MULLER MAX

EMPRESARIO.- Nació en Sant Gallen el 9 de Agosto de 1867 y fueron sus padres legítimos el Dr. Jakob Muller (1842-1901) abogado establecido en el bufet profesional de los Hoffmann en Sant Gallen, de ideas liberales, fue promocionado a Juez y luego a Presidente de la Corte de Justicia del Cantón, en 1870 Consejero Nacional a la Asamblea Federal en Berna, el 71 Jefe de la Primera Compañía de Zapadores de Sant Gallen y Juez Militar, en  1881 Alcalde de Sant Gallen por dos décadas, director de la Escuela de Equitación, miembro del Comité de teatro y del Consejo administrativo de los ferrocarriles suizos. La noche del 2 de Diciembre de 1901” mientras asistía a una sesión del Concejo Municipal sintió un fuerte malestar que lo obligó a retirarse a su domicilio” – posiblemente empezó a marearse o a dolerle la cabeza – y falleció en su casa, poco antes de la medianoche y a causa de un derrame cerebral. Tenía solamente cincuenta y nueve años de edad y sus exequias y honras fúnebres se celebraron en la mañana del día 5 en la Iglesia de San Lorenzo con numerosa concurrencia formada por las autoridades de la ciudad, amigos y familiares. Fue de carácter asequible y amable, y Sophia Gozenbach, originaria del Cantón Turgovia, cuya familia era propietaria del Castillo Hauptwil.

Fue el mayor de tres hermanos, creció alegre y feliz en el seno de una familia unida, estudió la primaria en una de las escuelas públicas de su ciudad y de dieciséis años – en 1884 inició prácticas comerciales en la Casa Theodor Loepfe y Co. donde su jefe inmediato, un inglés de apellido Green, le encomendó todo lo concerniente a la comercialización de la sección sedas. Tres años después terminó su instrucción secundaria, viajó de vacaciones a París y un amigo suyo arrepentido de su compromiso de trabajo con la firma de Norberto Ossa y Felipe Diaz – Erazo, fundada veinte años atrás, le propuso que lo sustituyera.

Los socios de dicha empresa eran originarios de Colombia. Norberto Ossa, antioqueño, en Noviembre de 1864 había fundado una Casa comercial en Guayaquil, en la esquina de Malecón e Illingworth, dedicada a la exportación de cacao, comercialización de todo género de mercaderías, especialmente los afamados sombreros de paja toquilla. Cuatro años después se trasladó a Francia a fin de ampliar sus negocios dejando la tienda en manos de apoderados. En París instaló la matriz de sus negocios en 28 Rue de L` Chiquier, en 1872 hizo sociedad con Felipe Díaz Eraso, esposo de Victoria Caamaño y Cornejo quien terminó por adquirir el paquete accionario a los herederos de su socio ya que Osa había fallecido el 93 en París. La empresa siguió funcionando y desde Diciembre del 96 bajo la denominación comercial de “Herederos de Norberto Osa y Cía.” hasta que en 1908 cambió a “Max Muller y Cía.” Siendo Muller el principal accionista. Diaz Erazo tuvo casa lujosa en la Rue Bassano cerca del Arco de Triunfo y falleció en 1916.

Para Ossa y Díaz trabajó el joven Max Muller durante tres años en París y en 1890 fue enviado a Guayaquil en calidad de cajero y experto contable a gerenciar la oficina que por entonces se especializaba en la exportación de cacao que estaba en todo su auge y la producción de tablas de madera, sus principales eran Simón Cañarte Bahamonde que manejaba la tienda, dirigía las exportaciones y la parte comercial y Enrique Valenzuela Reina que mandaba en el aserrío de la calle Maldonado y la Ría. Como Apoderado figuraba el Dr. Clímaco Gómez Valdés. El capital en giro ascendía a seis cientos mil sucres.

El recién llegado habitó un departamento en los altos de la tienda y cuando falleció Ossa en 1893 fue promovido a Apoderado. Para el Incendio Grande del 5 de Octubre de 1896 el edificio donde habitaba y funcionaba el negocio fue consumido enteramente por el fuego, siendo cuantiosas las pérdidas, pero se salvó el aserrío por estar al sur de la urbe y como empezó de inmediato la reconstrucción de la ciudad, el negocio de la madera – tanto la importada como la nacional – fue viento en popa, a tal punto que la nueva sede central se levantó en pocos meses.

Ese año ingresó como socio minoritario en París el suizo Enrique Oberteuffer y en Guayaquil Max Muller y el mismo Oberteuffer siendo el mayoritario Díaz Erazo. La importación de tejidos era el ramo principal de los negocios, también la exportación de sombreros, la representación de líneas navieras entre las cuales se encontraba la alemana North German Lloyds con sede en el puerto de Bremen y hasta realizaba ciertas funciones bancarias como el descuento de letras de cambio

En Agosto de 1899 fue designado Cónsul de Bélgica en Guayaquil. En 1901, como miembro del directorio del Banco Comercial y Agrícola, le correspondió asumir la gerencia interinamente aunque por poco tiempo a raíz de la quiebra de la Casa Reimber y cuando se supo en Enero de 1902 el fallecimiento de su padre recibió varios pésames por periódico. Desde 1903 desempeñó una de las vocalías de la Cámara de Comercio. En 1904 fundó una sucursal en Túquerres al sur de Colombia e invirtió en la explotación de la mina “La Calixta” en dicha jurisdicción. Ya era miembro de la Cruz Roja de Guayaquil. En 1905 de 38 años de edad, viajó a su ciudad natal y contrajo matrimonio con Martha Mettler Wolff a quien había conocido desde pequeña, fueron muy unidos pero no tuvieron hijos.

Nuevamente en Guayaquil, sufrió la fractura de una pierna en un viaje turístico a Quito al romperse una de las ruedas de la diligencia en que se trasladaban. En l.909 adquirió la totalidad de las acciones de la empresa y le puso su nombre. Tenía seiscientos mil sucres de capital, una sucursal en París, otra en Colombia y era una de las más poderosas del país pues importaba una amplia gama de productos de ferretería, hogar, harina, hierro, mercadería en general.

Ese año desempeñó la presidencia de la Cámara de Comercio. En el verano de 1911 regresó con su esposa a Suiza, dejando en la gerencia a su hermano Eugen Muller y a su cuñado Emilio A. Mettler y a varios apoderados de esa nacionalidad al frente de los negocios.

Para la fecha de su partida era uno de los Comisarios del Banco de Crédito e Hipotecario y formaba parte del directorio de la Compañía de Alumbrado y de la Empresa de Carros Urbanos.

Instalados en Zurich, con frecuentes viajes a París, transcurrieron varios meses. En 1912 falleció su madre, el 13 comenzó un viaje alrededor del mundo pero el inicio de la Primera Guerra Mundial les tomó por sorpresa en New York, donde decidió permanecer con su esposa hasta la terminación del conflicto. En 1918 pasaron a Suiza y vivieron en Mithenquai cerca de Zurich. Entre el 22 y el 27 habitaron en París que había vuelto a la normalidad tras el conflicto y ofrecía enormes comodidades y distracciones.

En 1924 se quemó el edificio de madera de Guayaquil. Provisionalmente la empresa de L. E. Bruckman le ofreció espacio de oficina para que la caja y el personal administrativo pudieran seguir operando. La clientela siguió siendo atendida desde la bodega frente al parque Seminario. Para reiniciar las actividades dentro de la brevedad posible Muller adquirió las existencias de la prestigiosa empresa comercial de

J. E. Vélez y se instaló en el malecón entre P. Icaza y 9 de Octubre.

En 1927, tras adquirir el solar donde se había incendiado el edificio de madera, construyó una monumental Casa en cemento armado, considerada por entonces como una de las mejores del país.

Ese año   radicó   definitivamente en Zurich. El 30 pasó a ser socio comanditario de sus negocios, retirándose de la dirección que había ejercido a larga distancia.

El 32 su esposa diseñó una hermosa casa de campo en Risch, Suiza Central, donde vivieron felices hasta el fallecimiento de ella, tras corta enfermedad, en 1936. La propiedad está rodeada de árboles en una hermosa y tranquila campiña. Desde entonces se dedicó a la lectura y a realizar largas caminatas por los alrededores pero empezó a sentir las piernas pesadas al término de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

En la mañana del 11 de Diciembre de 1946, en circunstancias en que se dirigía a su domicilio en Zurich, fue violentamente atropellado por un vehículo al tratar de cruzar una calle cercana y perdió la vida. Tenía setenta y nueve años de edad. Las honras fúnebres se celebraron el día 14 y sus ceniza, guardadas en una urna, reposan al lado de las de su esposa en la casa de campo que fue de su propiedad en la población de Risch.

Fue un comerciante que logró hacer una rápida fortuna y gozó sanamente de ella. En lo físico era de regular estatura, tez blanca, ojos claros y pelo plateado en la vejez. Su carácter ecuánime, su voluntad de trabajo constante y su principal característica el orden, la pulcritud y los números.

La empresa pasaría a manos de sus leales socios ejecutivos, quienes la liquidaron en 1969 para dar paso a la creación de otras nuevas: Conauto, Ecuaquímica, etc.