MIRANDA ROJAS SANTOS

NARRADOR.- Nació sietemesinos en Guayaquil el 12 de septiembre de 1940 y fueron sus padres el Dr. Santos Miranda Argote. Médico guayaquileño especializado en dermatología, escritor y humanista y Eugenia Rojas Cabanillas, enfermera, locutora radial, también del puerto principal.

Creció con su madre en Latacunga donde ella contrajo matrimonio con Alfonso Carrera Sandoval el 42, quien fue su padrastro cordial, el 44 ella pasó a la dirección del Hospital Delfina Torres de Concha en Esmeraldas y la familia se trasladó a esa provincia.

El 46 le mandaron interno a la escuela Nuestra madre de la Merced y luego a la salesiana Don Bosco de Quito, cursó los dos primeros grados y pasó a La Salle de los Hermanos Cristianos. El 52 fue interno al Colegio Pichincha, el 54 regresó a Esmeraldas a vivir con sus padres por el puente Colorado, barrio que recuerda con mucho cariño porque hizo numerosas amistades debido a su buen carácter. En esa capital asistió al Pensionado España y a los colegios Cinco de Agosto y Pichincha-

Estando en el sexto curso en 1961 se le ocurrió al Dr. Carlos Romo Dávila, del departamento Cultural de la Municipalidad de Quito, organizar el 1er concurso leído en todo el país, intervino por su Colegio y ganó uno de los premios con “Un Tal Cervantes.”

En 1962 se graduó de Bachiller, viajó a Guayaquil a estudiar periodismo en la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad. Vivía con su madre en el barrio de Guaranda y Brasil. Ella instaló la botica Esmeraldas en Guaranda y Febres Cordero, bajos de la casa de su hermano Félix García Cabanilla.

En 1963 viajó ocho meses a la Argentina. En Buenos Aires conoció los principales sitios en son de paseo y el 64 regresó para seguir la carrera de Medicina, que era la de sus padres, pero casi enseguida se vio aquejado de una dolorosa glaucoma curada en la Clínica Barrarquer de Bogotá tras cuatro meses aunque quedó imposibilitado de forzar la vista. Su amigo Lutgardo Torres Mosquera le enseñó el secreto de las ventas a domicilio hasta que a fines de año lo llamaron de Secretario- Profesor del Colegio Nicolás Infante Díaz con $ 2.200 mensuales de sueldo.

En las vacaciones del 65 volvió a Esmeraldas y encontró a Jorge Ortiz Díaz quien le ofreció una mejormi’ tierra” en su segunda edición. El 2016 su nóvela “La casa de nena”, igualmente en la Casa de la Cultura. Esta obra relata la vida y muestra de un coronel y sin ser una novela histórica, recoge los motivos políticos que han estado golpeando a la república.

De estatura mediana, blanco tostado, ojos negros, pelo entrecano, grandes bigotes, contextura robusta, tiene una vocación tardía que le lleva a componer excelentes relatos de ficción. Se encuentra en plena producción y ha avisado que dará a la imprenta un segundo libro.