MACCIAVELLO VARAS ATILIO

HIGIENISTA.- Nació en Antofagasta, Chile, el 7 de Diciembre de 1902 y fueron sus padres legítimos Constantino Macciavello Scheppi nacido en Florencia, italia, ingeniero Civil que primero emigró al Uruguay y a la Argentina, luego se dedicó a buscar en el norte de Chile minas de cobre, encontrando una muy rica en el desierto de San Pedro de Atacama. Hizo fortuna y construyó gran parte de Antofagasta. Ya estaba casado en Santiago con Fermina Varas Fernández,natural de esa Jurisdicción, mujer culta e inteligente que dirigió la educación de sus cuatro hijos, tres hombres y una mujer.

Atilio fue el segundo de la familia, tuvo una infancia feliz, aprendió idiomas y llego a hablar y escribir correctamente en ingles, francés e italiano, también hacia poemas y en unos Juegos Florales en Antofagasta fue premiado por una de sus composiciones, que recogería años más tarde en un pequeño volumen.

En 1919 se graduó de Bachiller en Humanidades Modernas en el Liceo de Antofagasta e ingresó a la Universidad de Chile. El 21 fue Bachiller en Farmacia y el 24 Licenciado en Medicina. Desde el 22 Asistente de Laboratorio en la cátedra de Medicina Interna que dictaba el Profesor 0. Maira, el 23 Jefe de Trabajos Prácticos en la cátedra de Patología General y Bacteriología del Profesor Rafael Toro Amor y ganó por concurso el Internado en el Hospital del Salvador. El 24 ascendió a 1er Ayudante de los Institutos Científicos de la Junta Central de Beneficencia y Asistencia Social.

El 26 se graduó de Doctor en Medicina y Cirugía, editó el folleto “Bacteriología de las Colecistitis”, primero de sus múltiples trabajos científicos, y contrajo matrimonio con Martha Letelier Deichler, a quien conoció en una reunión social y enamoró cuando ella fue a visitar a una amiga asilada en el Hospital del Salvador.

De regreso a Antofagasta montó un laboratorio de Análisis y pronto ganó prestigio. El 28 le designaron Jefe del Laboratorio Central del Hospital del Salvador y el 30 del Laboratorio de la 1ra. División del Ejército, todo ello en Antofagasta.

Entre el 31 y el 36 dirigió los Hospitales Regional y de Tuberculosos, y creó el servicio Nacional antipestoso de Chile. El 32 desempeñó la Inspección Técnica Sanitaria de la Zona Norte y descubrió que la Loxosceles laeta es la causa del aracnoidismo cutáneo gangrenoso, también identificó la ingua de frío como peste menor, describió la fiebre multiganglionar pestosa, el único caso de infección mixta por Pestis pseudo tuberculosis, realizó el primer estudio completo sobre el tifus exantemático en Chile y se interesó por el rol de la rickettsiaemia en el tifo, su taxonomía, la tinción. Su método de tinción se llama “Coloración de Macciavello” y sigue usándose para el estudio de rickettsias y virus y para la diferenciación de ciertos bacilos tuberculosos y leprosos, también realizó la primera descripción de la enfermedad de Brill en Chile y descubrió la existencia del tifo murino en esa zona norte chilena, etc. Por ello se relacionó con la Oficina Sanitaria Panamericana de Washington 0SP y fue comisionado para trabajar en el Perú y Ecuador, confirmando la existencia de peste inaparente en roedores y describiendo nuevos focos de peste selvática (bubónica) en Loja (Ecuador) y en Lancones, Ayabaca y Huancabamba (Perú).

El 34 ganó una de las becas de la “John Simón Guggenheim Memorial Foundation” de New York, para realizar investigaciones científicas en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y se trasladó con su esposa e hijos a Boston. Con el afamado Profesor de Bacteriología Hans Zinsser, profundizó en el cultivo de la rickettsia prowaseki, impugnando la teoría de que era producida por un virus filtrable, y preparó el suero antitifoso de Harvard, cuyo primer y único uso realizó a su regreso para consolidar el control del tifo epidémico de Antofagasta. La beca le fue renovada el 35 y el 36 y para el gobierno de Chile, el Servicio Nacional de Salud y la Junta Central de Beneficencia y Asistencia Social de ese país, estudió la organización hospitalaria en los Estados Unidos y el control de las enfermedades transmisibles.

Por entonces ocurrió el fallecimiento de su padre y a fines del 36 regresó a Santiago, adquirió una amplia casa y fue designado Asesor Sanitario del gobierno. El 37 fue ascendido a Director General de Sanidad, profesor de Epidemiología y Bio-Estadística de la Escuela de Salubridad, y de Higiene y Medicina Preventiva en la Universidad de Chile, investigó sobre la carencia de vitamina E como causa principal de la migración de los roedores murinos y comprobó que los roedores relativamente refractarios a la peste bubónica son los reservorios interestacoinales de la misma. El 38 editó tres libros de divulgación científica titulados “La Enseñanza de la Higiene y Medicina Preventiva en los Estados Unidos”, “Investigaciones sobre la Bacteriología e Inmunología del tifo exantemático” y “Lo formal y lo funcional en la Organización de la Salud Publica”, que le dieron justa fama como higienista en Chile, pues divulgaban a niveles médicos los avances en materia de Salud Publica del gran país del norte.

La Oficina Sanitaria Panamericana de Washington le nombró el 39 Epidemiólogo, asesorando sucesivamente a los gobiernos del Ecuador, Perú y Brasil. Ese año ocupó la dirección del Departamento de Investigaciones Científicas de la Dirección General de Sanidad de Santiago de Chile, estuvo por primera ocasión en Guayaquil, hizo amistad con el Dr. Leopoldo Izquieta Pérez que acababa de fundar el Instituto Nacional de Higiene, viajó a Ambato y ayudó a combatir un brote de peste bubónica en la sierra. Entre el 40 y el 41 residió en Recife, capital del estado de Pernambuco en el Brasil, donde instaló un Laboratorio de investigaciones de la peste bubónica, realizó un extenso estudio sobre la bacteriología de la peste, incluyendo cepas de ingua de frío, etc., catorce de estos trabajos fueron publicados en los Archivos de Higiene de ese país, también investigó la Adeno-mielo-enterosis, nueva enfermedad viral de los gatos del nordeste del Brasil, causada por un virus similar a la panleucosis de los felinos.

El 41 nuevamente pasó a Guayaquil a dirigir el Instituto Nacional de Higiene a través del convenio suscrito entre el Gobierno ecuatoriano y la Fundación Rockefeller de New York. Ese año editó en la Imprenta La Reforma “Investigaciones sobre la peste en el nordeste del Brasil”.

Durante su administración organizó la producción masiva de vacunas, creó los Laboratorios de Análisis Clínicos, el Departamento de Control de Medicamentos y el de Productos Comestibles, fundó la Revista Ecuatoriana de Higiene y Medicina Tropical donde apareció el 44 su trabajo sobre el primer cultivo en hueco del virus de la tracoma, con descripción del ciclo vital. Salieron becadas al exterior numerosos médicos jóvenes. Fue una época de oro para la institución, que comenzó a ser conocida internacionalmente: por eso, en agradecimiento a tantos desvelos, años después le fue impuesto al Auditorio del instituto, su ilustre nombre (1). El 43 sirvió una corta temporada como consultor Sanitario durante la Conferencia interamericana(1) El 44 su hija Sybila, entonces niña de seis años, jugando con una ardilla en el Instituto, fue mordida en una de sus manos y contagiada de toxoplasmosis, como lo pudo comprobar científicamente su padre, siendo el primer caso diagnosticado en un ser vivo en el mundo, pues consta en las Actas de la Quinta Reunión de Salud Pública de la oSp, de Washington en 1955.

de Ministros de Educación realizada en Panamá y para la Universidad de Guayaquil organizó y dirigió un Curso de Medicina Tropical de post graduados y dictó la Cátedra de Higiene en la Escuela de Farmacia.

El 44 contrajo matrimonio su hija Silvia con Joaquín Zevallos Menéndez. Ese año fue designado por el Presidente Velasco ibarra para dirigir la Comisión Sanitaria asesora del gobierno del Ecuador que produjo encuesta social, económica y sanitaria en que se basó el Plan, reestructuró los servicios sanitarios y el Código Sanitario, y tras dos años de agotadoras labores entregó la dirección del instituto Nacional de Higiene al Dr. Juan Montalván Cornejo recién graduado en los Estados Unidos y pasó a Lima de Médico del Departamento de Enfermedades Transmisibles y Cuarentena del Servicio de Salud Publica de los Estados Unidos, y como Epidemiólogo Consultor de la Oficina Sanitaria Panamericana OPS de Washington.

Entre el 44 y el 45 organizó en Huacho un Laboratorio para investigaciones de la peste bubónica, realizó investigaciones sobre enfermedades transmisibles y dio asesoramiento a los servicios antipestosos de Sudamérica, comprobó que la teoría de Long y Mostajo sobre los sacos de yute de la india, como causantes de las reinfecciones periódicas que se producen en los puertos sudamericanos, es verdadera: descubrió una gran serie de nuevos reservorios y vectores de la peste bubónica en Sudamérica y describió un nuevo índice muro- púlido global, adoptado por el Comité de Peste de la OMS.

Entre el 45 y el 49 gozó del premio Grant in Aid consistente en US $ 31.000. Entre el 46 y el 49 organizó las investigaciones sobre peste Rural y Selvática en Trujillo dependiendo del Servicio Nacional antipestoso del Perú y descubrió un tratamiento para la verruga peruana, a base de una concepción propia sobre la fisiopatología de esa enfermedad.

El 47 asesoró para la redacción y aprobación del Código Sanitario de Panamá. El 48 la Organización Mundial de la Salud le nombró miembro del grupo de estudios para el Tracoma y del grupo de estudios para el Tifus Exantemático y otras enfermedades transmisibles. El 49 formó parte de la Comisión internacional de Cuarentena y la fundación Rockefeller le encargó realizar una evaluación global de la peste bubónica que azotaba las zonas

aparte merecen sus artículos sobre Higiene, Medicina Tropical y Pestes, que periódicamente aparecían en las principales publicaciones científicas del mundo y su concurrencia como Asesor a Congresos y reuniones internacionales.

El 63 fue llamado al Ecuador por Clemente Yeroví indaburo para colaborar en la Junta de Planificación. El 65 viajó a Somalia, el 66 se jubiló como funcionario en Salud Pública de la Organización Mundial de la Salud y pasó a residir en Santiago de Chile con su esposa y tres de sus hijos.

Docto, de carácter afable, conversador ameno y lleno de anécdotas, que matizaba con un natural bonhomía, vivió los últimos años de su fructífera existencia entretenido en lecturas científicas provechosas y asesorando a su gobierno hasta que ocurrió su fallecimiento en Santiago de Chile, plácidamente y de vejez, el 14 de Diciembre de 1996, a los 94 años de edad recién cumplidos.

Su presencia en el Ecuador por tres ocasiones y la organización inicial del instituto Nacional de Higiene le situan entre los más importantes higienistas que han laborado en el país en todos los tiempos. Era, a más de científico serio y a tiempo completo, un cumplido caballero que despertaba amistades y suscitaba afectos.