
Luego, en tiempos de Blasco Núñez de Vela, salió hacia Arequipa y pasó a Lima, donde fue perseguida nuevamente por Gonzalo Pizarro.
A la llegada de La Gasea aceptó servirlo y luego de la batalla de Chupas fue designado Miembro del Consejo Militar primero y después enviado al Alto Perú a fundar una población de españoles.
Establecido en Lima, casó en 1564, de unos sesenta y seis años, con Isabel de Benalcázar, joven de no más de veinte años, nieta materna del Conquistador Sebastián de Benalcázar y de una india de Nicaragua.
Debió fallecer de avanzada edad y fue padre legítimo de María de Rojas y Benalcázar, nacida en Lima, en 1565, quien casó en 1593 con Lorenzo Tomalá de Castillo, hijo de Francisco Tomalá y de María Josefa del Castillo, uniéndose en esta forma la sangre del Conquistador Benalcázar, de una india de Nicaragua y del Conquistador Rojas, con la de los Caciques Tomalá de la isla Puna, con descendencia hasta nuestros días, en la que figuran tres presidentes Constitucionales de la República del Ecuador Carlos Julio Arosemena Tola, Carlos Julio Arosemena Monroy y Otto Arosemena Gómez.