Reiss Wilhemm

Los distinguidos investigadores W. Reiss y A. Stubel analizan en estudio prolongado la región volcánica del país. A 18 de Abril del 73 escribía Stubel a García Moreno: “Dígnese V. E. recibir de nuevo mi agradecimiento por la alta protección y bondad con que ha querido honrarme y favorecer el objeto de mi viaje; un viaje felizmente posible por el largo espacio de paz que la presidencia de V. E. por la primera vez ha sabido dar a la República del Ecuador”.

El Dr. Reiss en Noviembre de 1872 visitó el cráter del Cotopaxi, el volcán se hallaba en perfecta tranquilidad desde muchos años; él no encontró sino fumarolas con vapores calilentes (68º C.), que despedían un olor fuerte de ácido sulfuroso.

No faltaron viajeros, desde el siglo pasado, que tentaron la ascensión al Cotopaxi, pero siempre sin el éxito deseado, hasta que los señores Reiss y Stubel en 1872 la realizaron y sentaron sus pies sobre el borde occidental del cráter.

El Dr. Reiss es el primer geólogo, que en 1872 estudió debidamente este volcán Quilotoa, y a quien debemos las primeras noticias exactas. Según él no se observa ningún indicio de una actividad histórica del Quilotoa; el desprendimiento de burbujas de gas en el agua es el único resto débil de su actividad prehistórica y muy antigua. Debemos a este observador una descripción detallada del Quilotoa, de la formación de su cráter y del lago, así como la explicación sencilla y natural de los fenómenos.

El Dr. Reiss es el primero, que habla de tobas volcánicas superficiales cerca de Cuenca.

En 1870 a 1874 los bien conocidos viajeros geológos Reiss y Stubel, que en varias ocasiones y por muchos meses fijaron su residencia en Quito, obtuvieron con el mismo método de Boussingault un resultado muy distinto, es decir, la temperatura media de 13,2º C.

Finalmente debo mencionar varios materiales geográficos inéditos de los Sres. Dres. Reiss y Stubel, quienes a mi regreso a Europa con la mayor generosidad pusieron a mi disposición cuanto podía contribuir al perfeccionamiento de mi carta.