HAYA DE LA TORRE RAUL

IDEOLOGO.- Uno de los más discutidos personajes de América durante el siglo XX y sin embargo de

los menos conocidos es Víctor Raúl Haya de ^ la Torre nacido en Trujillo en 1895,

Peru; su padre ejercía el periodismo y su madre provenía de una de las más viejas familias de La

Libertad. Tuvo cuatro hermanos, se educó en el Colegio de San Juan de Trujillo y en la Universidad

de San Marcos de Lima siguió estudios de derecho y educación pero no se graduó. Para 1918 inició

su vida pública sosteniendo el movimiento obrero en su lucha por alcanzar las ocho horas diarias

de trabajo. Al año siguiente fue electo Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú y ganó

fama pronunciando un discurso en el entierro del poeta Abraham Valdelomar. En 1920 inauguró el

Congreso Universitario del Cusco, obtuvo la financiación de las Universidades populares González –

Prada. En 1921 viajó por el sur y al regresar a Lima cooperó para alcanzar la reapertura de las

Universidades, cerradas por voluntad del profesorado, como protesta ante la dictadura de Leguía.

En Octubre de 1923 fue apresado, se declaró en huelga de hambre y lo desterraron a Panamá,

siguió a Cuba y a México y allí trabajó como adjunto en el Ministerio de Educación junto al célebre

Ministro José Vasconcelos.

En 1924 fundó el APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) al año

numerosos efectivos armados hasta los dientes. Era un espectáculo turístico mirar tanto aparato militar, grotesco y estúpido a más no poder.

En Abril de 1954 salió en virtud de un acuerdo firmado en Caracas por los gobiernos de Perú y

Colombia y partió al destierro en Europa. Regresaría en 1957 para ganar las elecciones

presidenciales en 1962 pero un golpe militar dirigido por el general Juan Velasco Alvarado

derribó al gobierno constitucional el 18 de julio y anuló las elecciones. Era la segunda ocasión

que se vetaba su ingreso al Palacio presidencial y entonces pronunció su famoso discurso:

“Gobernar no es mandar, ni abusar, ni convertir el poder en tablado de todas las pasiones

inferiores. Quienes han creído que la misión del aprismo era llegar a Palacio están

equivocados, a palacio llega cualquiera porque el camino que conduce a él se compra con oro

y se conquista con fusiles. Nuestra misión es llegar a la conciencia del pueblo, como hemos

llegado nosotros, con la luz de una doctrina, con el profundo amor a una causa de justicia, con

el ejemplo glorioso del sacrificio.

La década de los años 70 fue de dictaduras militares protegidas por la política imperialista de

los Estados Unidos pero en 1975 fue depuesto el dictador Velasco Alvarado y subió otro militar:

Morales Bermúdez, que convocó a elecciones parlamentarias, saliendo victoriosa el APRA.

Al instalarse la Asamblea como paso previo al retorno constitucional. Haya de la Torre fue

electo Presidente de la Asamblea el 28 de Julio y dijo: “No actuamos en el vacío, sino en el

centro de un país castigado por la crisis más severa de su historia. El voto del 18 de Junio fue

un voto por el cambio dentro de la libertad.”

A esa misma hora se oía en el Ecuador un grito que pugnaba por “el reto del cambio”

populista. Era la hora de las democracias en Hispanoamérica y por todas partes caían las

dictaduras; sin embargo, Haya de la Torre no pudo presenciar el final del proceso que tanto

había ayudado a forjar; pues, aquejado de un cáncer implacable falleció el 2 de agosto de

1979, en su casa de Villa Mercedes, a los 84 años de edad.

Sus obras completas en siete volúmenes acaban de ser editadas por Mejía Baca; sus más importantes ensayos son: “Por la

emancipación de América Latina”; “Nuestro frente

intelectual” aparecida en el No. 4 de la revista Amauta; “Mensaje de Europa Nórdica”; “Excombatientes y Desocupados”

“¿A dónde va Indo américa?” “El anti imperialismo y el APRA”, donde por primera vez sistematizó las ideas cardinales de

los procedimientos revolucionarios de los partidos de Izquierda democrática.

Haya no fue una voz en el desierto pues ha quedado sus obras, sobre todo su ejemplo y quizá un partido.