LOBATO DUCHICELA JUAN GUALBERTO

GRAMATICO.- Nació en el anejo de Suillag en la provincia del Chimborazo y fue llevado a bautizar al de Yaruquíes el 12 de Julio de 1853. El mayor del matrimonio formado por Nicolás Lobato Duchicela descendiente de los antiguos Caciques de los pueblos de Yaruquíes y de Cacha que en la colonia eran considerados indios ladinos por saber leer y escribir en idioma español y por Tomasa Huaraca vecinos de ese sector.

Su familia era bilingüe pues hablaban perfectamente en quichua y en español lo cual era raro en esas poblaciones compuestas casi totalmente por indígenas quichuas que desconocían el otro idioma y tuvo cinco hermanos, tres hombres y dos mujeres.

Aprendió las primeras letras con su madre y siguió cursos en la escuelita particular del pedagogo Manuel Astudillo.

Luego continuó la primaria en la escuela de Darío Mancheno en Riobamba y la secundaria en el Colegio jesuita de San Felipe Neri, descollando por su talento, memoria, disciplina y hermosa caligrafía. En 1870 entró al Seminario Conciliar dirigido por los padres benedictinos y como era muy hábil para los idiomas, pronto aprendió a hablar en inglés, francés e italiano. El 72 fue Diácono. En Junio del 76 heredó el señorío de Yaruquíes que por testamento le dejó su tía abuela Anselma Lobato Ramírez. El 15 de Octubre, ganada su voluntad por el padre Bivona, superior de los redentoristas en Riobamba, ingresó a esa Orden misionera, que tenía más de un siglo de fundada en italia por san Alfonso María de Ligorio y que habían arribado al Ecuador en 1862 traídos por el Presidente García Moreno a través del Obispo de Riobamba, Ignacio Ordóñez Lazo.

El 17 de Marzo de 1878 se ordenó sacerdote misionero en Cuenca de manos del Obispo Remigio Estévez de Toral. De vuelta a Riobamba para completar sus estudios teológicos, el 25 de Enero de 1879 cedió por escritura pública el señorío de Yaruquíes y su anejo de Cacha a su hermano Francisco Xavier, debido a que – para esa época – ambas dignidades, la sacerdotal y el cacicazgo en la colonia y señorío en la república, eran incompatibles (1) Entonces pasó nuevamente a Cuenca, dividiendo su trabajo entre las zonas rurales del Azuay y el Cañar y enseñando el quichua a otros misioneros, hasta que en Enero de 1885, por disposición del Obispo de Riobamba, Ignacio Ordóñez Lazo, siguió a Quito en compañía de los padres Henghbart y Maldonado, francés y ecuatoriano respectivamente, para entrar por la región de Zámbiza a misionar a los indios Quixos. Dos meses más tarde estaba nuevamente en Cuenca.

Ese año 85 le solicitaron sus superiores que se traslade a Lima, se despidió de su madre anciana y emprendió el viaje por el puerto de Guayaquil.

En la casa matriz del Perú fue empleado como instructor de la lengua del inca porque las diferencias linguísticas entre el quichua que se habla en el Ecuador y el kechua del Perú son más fonéticas que estructurales. Mientras tanto practicaba el idioma chino con los trabajadores contratados para los ingenios de azúcar. Fruto de ello fueron unos muy comentados sermones(1) El Cacicazgo de Yaruquíes y su anexo en Cacha es tan antiguo como la conquista pues viene de uno de los hijos del Inca Atahualpa, llamado Cachulima, que al ser bautizado en 1534 adoptó los nombres de don Marco Duchicela y meses más tarde se refugió en la apartada región de Yaruquíes para huir de la peligrosa voracidad de los conquistadores españoles. La antropóloga Piedad Peñaherrera de Costales anota que en 1640 ejercía como Cacique de Yaruquíes uno de sus descendientes llamado Juan Duchicela Cassuy. Su hija llamó Maria Duchicela. Su nieto Juan Roberto Duchicela gobernó entre 1685 y 1709. Su bisnieto Fernando Alfonso Duchicela Carrillo entre 1709 y 1741. Sus tataranietos fueron Gaspar y Juan Carrillo Duchicela. Su chosno Faustino Carrillo casó con Tomasa Pasto Tigsilima. Su quinto nieto Xavier Mayancela Carrillo fue Cacique de Yaruquíes entre 1810 hasta el 50 y casó con Anselma Lobato Ramírez, pero no tuvo hijos, de manera que al quedar viuda le heredó el Cacicazgo – que ya no lo era pues se había transformado en Señorío a raíz de iniciada la República en 1830 y al morir en 1877 lo traspasó por testamento a su sobrino nieto el padre Juan Gualberto Lobato Duchicela, quien renunció a sus derechos en 1879 en favor de su hermano Francisco Xavier, que continuó la línea.

En kechua que pronunció en Lima y un Catecismo en chino y en inglés, igualmente inédito. Más tarde tuvo que viajar por ese país para aprender las semejanzas y diferencias de los dialectos kechuas que se hablan en las regiones de Cusco, Huaras, Ayacucho, Puno, Junín y Huancayo. En Bolivia aprendió en pocos meses el Aymará

En 1887 escribió a petición de los padres redentoristas de Riobamba un devocionario en quichua titulado “Cruz Ñan” como forma de fortalecimiento de la lengua y costumbres indígenas. El 89 dio a la luz una importante obrita titulada “Kechua en Huaraz. Compendio de la Doctrina” que tuvo gran éxito y ha conocido tres ediciones. Un adendum, que podría ser considerado como el segundo tomo, apareció en 1905 en Lima, conteniendo Cánticos en ese idioma. En 1890 editó también en esa capital en edición trilingüe “Compendio de la Doctrina Cristiana en kechua Imperial” (Chinchasuyo, aymará, castellano) en 80 págs. del que se hicieron varias ediciones pues fue obra muy publicitada.

Como todos los padres redentoristas vestía una sotana color ploma oscura, sombrero de alas grandes y sandalias ^ y cuando estaban trabajando en las misiones andinas no pedían limosnas, comían las comidas del campo, participaban en las mingas y fiestas, dormían en el suelo, mostraban respeto y humildad.

En 1896 sacó en Benziger “Kicha Shimichu diosninchicta mañana-pac” con Oraciones en quechua, en 116 pags. En 1899 realizó misiones en La Paz a pedido del Obispo de esa capital y era tan grande su fama de orador políglota que los responsables de la revista “Sagrada Familia” editada en Paris, publicaban numerosos trabajos suyos en francés.

En 1901 salió el “Arte y Diccionario Kechua Español” anotado por los reverendos padres redentoristas Lobato y Henghbart, que en 1607 había publicado el padre Diego González Holguín, S.J. en Lima.

En 1905 editó “Kechua en Jauja. Catecismo.” Por entonces escribió “Una traducción de las visitas al Santísimo de San Alfonso de Huaraz” que no llegó a publicar.

I tras veintiún años de ausencia volvió a Riobamba en Enero de 1907 para visitar a su anciana madre, predicó en el templo de San Alfonso para la

XVI en plena colonia y luego otros más de la era republicana como Manuel González de la Rosa, Dick Ibarra Grasso y Alfredo Torero han indicado que el quechua no es cusqueño, que se originó en la costa.

Las modernas teorías linguísticas manifiestan que el quechua se difundió en el valle de Chincha pero se originó mucho antes, en los valles de la costa central peruana, desde donde subió a las sierras en épocas muy antiguas y tuvo varios períodos de expansión. El primero debió realizarse en épocas muy antiguas, quizá 3.000 años antes de la era común. El segundo debió producirse lentamente a través del constante desplazamiento de los comerciantes que viajaban por diferentes regiones costeñas, de manera que fue la lengua del reino Pachacamac en la costa central del Perú y cuando esta nació fue conquistada por los Huari y su principal etnia la Chincha, estos aprendieron quechua. El tercer período se produce cuando los Chinchas llevan este idioma a las sierras central y sur. El cuarto período se da con el Tahuantinsuyo ¿Qué lengua hablaban los primeros Incas? Posiblemente el aymará por descender al Cusco desde la región dominada por el lago Titicaca, pero inteligentemente adoptaron el quichua como lengua oficial porque lo hablaban los pueblos vecinos que ellos comenzaron a conquistar. Finalmente, al arribar los conquistadores españoles se produce el quinto momento, cuando éstos adoptaron el quichua como lengua oficial, es decir, de relación, para todas las regiones del Imperio que estaban formando. El sexto tiempo ocurre cuando la Iglesia se aprovecha del quichua para extender el catolicismo entre los idólatras.

Los primeros Concilios limenses ordenaron a los misioneros aprender la lengua del Inca. Este empuje afianzó definitivamente el uso del quichua en la sociedad andina pues surgieron las Gramáticas y Vocabularios. La primera Gramática fue escrita por fray Domingo de Santo Tomás nacido en Sevilla en 1538, de la Orden de los Predicadores, apareció Valladolid en 1560. La segunda fue escrita por el jesuita Diego González Holguín, se editó en Lima en 1607. Ambas biografías constan en este diccionario.

El padre Juan Gualberto Lobato es uno de los más importantes ecuatorianos de todos los tiempos no solo por su obra intelectual sino también por la fama que alcanzó en el extranjero, especialmente en Perú y en Francia.