MARANGONI SORAVIA PAOLO

HUMANISTA.- Nació en Trieste el 11 de Septiembre de 1924 y fueron sus padres legítimos Alessandro Marangoni Toso, oficial del ejército austriaco durante la I Guerra Mundial, Propietario de una fábrica de pintura y productos químicos fundada por su abuelo en 1888. Intelectual de fina sensibilidad estética, estudió en la Academia de Arte de Viena, pintaba al óleo y realizaba excelentes retratos (1) y Gemma Soravia Zeni, natural de Cortina D’ Ampezzo en el Tirol, pero la familia era oriunda de Breslau.

Hijo único, creció durante el fascismo,estudio en una Escuela Pública y en el Liceo Clásico donde perfeccionó sus conocimientos en alemán e italiano, raíces griegas y latinas y como a todos los jóvenes de su tiempo le prepararon para militar, pero su naturaleza era más bien dada a lo intelectual pues hacia teatro, escribía poesías y en los periódicos II Piccolo de Trieste, II Gazzettino de Venezia y el Meridiano de Roma, aparecieron varios cuentos suyos que sin embargo nunca reunió en un volumen como hubiera sido de desear. Producciones fáciles, de adolescente, que presagiaban a un futuro escritor.

El 41, al graduarse de Bachiller en plena guerra, su concepto de la vida le impidió seguir ese camino y prefirió ingresar a la Facultad de Medicina de la Universidad de Florencia donde mejoró muchísimo su italiano, aunque al poco tiempo tuvo que cambiarse más al norte por el curso de los acontecimientos y se matriculó en la Universidad de Padua, fue Asistente de la cátedra de Anatomía, después comenzaron los bombardeos aliados y todo se trastocó. Como estudiante ayudaba a rescatar los heridos, los muertos que nadie reclamaba iban a la sección autopsias. Se vivía en constantes sobresaltos y había peligro por doquier. Por ello pasó a la Escuela Médica del Hospital Mayor de Triestre, zona que se consideraba segura, hasta que el 8 de septiembre del 43 se produjo la rendición de Italia y Trieste fue ocupada militarmente por los alemanes con el nombre de Adrialand. En esos días lo llamaron a las armas y fue asignado al Lazareto de Guerra 934 Segundo Departamento de Traumatología.

Recogiendo heridos en las zonas de guerrillas se dió cuenta que nada tenía que hacer con los alemanes y en Septiembre del 44 pasó al monte Civetta en el valle Cordevole, fue herido en el tórax, se mantuvo en armas como Partisano (guerrillero) hasta que en noviembre, con la llegada del invierno, se suspendieron las acciones, pero a consecuencia de la mala alimentación y su herida, comenzó a sufrir de pleuresías.

En la dispersión que ocurrió fue tomado preso por los alemanes, transportado al campamento de Santa María de Quero y asignado con funciones de interprete a los interrogatorios, vio ahorcar a dos hermanos sospechosos de Partisianos y en cuanto pudo, escapó al monte Grappa y por allí pasó a Treviso y a Trieste, donde le escondieron en casa de sus padres. El Arzobispo Santin le tomó a cargo como guerrillero urbano para evitar que se produjeran enfrentamientos armados dentro de la ciudad y cuando Trieste fue ocupada por los comunistas yugoeslavos, tal como lo había previsto, empezó la violencia, los fusilamientos. Un amigo suyo llamado Kiko Giannini, que había combatido por el Rey Vittorio Emanuele III y tenia la Medalla de Héroe de Italia, fue injustamente fusilado.

Impresionado por su muerte fue a protestar al cuartel y cuando regresaba a casa, un vendedor callejero -amigo suyo- le advirtió que lo esperaba la policía y tuvo que recurrir al Arzobispo Santin, quien le escondió en la biblioteca del Palacio hasta que llegó un camión con ocho soldados estadounidenses de color, que lo condujeron fuera de la zona de ocupación y finalmente a Venecia. “’Allí terminó para mi la guerra, Trieste fue ocupada por los Aliados que la proclamaron zona libre por diez años, luego fue devuelta a Italia. Durante ese tiempo decayeron totalmente los negocios, mi padre instaló una sucursal cerca de Venecia y la gran competencia le llevó a pensar en América.

“En el Lazareto 934 donde Paolo había permanecido asilado largos meses -enfermo de tuberculosis- había tenido de paciente al Sargento alemán Heinrich Busch, quien expedicionó en el Ecuador en los años 30 con el Profesor Iglesias de la Universidad de Madrid, buscando especies raras para vender a los jardines Zoológicos de Europa. Busch me habló tan bien del carácter y bondad de los ecuatorianos, que convencí a mi padre de venir a Guayaquil”.

Don Alessandro arribó el 47 en el vapor italiano “Jagiello” con parte de la fábrica, patentó su marca -Artillo Colores- “ARCOL” y se instaló en un edificio grande alquilado a Enrique Parodi en Maldonado No. 500 y Coronel, endeudándose para producir. Después tomó los servicios de su paisano Alberto Lantermo Ceresa que emprendió las ventas y se transformó en su socio hasta que el 52 don Alessandro enfermó de cáncer y su médico Juan Tanca Marengo lo envió a operar al Hospital de Milán, de allí pasó al Sanatorio de Pineta de Sortenna para su recuperación al lado de su hijo Paolo, quien había ingresado en el 49 a la Universidad de Pavia donde se graduó de Médico y Cirujano con la tesis “Los empiemas para neumotorácicos”, aprobada con las mas alta calificación de Summa Cum Laude, especializándose en Cirugía Pulmonar y Tuberculosis en el Sanatorio de Pineta de Sortenna cerca de Sondrio en Lombardía, pues había una epidemia en toda Europa y recién comenzaban a aparecer lo antibióticos, luego fue Ayudante del Profesor Brunner en el Hospital Cantonal de Zurich y en la Universidad de Pavía inició la especialización de Oncología.

Ya de regreso a Guayaquil en el 55, su padre volvió a agravarse y Paolo creyó su deber venir a atenderlo hasta su muerte en el 56. “El viaje me pareció tomado de una novela de Proust (En busca del tiempo perdido). La ciudad se me presentó alegre con sus casas bajas y románticos portales. Las gentes eran educadas y cordiales. Pronto sentí intensas y a la vez extrañas afinidades, aunque era un hombre formado en los bosques y en los mares del Norte”.

En Guayaquil rehabilitó su titulo en la Universidad, instaló consultorio en P. Ycaza y Escobedo al lado del Dr. Jorge Higgins Jaramillo y del laboratorio del Dr. Alfonso Blum Martínez. Tuvo éxito como especialista en tuberculosis, entonces la enfermedad del momento; pero como en la fábrica era perentoria su presencia, dejó a su clientela para asumir la gerencia y terminó de pagar deudas. El 60 cambió la marca “Arcol” asociándose a la “Sherwin Williams” en la Fabrica Nacional de Pinturas S. A. para contrarrestar a la “Glídden” producida por la Grace en el Ecuador, pues los consumidores estaban acostumbrados a los productos importados que preferían aunque fueran de más precio.

Durante unas vacaciones en el Hotel Tívoli de Salinas, en la temporada del 56. Fanny Landín de Sotomayor y Luna, amiga de sus padres, le manifestó que tenia una chica apropiada para ser su enamorada. A los pocos días lo invito a una reunión social en su chalet donde se la presentó y al despedirse dijole con fuerza: Debes llevarla a una función de cine, …así fue como empezó a cortejar a Rosita Bertini Arbeláez (n.07/28/37) quien se convirtió en su esposa el 14 de febrero de 1959. Primero alquilaron dos pequeños departamentos en el edificio Buendía pues vivía su madre, luego pasaron a un penthouse en el edificio Bertullo frente al Malecón y finalmente en el 61 construyeron su villa en el Barrio del Centenario, matrimonio feliz con dos hijos: Alejandro, (n. 01/17/65), Doctor en Bioquímica de Alimentos. Profesor e investigador de la Universidad de Guelph, Ontario, Canadá, casado con Dianne del Zotto, canadiense, y Larissa (n.07/28/67) Master en Bellas Artes de la Universidad de Syracuse, New York, casada con el arquitecto estadounidense Stephen Forneris, quienes con su hija Sophia Ann, viven y trabajan en Guayaquil.

Desde su arribo el 9 de Octubre de 1955 a nuestra ciudad había participado en el devenir artístico de nuestra urbe, faceta de su vida que surgió naturalmente en él por su afán de cultura y sus aficiones humanística “Yo había principiado a desenvolverme con mi esposa Rosita en el ambiente artístico de la ciudad a fin de ayudar con nuestro entusiasmo a los artistas.

Considerábamos importante trabajar para mejorar la aceptación de estos en una sociedad que en esa época estaba distraída del quehacer artístico”, de suerte que no solamente fue el industrial ocupado de sus negocios sino también el amigo sincero de todos, especialmente de los pintores Manuel Rendón, Humberto Moré, Theo Constante, Gilberto Almeida, Oswaldo Viten. Solía asistir a la casa de Jorge Reyes y Mercedes Tous donde los sábados se reunían los miembros del famoso grupo de arte y bohemia “La Manga”. El 65 fue designado Miembro del Número del Patronato Municipal de Bellas Artes y Secretario de la Sección Pintura. El 67 fue Director del Salón Fundación de Guayaquil y miembro del Jurado del Salón de Octubre. De allí en adelante o dirigía los Salones de Pintura y Escultura o era miembro de sus Jurados. El 75 organizó la Exposición de Grabados Latinoamericanos y las obras del pintor mexicano José Luis Cueva de la Colección del Museo de Arte Moderno de New York. El 86 coordinó para el Ecuador la Exposición Celebración 86 de Vancouver. El 87 coordinó para Guayaquil la Primera Bienal Internacional de Pintura auspiciado por el Museo de Arte Moderno de Cuenca. El 92 presentó al Pintor Endara Crow en el Museo Nahím Isaías B. El 94 presentó el libro recursos comerciales, planificación familiar, disertando en todos ellos, pues sus participaciones son seguidas con creciente interés. Desde el 69 ejerció la Dirección Ejecutiva de APROFE, asistiendo a cursos de entrenamiento en Brighton y Estocolmo. Ese año fue designado Asesor en Población del Ministerio de Salud. El 72 se nacionalizó, el 73 fue Miembro de la H. Junta de Beneficencia de Guayaquil y Director Interino de marzo a mayo del 91. Desde el 92 es su Segundo Vice – Director. El 74 fue nombrado Ciudadano Benefactor del Suburbio de Guayaquil. El 79 formó parte del Instituto Ecuatoriano de Normalización. Entre el 80 y 83 dirigió las investigaciones biomédicas (métodos anticonceptivos) de APROFE. Entre el 84 y 88 fue Asesor del Instituto del Niño y la Familia INNFA. El 85 la Federación Nacional de Obstétricos del Ecuador le hizo un reconocimiento público como ejemplo del afán desinteresado a favor de la mujer ecuatoriana. Fue Miembro de las Delegaciones Oficiales del Ecuador a las Conferencias Mundiales de Población en Bucarest (1974), México (1984) y el Cairo (1995). El 87 recibió la Mención al Mérito Científico de la Municipalidad de Guayaquil. Entre el 88 y 90 fue Asesor del Ministro de Educación. El 90 recibió la Orden Nacional al Mérito por su acción en APROFE. El 91 la Fundación de Barrios Suburbanos le condecoró al Mérito Comunitario. El 95 asistió a la reunión de la Organización Panamericana para la Salud OPS/ OMS en Washington y a la John Hopkins University como Asesor del Ministerio de Salud, en las que se trató la reforma de salud. Era miembro desde 1975 del ICOMP- Internacional Council on the Management of Population Programmes – con sede en Kuala Lampur, Malasia.

Había dictado numerosísimos cursos en el país y el exterior y por encargo del Fondo para Actividades de Población de las Naciones Unidas UNPFA diseñó propuestas para el Centro de Investigaciones y Estudios Familiares CIEF de Montevideo.

Hablaba español, italiano, inglés y alemán. Alto, blanco, pelo cano, ojos café, buenas maneras y un espíritu solidario hacia el prójimo que le distingue sobremanera de sus semejantes. Ten’ia escrita sus aventuras de los primeros años en Europa hasta su arribo al Ecuador tituladas “Memorias de una Hormiga”, era autor de más de cuarenta y cinco publicaciones sobre medicina, administración, población, educación sexual y demografía.

Falleció en Guayaquil, a los 95 años de edad, el día lunes 22 de junio del 2020. En sus últimos tiempos se había fracturado el húmero a causa de una caída, pero se sentía bien y estaba de buen humor, de manera que se fue contento.

Quedó recomendado a Federico Stagg Caamaño, antiguo amigo de su padre, que trabajaba como investigador asociado en Antropología Física en el Peabody Museum de la Universidad de Harvard en Cambridge. Pronto se deslumbró por los estudios de antropología, pero Stagg Caamaño le advirtió: Tu padre va a creer que yo te convencí de venir a Harvard y luego a estudiar antropología, por lo tanto, no entras.

Ante tan drástica prohibición, se decidió por el aprendizaje de artes plásticas en la prestigiosa escuela “Arts Students League” de la Calle 57 y Avenida Séptima, muy cerca del Carnegie Hall y siguió el Curso de Literatura Inglesa en Harvard aunque hubiera preferido el de Antropología, pues se hizo amigo del notable arqueólogo Dr. Gordon Willey, que le hablaba acerca de sus trabajos. De la Literatura sacaría facilidad y claridad de exposición y un estilo sencillo y directo.

En 1955 obtuvo la Licenciatura, regresó a Guayaquil y comenzó a trabajar en las oficinas de “Plantaciones Ecuatorianas”, propietaria de varias hacienda bananeras en la zona de Balao Chico.

En 1958 salió de allí porque su tío Antonio Pino Ycaza le convenció de la necesidad de instalar una fábrica de venecianas, luego montó una de ventanas de aluminio que llamó “Alumar” asociándose en 1960 con Gustavo Vallarino Márquez de la Plata. Ese año contrajo matrimonio con Eulalia Merino Valdivieso.

En 1967 durante una visita a la casa de su amigo Guillermo de Rubira Orellana le encontró con un mapa de Chanduy. El había seguido un curso de arqueología con otros aficionados (Carlos Pino Plaza, Vicente Matovelle y Adolfo Santistevan Amador) Invitado a realizar excavaciones juntos encontraron una terraza y un círculo de piedra en la base del cerro de Chanduy. Entonces visitó con Santistevan al Profesor Carlos Zevallos Menéndez y terminaron todos unidos. Analizado el asunto se determinó que lo encontrado era parte de un cementerio manteño temprano del siglo XI D.C. ubicado en el sitio la Loma de los Cangrejitos en el valle de Chanduy, allí trabajaron varios meses bajo la supervisión técnica de Zevallos Menéndez y localizaron piezas muy bien conservadas y ofrendas en tumbas bastante completas.

Fue en este sitio donde Jorge dio el 712 gran salto de arqueólogo aficionado a investigador serio y profundo realizando por primera ocasión trabajos de arqueometría y de simple excavador de sociedades pasó a escudriñarlas hasta encontrar hipótesis y verificaciones.

El 24 de diciembre de 1968 hallaron en el vecino poblado de San Rafael un esqueleto femenino de un metro ochenta centímetros con cerámica típica del siglo X. Ese año fue designado miembros de la “American Antropological Association”.

En 1969 ascendió a investigador con Zevallos Menéndez. Trabajaban de viernes a domingos en despampado; en los inviernos preferían investigar cerca de Punta Blanca donde Jorge tenía su villa y así revisaron “Los Morros” al norte de Santa Elena, “Engomala” en el alto Valle de Chanduy, la “Loma de Pichilingo” donde posiblemente hubo mercaderes que venían de afuera porque estaban armados de puntas de proyectil que no tienen tradición en la costa y bajaban para intercambiar spondylus que reexportaban al Perú, y en un nuevo sitio “La Loma del Guasango Torcido” encontraron un cementerio Guangala tardío del 750 al 800 D. C. y cerramientos un poco anteriores a los manteños de la loma de los Cangrejitos.

Zevallos Menéndez era incansable y seguía preparando nuevos arqueólogos y trabajando con otros grupos, entre los que sobresalía Luis Piana Bruno, Antonio Bédova Bellini, etc.

Jorge recapacitó que el sistema hidrográfico del río Zapotal en el valle de Chanduy debió tener poblaciones tempranas, idea que por esa época se consideraba imposible. Los yacimientos encontrados eran tantos que comprendió que la arqueología no era cuestión de ir a pasar un fin de semana entre amigos, pues estaba interviniendo datos de historia, ya que eso es lo que sucede cuando se excava. De esa forma se percató del compromiso y la responsabilidad que requiere labores de esta magnitud.

En 1970 comenzó a publicar sus informes en los Cuadernos de Historia y Arqueología del núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y asistió al XXXIX Congreso Internacional de Americanista celebrado en Lima donde leyó sus ponencias sobre la loma del Guasango Torcido y conoció gente importante en el mundo de la arqueología, en especial, hizo amistad con el Dr. Donald Lathrap.

Al finalizar su lectura fue abordado por el Dr. üdo Oberem, Director del Seminario Fur Volkerkunde de la ü. de Bonn, quien le dijo: Felicitaciones. Un trabajo magnífico, la excavación perfecta. “Desde entonces pensé estudiar arqueología; pues, como amateur, era una pasión, una vocación, pero debía adquirir el conocimiento metodológico necesario para lograr una mayor precisión y supe a ciencia cierta lo que quería hacer el resto de mi vida”.

En 1971 celebramos el Simposium Internacional de Coordinaciones Mesohispanoamericanas en Salinas con asistencia de los más notables arqueólogos y antropólogos. Presley Norton ayudó a conseguir los fondos y Carlos Zevallos Menéndez presidió nuestra delegación. John Murray preguntó a los asistentes ecuatorianos ¿üds. qué hacen que no estudian de donde proviene la spondylus que va al Perú? Desde entonces Jorge se aplicó a dar soluciones a tan interesante pregunta, que ya había sido formulada en 1909 por Max ülhe cuando excavando en Trujillo encontró numerosas muestras (1)

“En dicho encuentro en Salinas el Dr. Donald W. Lathrap de la ü. de Illinois, en Urbana- Champaign, me invitó a estudiar y a trabajar porque tenía un programa de etnografía sobre el Ecuador a cargo de los Dres. Joseph Casagrande y Norman Wihtten, pero nada sobre arqueología y necesitaba personal” Lathrap me indicó la necesidad de tener una formación académica completa, pues el arqueólogo moderno requiere manejar campos y disciplinas diferentes, para lograr una recuperación científica del pasado. “Entonces entré en crisis de vocación, me separé de mi esposa porque iba a una cosa incierta”, luego vendría el divorcio.

Ese año y “mientras realizaba la prospección el Valle de Chanduy, recibí la visita de Tristán de Avilés Jiménez quien llegó acompañando por el arqueólogo franco suizo Federico Engel, que entonces trabajaba en unproyecto de la ünesco en el Perú para localizar sitios precerámicos en el noroeste sudamericano. üno de mis trabajadores llamado Pablo Torres, nativo de Guanguelsan, nos informó que cuando él era niño acostumbraba jugar con sus primos en el sitio Pechiche donde habían numerosísimas conchas desparramadas sobre el suelo, enseguida nos fuimos con Engel a verlas, localizando un depósito de grandes conchas del pleistoceno, que estaban siendo explotadas por una fábrica de abonos de La Libertad. Al regreso se adelantaron mis amigos y el viejo Adán Lindao me contó en el jeep que él conocía de otro sitio cercano donde había muchos restos de arcilla, vistos por él en su niñez. Hacia allí nos encaminamos, bajé, di unas vueltas y subí a una loma que de lejos parecía una albarrada y de cerca se mostró como un tello acumulativo de viviendas. En los siguientes días hice una recolección marcada del sitio y sus contornos, así como un mapa topográfico y como la loma era alta y se hallaba situada entre los pueblos El Real (2) y Pechiche, la denominé “Real Alto”.

Esta fue la primera excavación de magnitud para someter a prueba la hipótesis sobre la producción y reproducción de una sociedad prehispánica, que se implementa en el Ecuador. A través de la metodología de investigación diseñada para Real Alto, se obtuvo la evidencia necesaria para explicar la organización social Valdivia, su economía, su organización ritual y sus nexos con una incipiente cosmología pan – andina (3)

En 1972 aplicó para la ü. de Harvard pero dado que sus recomendaciones decían que prácticamente era un arqueólogo, pues se había formado como autodidacta, le negaron el ingreso porque ocuparía el lugar de un estudiante que necesitaba dichos conocimientos, de suerte que concurrió a la üniversidad de Illinois en goce de una beca concedida por Lathrap que consistía en libros y ciento veintiocho dolares mensuales para gastos menores y como sólocontaba con un pequeño capital de setecientos, fueron épocas pobres y duras, pero después lo ayudó el Banco Central con una mensualidad fija, que fue en aumento hasta la conclusión de sus estudios dos años mas tarde.

Mientras tanto había casado con Ana Zevallos Ampuero, hija de su maestro, asistía a certámenes de gran importancia en materia de arqueología, realizó excavaciones en Cahokia III bajo la dirección del prof. C. Bareis, publicó un estudio sobre el cultivo del cacao en 18 páginas y 10 láminas y otro sobre uniones, matrimonios y parentescos en el área de Chanduy en 12 páginas, que causó revuelo internacional (ambos en inglés).

El año 1974, entregado el material recolectado en Real Alto al Profesor Donald Lathrap, éste se entusiasmó y aprobó la continuación de los trabajos en Real Alto. Varias fundaciones internacionales aceptaron contribuir a su financiamiento y entre ellas la Wemner Grenn Foundation, la National Science Foundation, la propia üniversidad de Illinois y el Banco Central que sólo cooperó con mil dólares y eso por simple compromiso. En Agosto del 74 comenzaron los trabajos que continuaron hasta noviembre del 76 con Jonatan Damp, James Zeider y Debora Pearsall así como otros investigadores más del grupo de la üniversidad de Illinois.

Así apareció la primera aldea neolítica que hasta ahora se conoce con plaza y templo ceremonial en el nuevo continente. La más antigua muestra fehaciente del triunfo de la revolución paleolítica en la cultura Valdivia, donde el hombre primitivo y nómada se transformó en agricultor y aldeano allá por el año 3.400 A. C. y que llegó a metrópoli hacia el 3.200 A. C.

En 1975, luego de invertir tres mil dolares en sus tesis, pudo sustentarla con el título de “The ceremonial precint at Real Alto, organization of time and space in Valdivia Society” para lo cual tuvo que analizar las muestras en el laboratorio de arqueología de Sudamériea de dicha Universidad. En 1988 la amplió y publicó en dos tomos pero lamentablemente no ha sido traducida al español.

“Las demás campañas arqueológicas que se estaban llevando a cabo en el país eran poco llamativas y sacaban a la luz del día frutos que sólo interesaban a los especialistas, cada uno de los cuales estudiaba una faceta diversa”. Los Museos de Guayaquil y Quito del Banco Central, dirigidos por Olaf Holm y Hernán Crespo Toral, respectivamente, se habían dedicado a gastar millones en comprar tiestos y cacharros financiando indirectamente la destrucción de los sitios arqueológicos, con daño irreversible para el país. Aparte, que eso de Museo es mucho decir, pues en ninguna de esas dos ciudades se llegaron a construir, funcionando en unas salitas pequeñas y adecuadas en forma transitoria y precaria.

“Real Alto vino a cambiarlo todo; sin embargo no se convertirá en lugar obligado del turismo internacional porque le faltan los edificios monumentales. Lo que se sacó a la luz fue sólo una idea, que en Ecuador existió una civilización urbana mucho antes que América central y Perú hubiera alcanzando una civilización igualmente evolucionada, noticia que publicó el “New York Times” en grandes caracteres, conmocionando al mundo científico americano.

Entre 1977 y el 78 empezaron a nombrarlo miembro de varias instituciones tales como “The Society for América Arquology”, “The Royal Geographic Society”, “The Scientific Research Society of North América”, y “The Association of Tropical Biology”.

En 1978 regresó a Guayaquil y desempeñó hasta el 81 la Dirección de Investigaciones del Museo Antropológico del Banco Central en Guayaquil, ayudó a la compra del edificio y planificación del Museo e instaló los laboratorios de investigación; pero, a la postre, tuvo que presentar su renuncia por desacuerdos, egoísmos, emulaciones y hasta fue molestado para obligarle a salir del país, teniendo el Ministro de Educación Claudio Malo González que intervenir y poner punto final a tan injusta persecución.

El año 79 fue muy importante para Jorge y la arqueología ecuatoriana, porque en el “Coloquio Internacional sobre críticas y perspectivas de la Arqueología Andina” celebrado en Paracas, proclamó que en la cuenca del Guayas se dieron las condiciones ideales hace 5500 años para que se desarrollaran los instrumentos y la agricultura, debido a la variedad de sus microclimas.

Entre 1979 y el 80 investigó en la Isla de la Plata y en Salango para la fundación Earthwatch sobre la navegación precolombina. Tema expuesto en toda su magnitud y por primera ocasión, por Carlos Zevallos Menéndez veinte años antes, pero que merecía mayores estudios.

En 1980, con el Ingeniero Gustavo Galindo, León Roldós y Carlos Julio Emanuel creó el “Centro de estudios Arqueológicos y Antropológicos” adscrito a la “Escuela Superior Politécnica del Litoral”, que empezó a funcionar con fondos provenientes de la Politécnica y el formal compromiso de ayuda de parte del Banco Central y del Ministerio de Educación Pública. Inclusive, se llegaron a extender títulos de Licenciados en Arqueología pero, a la postre, como esas promesas no llegaron a concretarse, la Escuela se fue manteniendo con dinero proveniente de fundaciones Internacionales y de ciertas empresas nacionales como CEPE y CEDEGE que personalmente conseguía Jorge hasta que terminó por cerrarse.

En 1983 fue designado subdirector Regional para el litoral del “Instituto Nacional de Patrimonio Cultural”, de acuerdo con el convenio suscrito con la ESPOL. Asistía a citas internacionales celebradas en los Estados Unidos, Canadá, Alemania, Colombia, España y Perú donde sus ponencias se escuchaban y aceptaban con respeto. En 1985 contrajo matrimonio con la antropóloga argentina Silvia Alvarez Litben, natural de Mar del Plata, con una hija.

En 1988 editó “Real Alto” la historia de un centro ceremonial Valdivia, en dos tomos de 344 y 354 págs. dentro de la Biblioteca Ecuatoriana de Arqueología de la Espol, volúmenes basados en su tesis doctoral y en diez años de experiencias, con la evolución del Recinto ceremonial Real Alto y un análisis de sus investigaciones en la cultura Valdivia, escritos en un lenguaje sencillo, exponiendo la novedosa Metodología de excavación, trabajos y resultados.

Entre sus planes para el futuro está la investigación del camino seguido por el hombre amazónico hacia la costa ecuatoriana; sobre todo su paso a la sierra, pues el de la sierra a la costa se verificó por la ruta de Alausí. También ha estudiado las albarradas en forma de herradura, el comercio marítimo de nuestros pueblos costeros que llegaron hasta la baja California con la concha spondylus.

“En la década de los años noventa estuve dedicada preferentemente al estudio de las evidencias de agricultura extensiva tierra adentro en la cuenca del Guayas, zona en la que se dio el desarrollo de la agricultura unos cuatrocientos años antes de que aparezca Valdivia en la península de Santa Elena, pero más tiempo que a la propia investigación que es cara y difícil, dediqué a mi obra, la Escuela de Arqueología”.

En 1990 recibió la cooperación del especialista argentino Alberto Rex González en la asesoría del pensum de estudios en la Politécnica y colaboró con un artículo sobre la cultura Valdivia para la obra en ruso titulada “La Problemática de la Arqueología e Historia antigua en los pueblos de América Latina” trabajo de recopilación de Vladimir A. Bashilov.

En 1991 salió electo primer vocal del directorio del Núcleo del Guayas de la C. C. E. y poco después viajó a trabajar por un año a la Universidad de Barcelona según convenio con la Escuela Superior Politécnica del Litoral de Guayaquil.

El 2000 y con un numeroso equipo de arqueólogos, antropólogos, geólogos e hidrólogos británicos, estudió las albarradas de la costa, descubriendo que buena parte de estas había sido construida en el 2000 A.C. y que el ochenta por ciento se encontraba funcionando todavía. No sucedía lo mismo con las levantadas después de 1950, que en su gran mayoría habían sido arrasadas por el fenómeno del Niño de 1983.

El 2002 fue condecorado con la Orden Nacional al Mérito por el gobierno del Presidente Gustavo Noboa Bejarano. El 2003 recibió el Premio Nacional de Cultura Eugenio Espejo para la investigación de parte del gobierno del Presidente Lucio Gutiérrez Borbúa.

El 2005 ingresó a la Academia Nacional de Historia con una obra sobre la formación económica de las sociedades prehispánica titulada “Los pueblos navegantes de la costa ecuatoriana” explicando la tecnología de la balsa que es ecuatoriana aunque en la zona de Piura al norte del Perú también la usan tomando de la cuenca del Guayas los materiales (palos de balsa y cañas para la construcción de las casas) pues es más fácil para ellos utilizar la balsa ecuatoriana que la peruana que crece en la amazonia.

El 2007 fue contratado como Coordinador del área de investigación y patrimonio de la Corporación Ciudad Alfaro (Montecristi) para vivir en Manta por lo menos cuatro años , planificando el estudio de los monumentos arqueológicos que se encuentran en el Cerro de Hojas y Jaboncillo, asi como la creación de un Museo sobre la historia prehispánica del actual Ecuador.

Se considera un investigador a medias entre arqueólogo y antropólogo pues en América recién se están descubriendo las sociedades del pasado. Sabio en conocimientos, a través de la Escuela de Arqueologia formó varias generaciones de estudiosos del pasado.

Su carácter franco, sonrisa fácil y agradable, su trato sencillo y al mismo tiempo digno; pero, la más importante faceta de su personalidad es la erudición que sabe poner en los temas que trata y las consecuencias que obtiene en la explicación de cada uno de ellos.

Se lamenta que su trabajo le reste tiempo para dedicarse un poco más a su familia, porque en el momento menos pensado le toca dejar un sitio y trasladarse a otros dentro o fuera del pais, pero es lo que le gusta, porque sabe lo que hace y para lo que mejor sirve.