LARA LÓPEZ LUIS

PINTOR. – Nació en Guayaquil el 10 de Octubre de 1945. Hijo legítimo de Luis Felipe Lara Miranda, guayaquileño aficionado a las armas por tradición ya que su padre fue teniente de Alfaro. Luis Felipe Lara Miranda después de Licenciarse del servicio militar, fue soldado raso en la aviación y empleado civil del gobierno de los Estados Unidos en las Islas Galápagos para la defensa del canal de Panamá en la segunda guerra mundial, donde aprendió inglés. A su regreso casó con María López Castro del Milagro y trabajó como reparador de maquinas de escribir sin gran éxito, de suerte que exploró otros trabajos. De sus estudios en la Filantrópica le quedó la inquietud por la pintura y el dibujo. Autodidacta, amigo de los dibujantes de la vieja guardia Virgilio Jaime Salinas, Juan Valarezo, Miguel Ángel Gómez y Manolo Andrade, se dedicó a la pintura comercial en Coca Cola, trabajando con el maestro Alfonso Cepeda Alonso en la fabricación de rótulos.Fue uno de los miembros fundadores de la Sociedad de Dibujantes del Guayas. El 65 fue contratado por la Cervecería Victoria de Quito, a su regreso le compró el estudio de publicidad a Nelson Zevallos Aubert localizado en Junín y Baquerizo Moreno, bajos de la Casa de Rafael Gálvez Molestina, cuya razón social fue “Anuncios Lara”. Al final de la década del 60 emigró a Nueva York buscando nuevos horizontes y llegó a formar parte del bureau de Artistas Gráficos. Regresó varias veces al Ecuador, finalmente se jubiló en los Estados Unidos en 1993 y vivió con su esposa en nuestro puerto.

Luis es el mayor de una larga familia compuesta   de   ocho   hermanos que habitaron en diferentes casas alquiladas. Cuando su abuelo Heriberto Lara Abadíe estaba sintiendo el final de sus días, se fue a vivir con su único hijo Luis Felipe y enseñó a su nieto Luis a leer y escribir, por eso entró directamente al segundo grado en la escuela “Esperanza Caputti Olvera” dirigida por la ilustre maestra Victoria Pérez Rivera. Su padre le enseñó a hacer cometas, a volarlas y a jugar a los trompos, también acostumbraba llevarle a nadar y a remar al estero salado y hasta le puso un profesor de inglés ya que sus medios se lo permitían.

En 1955 vivieron un año en Quito, en la Chimborazo e Imbabura, estudió en la escuela fiscal “República de Chile” y cuando volvieron a Guayaquil asistió la escuela fiscal “República de Chile” donde terminó la primaria. El 57 pasó al Colegio Particular “Eloy Alfaro”, fue un alumno menos que regular y bastante indisciplinado, que sin embargo gustaba de la buena lectura y los deportes.

Cansado de sus estudios los abandonó en sexto curso para buscar una identidad. Pronto se inició como pintor comercial, trabajando por contrato con la compañía Febres Cordero en la publicidad de los productos marca Shell que importaban. En dichas labores se hizo ayudar de su hermano Hugo y luego por Edgard Chalco, joven pintor cuencano. Para su trabajo utilizaban los logotipos propios de esos productos y aunque estaba próspero llegó a cansarse de la rutina por que no había creatividad y empezó a manchar varios cartones con su hermano Hugo, con escasos óleos y pinturas de lata, observando que podía representar abstracciones a lo Jackson Pollack, Hugo logró unos paisajes impresionantes, tras lo cual intervinieron en el Salón de Julio.

Entonces   dejó   los   contratos   a su hermano Hugo y alquiló un departamento en la parte antigua de Quito pues estaba decidido a labrarse un futuro como pintor.

De allí en adelante y con el dinero ahorrado en la Shell se dedicó a pintar una serie de cuadros con un desdibujo y fuertes brochazos que le imprimían un efecto dinámico a sus neo fíguraciones. Fue una época de liberación, pintaba incesantemente, vivía una intensa bohemia en el café Royal junto a la Catedral Metropolitana, donde se reunía con jóvenes pintores, el chileno Carlos Tapia Sepúlveda cuyo seudónimo es Catasse, Mario Ronquillo, Chicky de la Torre, Washington Iza, Nelson Román, Pepe Unda y Ramiro Jácome. Estos cuatro últimos trabajaban para Wiison Hallo en la galería Siglo XX que quedaba a pocos pasos del Café. También les visitaba en su taller colectivo de la calle de la Ronda, donde pintaban obras de corta feístico con una marcada influencia del pintor mexicano José Luis Cuevas y en otros casos se encontraba la presencia del Maestro italo -argentino Benedetto cuya obra la conocían por Hallo, igualmente se produjo el influjo del color del maestro español Manuel Viola que por esos días -1965- exponía en Quito. En la xposición anti – bienal efectuada en la Galería Siglo XX conoció a Manuel Yaulema a través de Gonzalo Pérez Corral con quien hizo trabajo de taller y lo considera uno de sus maestros en el campo del dibujo y la pintura.

En 1968 fue invitado a exponer por Francisco Coello, Director fundador del Centro de Promoción Artística de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, que había trabajado como ayudante de publicidad de su padre y después viviría en Suiza. La crítica le fue favorable en la exposición y se vendieron varios cuadros a pesar de la tormenta eléctrica que hubo aquella noche.

En 1970 volvió a Guayaquil y con sus hermanos Hugo y Lucía fundó la galería “Art 70” en Rumichaca y 10 de Agosto. (1)

En el 72 realizó su primera visita a Nueva York, tras los pasos de su padre, quien se hallaba en dicha metrópolis dedicado a las artes gráficas y completó su formación con estudios de diseño y artes gráficas, trabajó como serígrafo y más tarde como colorista para la impresión de papel tapiz y también en el cuarto obscuro haciendo separación de colores por medios fotográficos en el departamento de arte de Korvetts.

Vivió en un pequeño departamento de la Avenida Segunda y Calle Once en el Greenwich Village y por sus conocimientos del idioma inglés hizo contacto con artistas e intelectuales de esa área de Manhattan.

El 73 viajó con su hermano Hugo a Madrid, alquilaron un taller en la Calle Argensola 10, propiedad de la Familia Repolles. El escritor Francisco Tobar García, funcionario de la Embajada del Ecuador, les abrió las puertas en su quehacer artístico. El 74 Renán Flores Jaramillo les facilitó una exposición en el Club Internacional de Prensa en Madrid. Luis pintaba y vendía con cierto éxito temas de toros y una especie de arte rupestre cantábrico, accediendo al comportamiento del hombre en su fase prehistórica.

En 1974 regresó al Ecuador con un espíritu animado de modernidad. Alquiló la planta baja de la casa de la familia Calderón Macías en “Las Peñas” donde aún permanece, quizá motivado por su nostalgia del “Village” y tras diversos ensayos con la figuración comenzó nuevamente en un plan de auto desafío a experimentar, buscando la exhuberancia formal, cuya consecuencia es un tremendo ensanchamiento técnico que le servirá de nuevo punto de partida.

El 75 volvió con su hermano Hugo a Europa; visitaron varios países, estudiaron en los museos, hicieron amistades importantes, fue una época de deslumbramiento, Hugo quedó en París y Luis pasó a Alemania donde se mantuvo con la venta de sus cuadros, y su producción se vio fuertemente afectada por el arte alemán.

El 76 expuso en Guayaquil y Loja. Hernán Rodríguez Castelo, de quien tomamos la siguiente crítica, ha opinado de este periodo “siempre seducido por lo abstracto y siempre inquieto, tiene una etapa casi gestual

-trazos cromáticos en ebullición y casi estallido y otra de clara decisión métrica – emplea papel periódico, alquitrán acaso yeso, para dar bases muy texturadas al acrílico en obras lo mismo informalistas que sígnica con dejos de precolombinismo.”

De allí en adelante hasta el 83 fue llamado a exponer en las más prestigiosas galerías de arte de Guayaquil, pues se le considera uno de los mejores pintores abstractos de Latinoamérica.

En los 80 se asentó definitivamente, formalizó su hogar con Josefina Elisa Baquero Espinosa, con dos hijos que de grandes estuvieron en los Estados Unidos.

En 1983 volvió por una corta temporada a Nueva York, alquiló en la 105 St. y Amsterdam y fue diseñador libre. En el 84 presentó una retrospectiva en el Museo Municipal de Guayaquil. En el Banco Continental expuso una serie de pinturas murales que evocaban dibujos rupestres, inscripciones jeroglíficas, o creaciones simbólicas sobre fondos azules, violetas y rojos, con mucho blanco, tratados casi musicalmente  azules y rosas en juegos contrapuntísticos y finalmente texturados y sobre ellos flotaban los trazos caligráficos o incisos pintados.

Esta etapa de pictografía terminó en 1985 con el mural de la Cámara de Comercio de Guayaquil realizado en granito blanco, cuyas piezas fueron vaciadas en moldes de yeso obtenidos del positivo en tamaño natural modelado por el artista en arcilla.

El 26 de Noviembre de 1985 el Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura haciendo justicia a sus méritos y valores intelectuales lo nombró miembro de la sección Artes Plásticas.

El 86 Robert Mix escribió un ensayo sobre su obra bajo el título de “Abstract Metaconceptualisms” basado en la serie conocida como “Los Escudos” o “The Shields” cuyo nombre fue dado por el propio crítico y los dividió en dos partes: “The Scríptics and The Mutes”. En el mismo año el Museo del Banco Central de Guayaquil, para su sala de arte contemporáneo adquirió un mural de técnica mixta sobre tela de 2 X

1.2 mtrs. considerada una de las más hermosas creaciones. El 88 figuró en la obra “El Siglo XX de las artes visuales en el Ecuador” de Hernán Rodríguez Castelo, editado por el citado Museo. Teleamazonas se interesó en su vida y en su gato negro “Caifas” que siempre estaba en el taller y filmó un video “El gato llegó un día y me adoptó, desde entonces vivía conmigo en grata compañía”.

Thomas V. Robinson le grabó un video titulado “El Artista en su estudio” para la Grace Collection of Popular Art in the Americas, de Huston, Texas. De 1991 al 92 pintó cartones con gran riqueza técnica y con una pródiga utilización de textura y color. Cada obra está enriquecída con óleos, acrílicos, cera y óleo pastel, trabajados con procedimientos propios y sobre fondos de características singulares.

Artista completo y maduro, ha pintado y esculpido, llegando a fabricar juguetes para sus hijos en navidad, pues posee una gran habilidad manual.

“Su crecimiento impetuoso de hacer pintura le abre un espacio en la historia del Arte Ecuatoriano”.

En 1992 participó en el “Yamagata Prize” para artes visuales con artistas de más de cincuenta países del mundo. Este evento se llevó a cabo en Washington D.C. En Abril de 1994 viajó a Lincroft, New Jersey, invitado por la Fundación “Brookdale” para exponer en el “Performing Art Center” de Brookdale Community College.

De estatura mediana, curtido por el sol, rostro afable, usa bigote, de hablar mesurado, pensando en lo que expresa: su carrera artística de búsqueda incesante de estilos y formas le ha llevado en los últimos tiempos a ensayar técnicas no convencionales. Por todo ello es uno de los pocos innovadores de la Plástica actual del País.

  1. (1) Desde 1972 firma sus cuadros como “de Luis” para diferenciarse de su hermano Hugo – también pintor- pues como ambos ponían el apellido Lara en sus obras nunca faltaba alguien que preguntaba: ¿De cuál de los dos es? ¿De Luis o de Hugo?