REYES MACIAS ROCIO

ACTRIZ.- Nació en Manta el 4 de Noviembre de 1964 y fueron sus padres legítimos Diómedes Reyes García, mecánico industrial, dueño de un taller de cerrajería, natural de Pacocha en el Cantón Manta y Angela Macías Palma, de Santa Ana, Manabí.
La segunda de una familia de cuatro hermanos que vivían en casa de una tía, estudió los primeros dos grados en la escuela “Ciudad de Manta” y los restantes en la “Santa Esperanza No. I” de monjas y como era activa y alegre, cuando se extralimitaba en sus travesuras la madre Sor Francisca cariñosamente le daba con una regla grandísima en la cabeza.
Sus primas y vecinas las Medina Reyes la llevaban al canal 4 de Televisión donde el payaso Cocoliso las ponía a jugar en un Programa cómico que alcanzó gran sintonía. Rocío cantaba con buena voz y aún recuerda una tonada que dice // Tu eres mentiroso/ ¿Por qué me engañaste?//
Inició la secundaria en el Colegio Manta y concurría con las mismas primas a cantar en Radio Cenit. De trece años visitó el gimnasio del Colegio Nacional Cinco de Junio para hacer acrobacias. Su vecino Nixon García Sabando la enamoraba. El 80 se cambió al Cinco de Junio y el 81 contrajo matrimonio con Nixon y fueron a vivir en un departamento alquilado. El 83 se graduó de Bachiller, ingresó a la Escuela de Servicio Social de la Universidad Eloy Alfaro de Manta y el Profesor Gonzalo Andrade Arévalo le solicitó que actúe en el papel de María, mujer de Quinindio, en la obra “El Tejedor de sueños”, en reemplazo de una actriz que se excusó de actuar a última hora y se estrenó exitosamente en el Festival la Flor de Septiembre de 1983. Su interés por el teatro se incrementó cuando leyó la primera obra que cayó en sus manos titulada “El sol bajo las patas de los caballos” de Jorge Enrique Adoum, desde entonces se unió estrechamente con los miembros del grupo teatral “La Trinchera”, formado al rescoldo de ideas comunes y de ideales de progreso por el Prof. Andrade, quien los dirigía.
Era lo mejor que hacíamos porque en Manta no había más referentes en materia de teatro. Nos poníamos un vestuario, imitábamos a un montubio (yo soy chola manabita y de alguna manera tenemos eso) Como nunca había hecho teatro, decidió buscar la capacitación asistiendo a varios seminarios y talleres, siendo la única mujer que hacía teatro en forma estable en Manabí. Su esposo, también hombre de teatro y director del grupo, la comprendía y apoyaba.
El 84 nació su hija Gabriela, trabajó en “De remos a motores” y en “La Mano Negra”, el 85 en “Nokao” y se terminó la construcción del teatro “Shusig”, el 86 en “Viaje al Mundo de Plauto” donde hizo el papel de Cleostrata bajo la dirección de Arístides Vargas, el 88 en “Bandais” con María Escudero, el 89 viajó con “La Trinchera” a Londrina en el Brasil, a presentar “Bandais” en la Muestra Latinoamericana de Teatro. El 90 recibió un curso de dirección actoral con Charo Francés y actuó en “El Cuco de los sueños”, texto de Raimundo Zambrano y Arístides Vargas, en versiones para adultos y niños, obra basada en la tradición oral manabita y presentada en el Festival Internacional de Teatro de Caracas. El 91 obtuvo el título de Licenciada en la Escuela de Trabajo Social pero el 92 fue el año de su consagración, con un proyecto del grupo que tituló “El Zaguán de aluminio” de Arístides Vargas.
La obra es un monólogo largo inspirado en la niñez, juventud, madurez, vejez y muerte del gran poeta mantense Miguel Augusto Egas, a) Hugo Mayo. Todo se inicia durante la espera de un niño por su barco blanco que lo llevará a Guayaquil a vivir con sus tías porque su padre ha muerto. Dentro de ese compás Rocío se transforma en muchos personajes importantes en la vida del futuro poeta y desfila al mismo tiempo en sus edades cronológicas “Vivir sin tiempo el esplendor del momento eterno, sin las urgencias de la vida que pasa”. El momento cumbre sucede al final cuando se escucha el monólogo de una mujer que quiso a Hugo Mayo. “La magia de la vida. El y yo éramos dos puertos del cual nunca debimos haber partido y al cual siempre regresábamos ¿Quién podrá sacarme de este silencio tan urgente, de esta ausencia tan rotunda? Todo ello dentro de una escenografía sencilla de símbolos claros y Rocío haciendo acopio de voces, actitudes corporales y gestuales, utilizando una serie de elementos escénicos….
El 93 viajó al Festival Internacional de las Artes en San José de Costa Rica con “El Cuco de los Sueños” y “El Zaguán de Aluminio”, el 94 al Encuentro Internacional de Teatro en Trujillo, Perú y al Festival del Teatro Latinoamericano de la Amistad en Chiclayo, también con “El Cuco de los Sueños”. El 95 actuó bajo la dirección de su esposo en “La Montaña Azul” y en “Junio” hizo el difícil papel de Doña Ana Paredes Arosemena, la esposa del General Eloy Alfaro, cuando estaba anciana y ciega; obra simbolista sobre la epopeya alfarista al conmemorarse el Centenario de dicha revolución.
También trabajó en “Balsamaragua”, danzas que tratan sobre el combate de ese nombre en las guerras alfaristas, con un difícil trabajo corporal y gestual. Ese año viajó con “La Trinchera” a varias ciudades: Caracas, Bahía en el Brasil, y Trujillo y con su esposo adquirió una villa en la Ciudadela Universitaria a través de un préstamo del Banco de la Vivienda.
De mediana estatura, ojos y pelo negro, tez canela, contextura delgada, faz expresiva, seria en sus proyectos y realizaciones. Ha demostrado ser una actriz de carácter, capaz de realizar cualquier interpretación por difícil y larga que fuere debido a sus admirables cualidades escénicas, excelente memoria y fervorosos deseos de superación. Tiene la certeza de que el teatro va más allá de las simples representaciones.