Rencoret Benjamín.

Nació el año de 1822 en la aldea de Valdivia, de la Provincia de Santiago de Chile. Educóse en Santiago, y en 1840 vistió en la misma ciudad el hábito mercedario. Terminados sus estudios y ordenado sacerdote, enseñó en el Instituto nacional religión, y en el convento filosofía y teología, llegando a obtener el gado de Maestro en esta última facultad. Amante entusiasta de su Instituto y promotor incansable de la observancia regular, tomó a su cargo el primer noviciado de su Orden, que bajo el pie de perfecta vida común y de estricta observancia; se estableció en el convento de San Miguel de Santiago, por los años de 1856, siendo el primer Maestro de novicios y Superior local del mismo convento. En fuerza de un Breve pontificio, del 13 de julio de 1860, que lo nombraba Provincial de Chile por tres años, entró a gobernar la Provincia; nombramiento que se repitió dos veces más; de modo que fue Provincial nueve años consecutivos. Entonces fue nombrado Miembro de la facultad de Teología de la Universidad gubernativa de Chile, y en 1868 figuró en el segundo lugar de la terna, que formó el gobierno de Chile para proveer el Obispado de la Serena, ocupando el primer lugar el canónigo Don Manuel Orrego, que fue el presentado a la silla Apostólica y el preconizado por la misma. En 1869, visitó en calidad de Visitador Apostólico, nombrado por la Santa Sede, los conventos que tine la Orden de la Merced en la República del Ecuador; las sometió a la vida común, regularizó en ellos la obesrvación, y los regió durante seis años, promoviendo su progreso y aumento. En 1877, fue llamado a Roma por el Superior General de la Orden para encargarle el oficio de Procurador General, cargo que desempeñó hasta febrero de 1881, fecha en que regresó a Chile, habiendo tenido una parte muy principal en la elección de un americano a la primera prelacía de la Orden, en el Capítulo General celebrado en Roma por cédular cerradas enviadas de cada Provincia, el 30 de Enero de 1880. El General de la Orden lo nombró Visitador de los conventos de la República Argentina, en 1885. Después de haber cumplido su cometido, el P. Rencoret recorrió el Paraguay, y enseguida permaneció algún tiempo en Buenos Aires, ocupado en estudios históricos relativos a los Mercedarios en aquella República. En 1888, el P. Rencoret fue propuesto a la Santa Sede por el Gobbierno de Chile para el obispado de Concepción, cuya propuesta fue aceptada y designado definitivamente el P. Rencoret para esa dignidad, más, habiendo tardado el Gobierno de Chile en presentar sus preces definitivas se retardó la preconización, y entre tanto el P. Rencoret, atacado en Buenos Aires de una mortal anemia, se trasladó al Convento de la Merced de Mendoza, donde murió, el 18 de Noviembre de 1888. Muchas son las obras que ha dejado escritas el Padre Rencoret, como discursos, panegíricos, oraciones fúnebres, y Crónicas religiosas de la Orden de la Merced.