RAMIREZ CULTER GUSTAVO

LITERATO.- Nació en Borbón, Cantón Eloy Alfaro, al norte de la provincia de Esmeraldas, el 2 de Mayo de 1947. Fue su padres Arcelio Ramírez Castrillón cuya biografía puede verse en este Diccionario. Su madre Cleofé Cúlter Gruezo nació en San Lorenzo y fue hija de Lastenia Gruezo Charpás que murió de 91 años, a quien su nieto recuerda por excelente persona, costurera y evangelista.
Desde pequeñito fue líder de sus vecinos. Su padre le contaba que con un grupo de amiguitos de su misma edad iba en cierta ocasión en una canoa bogando sin canaletes por la confluencia de los ríos Santiago y Cayapas, tocando unas latas e imitando a media lengua canciones del lugar. La corriente los llevaba río abajo y cuando varios moradores les divisaron a distancia y fueron al rescate, no vieron en ellos ninguna preocupación.
Creció desde Mayo del 52 en Esmeraldas, fue excelente deportista, estudió la primaria en la escuela Veintiuno de Septiembre y la secundaria en el Colegio Nacional Cinco de Agosto, destacando en indor futbol como titular y campeonando cuatro veces con el equipo. Allí tuvo profesores de la talla de Horacio Drouet Calderón, Livia Estupiñán, Jorge Casierra, Damián Gudiño.
En 1965 obtuvo el Segundo Premio en el Concurso del Libro Leído, se graduó de Contador Público y pasó a la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Técnica Luis Vargas Torres, mientras formaba parte de los equipos La Elegancia y Relojito con varios compañeros que fueron seleccionados de futból del país. El 66 fue titular del Sporting Esmeraldas, el 68 fue invitado para practicar en el equipo del Nacional en la capital. En Quito perdió peso y a las pocas semanas regresó hostigado de la alimentación que le proporcionaban en restaurantes bajo ciertas tarjetas que iban señalando en cruz cada comida, de suerte que se decidió a trabajar como Ayudante de Secretaría en su Colegio donde se mantuvo un año.
El 69 pasó de profesor encargado al Técnico Nocturno Esmeraldas, el 76 fue también oficinista en la Municipalidad mientras tanto obtuvo el Tercer Premio en el Concurso de Cuentos a nivel provincial organizado por la Casa de la Cultura Núcleo de Esmeraldas. El 75 apareció su poema “Mis manos en la calle” en el semanario “El Guardián” del Lic. Edgard Quiñónes, el 78 coordinó el Centro de Idiomas de la Facultad de Ciencias de la Educación de la U. Técnica, conoció a Teresa Ortiz Vásquez con quien casó en 1980 y tiene tres hijos.
El 81 fue miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias de la Educación, recogió sus crónicas, relatos y poesías en un volumen que apareció bajo el título de “Mis querencias y reproches” en 138 págs al que siguió el 82 “Mensajes al hombre” con poesía en 58 págs. El grupo musical Los Chigualeros cantó sus poemas y grabó en CD uno de ellos. El 84 apareció “Síntesis antológica de poemas a mi pueblo y de otro parecido” con nuevas poesías en 120 págs. de las que Ignacio Carvallo Castillo manifestó que son entregas generosas y volcánicas con un temblor de ternura y rabia, hermoseadas por el ritmo del verso y la exactitud de la expresión, poesía variada y de sentimientos que queman, se atropellan y descubren en los conflictos, un motivo noble y altivo para la lucha y para el desafío de las más poderosas injusticias. Mis manos en la calle denunciando a los ciertos de trabajadores designados en Quito para que viajen a la refineria de Esmeralda y ocupen esas plagas, mientras los nativos sufren minerias a causa del desempleo. // Fragmento.- // Con las manos vacías entre los brazos / veo pasar a cientos de extranjeros, / vienen como la abeja en busca de la miel, / y en la miel la vieja abeja… / no tiene qué comer. //
// Poema sin nombre // Fragmento.- // Hoy, / mi esposa me pidió un poema / Y se lo escribo: / ¿Sonatina eres tú? / ¿ Amparito eres tú? / Delia, Maria, Juana… / ¿ Eres tú? / Ella dice: / ¡No¡ Tu lo sabes / y sigo escribiendo / y sigo acordandome / de poemas / de otros nombres. / Y ninguno llegó a colmarme el alma / porque no tenía el nombre de mi amada. // Por eso este poema no tiene nombre. / Solo mi esposa que lo pidió, / es el poema / de amor, de rosas y recuerdos. //
El 85 fue miembro del Consejo Universitario, el 86 viajó en comisión de la Universidad para adquirir en Guayaquil y Quito la maquinaria para la Facultad de Mecánica, de regreso devolvió S/. 3.360 que le habían sobrado de los viáticos, gesto que fue muy comentado pues era la primera vez que esto ocurría en muchos años.
El 88 figuró entre los fundadores de la Sociedad Ecuatoriana de Escritores SEDE, Núcleo de Esmeraldas. El 89 ingresó como Profesor a la U. Técnica, el 92 al Instituto Técnico Superior de Esmeraldas y cuando el Banco Central editó el volumen “Diez Cuentos esmeraldeños” incluyó uno suyo.
En 1991 dio a la luz catorce cuentos sobre la gente humilde escritos con un dejo de nostalgia con dibujos de Mireya Ramírez y bajo el título de “Erase una Vez” en 126 págs. y prólogo de Menelao Jara Reina. El 92 fue Secretario de la Asociación de Profesores de la Universidad, el 99 publicó “Poemas y canciones liberados del silencio” en 140 pags. con versos encendidos de humanidad y el 2000 la excelente biografía de su ilustre padre “Arcelio Ramírez Castrillón, humanista sin fronteras” en 250 págs. en alusión a su nacionalidad colombiana que nunca renunció y a su trajinar constante por la provincia de Esmeraldas.
Tiene otra colección de cuentos que saldrá bajo el título de “Más allá del trabajo”. Luz Argentina Chiriboga ha manifestado que en la obra de Gustavo encuentra ebullición de ideas y el ímpetu fluye en el contexto de su obra, a la que incorpora elementos mitológicos por sentir el llamado del pasado como una fascinación que le permite vislumbrar el futuro. Igualmente acumula conocimientos sociales e históricos que inserta en sus relatos con técnica adecuada. Conocedor de caracteres geográficos y humanos da a su obra un sólido cuerpo con sentido sabor vernacular. Más bien alto, canela, ojos y pelo café y entrecano.