MAC FARLANE THOMAS

GEÓLOGO.- Nació posiblemente en el Canadá, siendo de ascendencia escocesa, religión protestante – posiblemente calvinista – vivió como un estricto practicante.

Estudió Geología hasta graduarse. En 1856 pasó una temporada en Noruega y a principios de 1876, residiendo en Montreal, fue comisionado para realizar “cierto trabajo profesional” que tenía que ver con la minería, de manera que pasó a New York, donde tomo el tren a San Francisco siguiendo la llamada vía de los inmigrantes y en esa ciudad embarcó a Acapulco en México, continuó por el Pacífico a San José de Guatemala, Punta Arenas en Costa Rica y arribó a Panamá, ciudad en la que permaneció seis días esperando alguna embarcación que le traslade al Callao. Su paso por Centroamérica fue rápido por las guerras que sostenían Guatemala y El Salvador, así como Nicaragua y Costa Rica.

En Colombia tocó en los puertos de Buenaventura y Tumaco, en el Ecuador en Esmeraldas, Manta y cuando llegó al golfo de Guayaquil, se asombró de no observar las cadenas montañosas de los Andes que esperaba conocer desde las costas y tras veinticinco días de navegación arribó al Callao, pasó un día en Lima y el 28 de Marzo regresó a Guayaquil a bordo del vapor Santiago.

En nuestro puerto se entrevistó con el Geólogo del Estado, Dr. Teodoro Wolf, quien le sirvió de mucho con sus valiosas observaciones dirigidas a los puntos de mayor interés geológico en la sierra, ayudándole en la adquisición de una montura y diversos aparejos. Todas las conversaciones fueron en inglés.

Durante el trayecto a Babahoyo, realizado en compañía de un colombiano pobre que retornaba a Popayán, tuvo que emplear su incipiente español, aprendido con Diccionario desde San Francisco.

En su libro de viaje anotó cómo era la ruta a Guaranda, Riobamba y Ambato. Examinó el Cotopaxi y el Tungurahua, regresó por Mocha a Guaranda y conoció de lejos al General Ignacio de Veintemilla. La opinión que formó sobre los ecuatorianos es muy pobre, llegó a opinar que el kaiser Guillermo de Alemania debía sojuzgarnos con sus tropas para hacernos progresar.

De vuelta en Guayaquil se sorprendió con la diversidad de hábitos que observaba en las calles, anotó la falta de carruajes y volvió a intercambiar ideas y experiencias con Wolf. En total estuvo muy poco tiempo entre nosotros, solamente los meses de Mayo y Junio, pues el 1 de Julio partió hacia Panamá , siguió por el mar Caribe a New York y en tren a Montreal. Su obra “Being a sketch of a trip South América, with observations by the way on the family, the church and state” editado recién en 1887 en Toronto, por Belford Brothers, fue traducido en nuestro siglo por José Gómez y apareció en Quito en 182 págs. contiene observaciones geológicas y mineralógicas con una confrontación especial de la familia, la iglesia y el estado. Mac Farlane era más bien un hombre frio, poco comunicativo y vivía dominado por un fanatismo religioso que se observa a través de toda la lectura.

Sus ideas, expuestas en forma de diálogos con acompañantes ocasionales, le muestran con una cierta dureza y poca maleabilidad para comprender otras culturas que no fuere la suya anglosajona. La versión en español, quizá por eso ha omitido algunos diálogos, por considerarlos insustanciales y hasta anodinos.

Ignoro otros datos biográficos de este autor menor, mencionado únicamente como rareza en nuestra vida cultural. Su libro ha sido titulado de la siguiente manera: “Hacia los Andes, notas de viaje a América del Sur 1876” finalmente, cabe indicar que sobre la existencia de esta obra el primero que tuvo noticias en el Ecuador fue el padre Aurelio Espinosa Pólit en 1959.