Riera Moscoso Juan María.

Excmo. y Rmo. Sr. Dr. Dn. Juan María Riera Moscoso O. P.

Una vez fallecido el Excmo. Monseñor Isidoro Barriga el 22 de enero de 1894, fue nombraro Administrador Apostólico de Guayaquil el Canónigo Maestrescuela Dr. Pío Vicente Corral, quien rigió la Diócesis hasta el 10 de octubre de 1901 en que feneció. Luego desde este año hasta el 19 de enero de 1912 en que S. S. Pío X preconizó al Excmo. Mons. Juan María Riera como V Obispo de Guayaquil, fue Administrador Apostólico el Excmo. Mons. Federico González Suárez.

NACIMIENTO, ESTUDIOS Y ORDENACION SACERDOTAL:

Nació en la ciudad de Ambato el 28 de enero de 1866, hijo legítimo del Sr. Carlos Riera y de la Sra. Dolores Moscoso, fue bautizado por el Pabro. Dn Juan Bautista Vaca el 30 de enro siguiente, con los nombres de Carlos Antonio Reinaldo. Recibió el Sacramento de la Confirmación de manos del Arzobispo de Quito, Mons. José Ignacio Checa y Barba.

Su educación primaria la efectuó en Ambato y luego, en Latacunga.

Llamado por Dios a su santo servicio, esencialmente dócil a la celeste voz, ingresó en la Vble. Orden de Santo Domingo, en Quito, el mes de septiembre de 1880. Profesó el 10 de octubre de 1882. Recibió la Tonsura y Ordenes Menores en 1884. El Diaconado lo recibió de manos del Excmo. Monseñor Miguel León y Garrido el 13 de julio de 1890, y el 3 de agosto siguiente, recibió la Ordenación Sacerdotal de manos del mismo Sr. Obispo de Cuenca, en la población de Nulti, provincia del Azuay.

SU APOSTOLADO Y CARGOS DESEMPEÑADOS EN LA ORDEN DOMINICANA: Misionó en Macas, Oriente, desde marzo de 1892. Luego, fue nombrado Prior de Latacunga, el 17 de abril de 1894. El 5 de marzo de 1897 fue elegido Vicario Provincial. Con los Padres Alfonso Jerves y Ceslao Moreno, fundó en Quito la Revista mensual “La Corona de María”, el 1º de enero de 1900. Maestro de Novicios el 27 de septiembre de 1900.

Fue elegido Provincial, primera vez, el 3 de septiembre de 1902. A fines de abril de 1904 viajó a Roma para intervenir en el Capítulo General electivo.

Fue reelegido Provincial por el Capítulo el 1º de septiembre de 1906 por sus excepcionales dotes de padre y de administrador, haciendo por su medio numerosos bienes a la Provincia Dominicana en el Ecuador. El Canónigo Navarro escribe de este eximio Provincial del siguiente modo: “Religioso modelo y my observante; aferrado al retiro y silencio de esa arca de salvación, llamada celda; estuvo sólo atento al desempeño de los difíciles y delicadísimos deberes de su cargo, y a vivir por medo de la oración unido siempre a Dios. Imposible que lámpara alguna brille en el Santuario sin denunciarse a sí propia, pues, el mundo no puede menos que apreciar a quien de corazón se menosprecia. Ser desconocido y considerarse nadie fue su máxima favorita, y el secreto que por muchos años ocultaba en su pecho este verdadero siervo de Dios, se reputaba como siervo inútil en todas partes donde la obediencia le colocaba, y esta norma de conducta fue observada por él así en Cuenca, Latacunga, Ibarra, Loja y Quito, como en Europa donde se hizo acreedor a manifestaciones especiales de sus Maestros Generales”.

OBISPO III DE PORTOVIEJO: Desempeñando tan alto cargo estaba cuando le sorprendió la noticia desconcertadora para él, de su nombramiento para Tercer Obispo de Portoviejo, extendido por S. S. Pío X, el de diciembre de 1907. Fue consagrado en la Catedral de Quito por el Excmo. Monseñor Federico González Suárez, el 3 de mayo de 1908. Escribe el R. P. Luis F. Cisneros Rumazo: “Impedido el Siervo de Dios gobernar personalmente su