LEE ELISHA S.

CONSUL DE LOS ESTADOS UNIDOS.-

Nació el 26 de Abril de 1827 en Salisbury, Connecticut, Estados Unidos, Hijo legítimo de Elisha Lee, quien trabajaba en la industria del hierro y con el tiempo llegó a ocupar el cargo de Superintendente en una Acería de Ontario, New York (Hijo del Diácono Milo Lee y de Ruth Camp) y de Almyra Scoville, naturales de Salisbury, Connecticut USA.

Fue el quinto de una familia compuesta ocho hermanos. Estudió la primaria y secundaria en su lugar natal y en 1846 viajó a East Hampton a seguir una carrera universitaria, pero a última hora se decidió a trabajar en New York, donde vivió año y medio aventurando. Un amigo que le vio por entonces refería que a consecuencia de la fiebre de oro desatada en California, el joven Lee se trasladó a San Francisco y tras ocupar numerosos empleos logró formar un pequeño capital que invirtió en la construcción de un hotel. Al principio le fue bien pero cierto día ocurrió un incendio casual y lo perdió todo.

Sin desanimarse por ello creyó que un viaje a Australia, tenida entonces como tierra de promisión por estarse colonizando intensamente, le traería mejor suerte, y embarcó a tan lejano confín. En mitad del viaje las máquinas sufrieron un desperfecto que pudo arreglar porque sabía algo de mecánica, ganándose el aprecio y la confianza del Capitán. En 1849 había fallecido su padre en Ontario y su familia gestionaba su paradero.

En Australia debió vivir cosa de diez años, tiempo en el cual amasó una regular fortuna, pues siempre fue hombre ordenado y hasta ahorrativo. “En 1857 arribó a Guayaquil con dinero y adquirió el vapor Bolívar alque puso bandera norteamericana. En 1860 impidió el paso de las tropas de García Moreno y Flores por Samborondon, pero el 20 de Agosto comprendiendo mejor la situación y con bandera ecuatoriana – fue a ponerse a las ordenes del gobierno provisorio, permitiéndoles una pronta movilización en sus operaciones y con su flotilla de esquifes el dominio del río Babahoyo”.

“El 24 de Septiembre condujo a dos Compañías del batallón Babahoyo a la casa de las Nieves defendida por una guerrilla franquista, a la que derrotaron en toda la línea. Poco después recibió la Medalla al Arrojo asombroso que decretó el Congreso para los principales combatientes”. (1)

“En 1861 se asoció a su compatriota Shayles Smyrk y compraron dos naves a los astilleros norteamericanos Pusey and Jones Co. de Wilmington, llamadas la Smyrk que era grande y la Cap. Lee que era pequeña. En 1863 adquirió el vapor Vinces”.

Ese año 63 formó la empresa de vapores Guayas. Con George P Brangdon y Demetrio Pino Reinel compraron dos embarcaciones más, el Guayas que según Julio Estrada Icaza vendría a ser el cuarto vapor de ese nombre “ y el Baba. Como marino investigó los ríos de la amplia cuenca del Guayas hasta sus cauces más estrechos en las estribaciones de la cordillera de los Andes y realizó viajes marítimos por el norte hasta Izcuandé, Buenaventura y Panamá y por el sur hasta el Callao y Valparaíso.

“A principios del 65 viajó a Santa Elena a fin de explorar los pozos de brea y solicitó la concesión para explotar por treinta años las fuentes de petróleo liquido conocido con el nombre de Kerosini, propio para el alumbrado en cualquier parte del Ecuador, ofreciendo pagar el 10% del producto neto. El gobierno no se interesó por entonces y como se presentaron otros postores, el asunto fue encomendado a Millán Ballén y Co. y nada se consiguió”.

“En Junio y con motivo de la invasión naval de las fuerzas urbinistas, el Presidente García Moreno le ofreció el titulo de Capitán de la Armada Ecuatoriana, si se ponía al frente de las operaciones navales, lo cual rechazó para no perder su ciudadanía norteamericana. Luego le pidió que lo acompañase en la expedición contra los rebeldes. Lo que tampocoaceptó; pero en cambio le arrendó en cuarenta mil pesos el vapor Smyrk para transportar las tropas. Dicho barco entró al río Santa Rosa en persecución del Washington, que fue abandonado por Urbina y Robles en Puerto Gelí” La ayuda de Lee posibilitó a García Moreno la terminación definitiva de sus enemigos.

Poco después viajó a Rock Island, Illinois, donde residían su madre y hermanos. Allí conoció a Fannie Birch Blackburn, natura! de Frankfurt, Kentucky, que los visitaba y se enamoró de ella. Dos de sus hermanos Lee habían conducido un rebaño de mil ovejas a Illinois en plan de colonización de esos nuevos territorios.

Poco después regresó a liquidar sus negocios y ocurrió entonces el fallecimiento del Cónsul norteamericano Lonis Víctor Prevost de fiebre amarilla el 23 de Mayo de 1867. El 1 de Julio fue encargado interinamente de dichas oficinas y el 20 lo confirmaron en el cargo, que manejó hasta Abril del 68, fecha en que lo entregó a su socio, el Vice Cónsul George P. Bragdon.

Después del asesinato de! Presidente Abraham Lincoln, se formó en Guayaquil un Comité con Matheo P. Game, Elisha Lee, George P. Bragdon y otros prestantes ciudadanos norteamericanos de los Estados Unidos, que envío un mensaje a la viuda, al gobierno de esa nación y a la prensa local, protestando por el crimen y haciendo el elogio del gran mandatario fallecido.

De vuelta a los Estados Unidos, el 18 de Julio de 1868 contrajo matrimonio con su prometida. El 70 se estableció en Chicago con su esposa y su primer hijo. La Empresa de Vapores Guayas S.A. habían vendido en Enero de ese año el Vapor Telembí, ex Vinces, para pagarle su parte en la sociedad. Lee se hallaba en negocios madereros y dedicado por entero a su familia, que con el tiempo llegó a cuatro hijos, los tres últimos nacidos en Chicago.

En 1878 partió a establecerse con los suyos en la isla de Trinidad. En Puerto España gerencíó la General Steam Ship Co. que adquirió a la Pusey and Jones Co. los vapores Bolívar, Apure y Libertad para el tráfico por el río Orinoco hasta el punto donde hoy se levanta Ciudad Bolívar en la actual república de Venezuela.

En 1894 hizo un viaje de negocios a Washington para sacar una Licencia en el Departamento de Estado y falleció súbitamente de apoplejía, en un parque de esa capital, la mañana del 19 de diciembre, de 67 años de edad. Su cadáver fue llevado a Salisbury, su ciudad natal, donde está enterrado. La viuda y sus hijos volvieron a los Estados Unidos. Ella falleció en 1933 en Forest Hills, Long Island, N. Y. de avanzada edad.

Alto, blanco, pelo y ojos castaños muy claros, usaba barba y bigotes poblados. Su carácter serio, casi adusto, empeñoso para el trabajo y muy servicial con los demás.

tercianas luego del tratamiento con Leiva y gracias a los polvos preparados de una planta que le era conocida y así fue como hicieron viajar a Loja al herbolario y el Corregidor tomó el agua de quina y quedó curado. Esto debió ocurrir hacia 1 630 pues al año siguiente el padre Juan López S.J. estaba en Lima en posesión del secreto de la quina, que desde antaño se usaba en Loja para prevenir el soroche o mal de la montaña y como remedio infalible contra el paludismo y la malaria por sus propiedades febrífugas y antitérmicas.

En 1631 enfermó gravemente de tercianas palúdicas el Virrey del Perú, IV Conde de Chinchón, Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla Cerda y Mendoza y no había tratamiento que lo mejorara. Su segunda esposa Francisca Henriques de Cabrera y su médico el Dr. Juan de la Vega habían consultado a todos los herbolarios sin resultados satisfactorios y al fin dieron con el padre López en el colegio jesuita de San Pablo, quién hacía curaciones milagrosas entre el pueblo limeño y éste fue quien suministró los polvos de quina al moribundo Virrey devolviéndole la vida, por esta cura – que fue notoria – se conoció a los polvos de la quina con el nombre de polvo de la condesa.

De allí en adelante la historia es conocida y los bosques de quina de la provincia de Loja comenzaron a ser explotados para extraer sus cortezas. Sesudos autores como el agustino fray Antonio de la Calancha en su Crónica moralizadora y el Dr. Pedro Barba, médico de Cámara de Felipe IV, trataron extensamente sobre sus maravillosas propiedades. Años antes el rey “Felipe II había encargado a su médico el Dr. Francisco de Hernández, que viniese al nuevo mundo a verificar con sus propios ojos aquello de lo que tanto se hablaba y maravillaba: el conocimiento de los médicos aborígenes acerca de las virtudes de innumerables plantas. I estas resultaron ser en calidad muy superior a la imaginada, tanto que Hernández tuvo que llenar varios volúmenes con la descripción de más de setecientas plantas de México únicamente. Los polvos de la Condesa fueron conocidos como polvos de los jesuitas y como quinina. Ningún otro dato se tiene sobre Pedro Leiva”.

El agua de cascarilla se administró a los enfermos con grandes beneficios pues los curaba aunque a veces provocaba irritación en el estómago, nauseas y vómitos; pero a principios de 1820los químicos franceses Caventou y Pelletier lograron aislar el sulfato de quinina, más eficaz por no presentar las sustancias inertes que envolvían a la cascarilla.

El primero que trajo dicho sulfato a Sudamérica fue el médico francés Abel Victoriano Brandín que visitó las principales ciudades de las costas sudamericanas del Pacífico en 1825.