LEVI HOFFMAN ROBERTO

QUIMICO.- Nació en el barrio judío de Hamburgo el 30 de Agosto de 1878. Hijo legítimo de Ludwing Leví, hamburgués de profesión herrero y gran Rabino de la Comunidad sefardita hispano – portuguesa de esa ciudad y de Rosa Shara Hoffman, natural de las islas Frisias, en Holanda.

Realizó su educación primaria y media en uno de los gimnasiums y luego siguió la carrera de Química y Farmacia en la Universidad Estatal de Hamburgo, donde terminó con honores. Su padre era pobre pero obtuvo un préstamo de dinero de la Comunidad sefardita para el postgrado de especialización en la Universidad de Berna (Suiza) donde fue discípulo de los afamados doctores Koch y Eirlich, a quienes se conocía como los cazadores de microbios por sus importantes aportes al adelanto de la medicina mundial. Su tesis fue concluida en dos años y tituló “Teoría de los dos obsiflavones”, fue escrita en latín como entonces se acostumbraba y constituyó un serio estudio sobre las anilinas o colorantes químicos y su uso

y aplicación en la industria. En 1899 recibió el titulo de doctor en Química y Farmacia (P. H. D. Allgemeine Chimie Summun Magna cum laude).

Poco después trabajó como ayudante del Instituto de Higiene de Hamburgo, luego fue Director Químico del ingenio de azúcar de Vosaberg en la alta Silesia y por último técnico de una fábrica de aceites de Borchard.

En 1905 triunfó frente a ochenta y cuatro postulantes en un concurso de méritos promovido por el Cónsul ecuatoriano Sr. Esteves, para ocupar el cargo de Químico jefe del laboratorio Municipal de Guayaquil, con ciento cincuenta sucres mensuales de sueldo. El laboratorio funcionó primero en el edificio de la Vieja Casona Universitaria de Guayaquil “con los más modernos aparatos científicos para las diversas e importantes labores de la higiene, asegurada mediante el análisis científico de los líquidos y materias alimenticias” hasta la llegada de los materiales incombustibles contratados en Alemania para la construcción del edificio propio, lo cual recién ocurrió el año once.

En 1909 presidía el Concejo Cantonal el Dr. Bartolomé Huerta y Gómez de Urrea, médico de profesión, muy interesado en los asuntos concernientes a la higiene y salubridad del puerto. El 24 de Mayo arribó Leví a bordo del vapor “Guatemala”. Hablaba alemán, hebreo, francés, inglés y latín y casi nada de castellano, pero se defendía con un diccionario de bolsillo.

De sus primeros tiempos se cuenta que se despertaba a las cuatro de la mañana, a las cinco comenzaba a analizar las muestras de leche llegadas a la ciudad y como no tenía ayudantes, él mismo preparaba los reactivos y limpiaba los frascos y retortas. A finales de año presentó un Informe de Labores: Después de vencer las muchas dificultades técnicas que son comunes al establecer por primera vez esta clase de trabajo, ahora la marcha de ellos se efectúa con toda regularidad…ya contaba con tres ayudantes concentrados en solucionar el problema de la pobre calidad de la leche, comenzando por tomar muestras inmediatas al llegar en balsas y canoas por el río.

También inició el registro de mortalidad infantil, alarmado por el alto número de niños que morían los primeros años de vida. “en el espacio de un año desaparecen tantos niños hasta la edad de dos o tres años como los que nacieron

hijos pero el mayor murió en 1918. Su esposa escribió una “Elegía” que comienza así: fragmento. // Yo tenía / en el tiempo feliz de mi reír sonoro / un niño, que en mis brazos sonreía / de fina tez y de cabellos de oro …/

A fines de 1914 había concluido su contrato con la Municipalidad y fundó la fábrica “La Castellana” para la elaboración de licores y perfumes, recibiendo el alcohol de una destilería ubicada en Yaguachi. Al principio lanzó al mercado el ron “Negrita” que tuvo bastante acogida, luego salieron sus especialidades francesas como el célebre cognac “Prunier”, que no se podía importar por la guerra.

En 1916 adquirió otra casa en la esquina noroeste de Sucre y Mascote. En 1917 traspasó sus propiedades a su esposa, para evitar que se las quitara el estado ecuatoriano, que acababa de entrar en guerra con Alemania; sin embargo, no pudo evitar que lo pusieran en “Lista Negra” y sólo se salvó de que le persiguieran y cerraran su fábrica merced a la influencia de su suegro, dueño del diario “El Telégrafo”.

En 1918 finalizó el conflicto y se reabrieron las importaciones con Francia lo que significó el final de su negocio de licores y estableció un laboratorio en Chile y Avda. Olmedo, donde hacía jarabes contra la tos y varias clases de talco marcas “Toto” y “Titi”. Para vender sus productos se vio precisado en 1919 a incursionar en el negocio de boticas y adquirió la casa y la botica “Olmedo” en Eloy Alfaro entre Huancavilca y Capitán Nájera.

En 1922 viajó a Alemania con una buena cantidad de dólares y empezó a importar productos químicos y farmacéuticos aprovechando la increíble inflación de posguerra que le permitía adquirir grandes existencias a precios irrisorios. En 1924 compró los edificios y las boticas “Del Pueblo” en 10 de Agosto y García Avilés y “Del Comercio” en Luque entre Pedro Carbo y Chile; ésta última, a su propietario Giovanni Meloni. Igualmente creó el “Sindicato de Farmacias y Droguerías del Ecuador” y para atenderlas trajo de Alemania a sus parientes Federico Groepel Leví y a Heriberto Glass y contrató como químico Jefe al doctor Carlos A. Rolando Lobaton.

En 1931 compró una casa de madera con fachada mixta y la elegante mansión de madera, ambas vecinas y de propiedad de Alejo Madinyá Lascano, ubicadas al norte de la ciudad. La segunda adornó con muebles de estilo y un piano de cola. Para el jardín trajo plantas exóticas como el bálsamo del Perú, ciruelos especiales y el mangostán que ya se daba en la célebre villa María Luisa de José Rodríguez Bonin.

Esta nueva propiedad fue bautizada con el nombre de “Quinta Piedad” en honor a su cónyuge y ella escribió: “Mi esposo” // Brillan como luceros sus azules pupilas / sus cabellos son finos, revueltos y castaños / su voz tiene inflexiones pausadas y tranquilas / y bajo su amplia frente, no hay dobleces ni engaños. // A la luz de la lámpara en el salón inmenso / trazamos de la vida el vasto panorama / me dice de su amor arrobador, intenso, / yo le cuento cómo, mi corazón lo ama. // Nuestra dicha es un mundo en que ambos nos sentimos / aislados de la gente en comarcas de ensueño / en donde sólo estamos los dos y el porvenir . . .//

En 1932 amplió el negocio instalando la botica “La Fe” en una de sus casas de 9 de Octubre y Pedro Carbo. El 28 de Febrero de 1933 fundó la “Radio Quinta Piedad”. HC2RL que trasmitía en la banda de 45 metros, frecuencia de 6.668 kilociclos y fue la segunda estación que tuvo Guayaquil, pero al comienzo no fue comercial, ^ solamente salía al aire los martes de 9 a 11 de la noche, con música nacional, en ocasiones clásica y hasta conferencias culturales y educativas de los Dres. Carlos A. Arroyo del Rio, José Vicente Trujillo, Abel Gilbert Pontón, Guillermo Wagner Gilbert, Armando Pareja Coronel entre otros. Su propietario perifoneaba con un marcado acento alemán y a veces hasta se equivocaba, provocando la hilaridad de los oyentes. El 17 de Abril de 1933 trajo a Guayaquil al Ingeniero Joe Magen, nacido en Shelton, Connecticut, U.S.A. para el servicio técnico. Fue la primera estación guayaquileña en tener un horario regular y trasmitió por muchos años con la publicidad de importantes firmas de la localidad entre las cuales se encontraban las del Sindicato de Farmacias también de su propiedad.

En 1933 fue designado Coordinador para el Ecuador de la nación Judía en armas. En 1935 Cónsul del Paraguay. En 1937 y ante las persecuciones nazis, se nacionalizó ecuatoriano. Ese año fue visitado por el General paraguayo José Félix Estigarribia, quien le solicitó intervenir en la venta del armamento sobrante de la guerra del Chaco. Leví y el Cónsul de China en Guayaquil, Chang Sauton Tay Sin lo vendieron a Chiang Kai Shek.

Especialmente duros para Alemania por la inflación que hizo que el marco no valiera nada. La pobreza se enseñoreó en los hogares y los grupos subversivos de izquierda empañaban la paz social. La llamada República de Weimar se tambaleaba a cada instante y frente al fermento revolucionario emergieron grupos de derecha como el Partido Nacional Socialista Nazi con Adolfo Hitler a la cabeza.

En 1923, graduada de Bachiller a los diez y siete años, había comenzado a dictar clases de apoyo a otros estudiantes y a trabajar en una librería. Era una joven hermosa, deportista, simpática y muy trabajadora. El 25 ingresó a la Liga de los jóvenes demócratas y pasó a esas oficinas, conociendo a políticos de tendencia liberal progresista. El 26 era una de las líderes de los Jóvenes Demócratas. El 30 figuró en el Partido Demócrata Radical. Trabajó en la redacción de la revista de Análisis Económico Deutscher Volkswirt y el 31 viajó a Inglaterra donde conoció y trató a escritores e intelectuales de ideas avanzadas que influyeron para que saliera de Alemania en 1933, ya en pleno régimen nazi.

Nuevamente en Inglaterra publicó el 34 “Cuento sin Fin” y su primera novela “Tale without end” pero su consagración se produjo el 35 con una autobiografía titulada “Restless Flags” que trata sobre sus vivencias en el origen y la crisis final de la República de Weimar y contiene la historia de una muchacha alemana que escribe el 34 en los días de los disturbios acaecidos en esos momentos en Berlín. En síntesis, es la vida de una joven alemana de veinte y ocho años, contada en detalle desde que comenzó la Primera Guerra Mundial en 1914 y tachada de activista por las autoridades nazis.

En Marzo de ese año había viajado a Estambul para cerciorarse acerca de los detalles del proceso de reforma liderado por Mustafá Kemal Ataturk, que le sirvió para su tercera obra “Allah Delthroned,” 1936, que en castellano se traduce por un viaje por la Turquía moderna.

Con una posición cómoda a pesar de no tener aún treinta años, reconocida como escritora de estilo fácil y periodístico, comenzó a madurar la idea de viajar hacia América a Latina a fin de conocer sus peculiaridades. También es verdad que habiendo pasado todas las mortificaciones propias de una Guerra y avizorando la llegada de otra, quizá peor, Lilo Linke, pseudónimo con que matizaba sus obras, se sentía prácticamente perseguida en Inglaterra por la proximidad con Alemania.

En Julio del 39 salió a Panamá y por tierra siguió a Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia. En Agosto del 40 arribó a Guayaquil y comenzó a dictar clases de inglés a domicilio, mientras aprendía el castellano que se le hizo muy dificultoso.

A través de varios escritores que conoció en la Librería Vera y Cia empezó a circular en el grupo de Escritores y Artistas Independientes que se reunían en el salón Rosado a cenar una vez al mes o en el Gutiérrez los sábados a comer ceviches. Desde el 42 que los Estados Unidos declaró la Guerra a los Países del Eje comenzó a ser vigilada, por eso tuvo que presentarse ante el consulado con una Carta de recomendación del Embajador de los Estados Unidos en Londres y así pudo ser calificada como amiga dispuesta a colaborar para frustrar cualquier plan nazi en el Ecuador.

Sus experiencias alfabetizadoras en Europa con el método alemán Laubach, por medio de enseñanzas con imágenes y pronunciación con sonidos, fonéticamente, sílaba por ^ sílaba, la llevó a la Escuela de Ciencias

de la Educación y con su Director el Prof. Ernesto Guevara Wolf y varios estudiantes vicentinos formó los primeros grupos alfabetizadores de adultos que conoció nuestra ciudad, mediante clases que se impartían los fines de semana, sábados de tarde y domingos de mañana. Comenzó en los barrios marginales alrededor de la Plaza de la Victoria y a poco se fueron extendiendo a otros sectores.

Por entonces alquilaba un departamento en Diez de Agosto y Malecón y se había integrado a la sociedad guayaquileña, Una de sus mejores amigas era la entonces joven pintora Aracely Gilbert. En un Concurso Escolar de Dibujo del que fue miembro del Jurado notó que el niño Enrique Tábara tenía cualidades especiales para el dibujo y el color, empezó a invitarlo para que copiara cuadros de artistas europeos famosos, le presentó a varios artistas y a veces hasta le obsequiaba con monedas de cinco sucres de plata. Con el paso de los años nuestro compatriota se transformaría en uno de los grandes de la pintura ecuatoriana del siglo XX.

La campaña resultó un éxito y para ayudarse económicamente con los materiales de lectura (lápices y

sin que jamás antes hubiera tenido ninguna molestia de esa índole. Poco antes de morir había terminado una novela titulada ¡Donde está Fred? Ambientada en el Ecuador, con sus poblaciones afro e indígena y que se publicó póstumamente. Lilo Linke jamás contrajo matrimonio ni tuvo descendientes pero gustó el amor con las mujeres.