HALLO GRANJA WILSON

PROMOTOR CULTURAL.- Nació en el pueblo de Pasa cerca de Ambato, el 5 de Julio de 1.939. Hijo legítimo de César Hallo Vinueza comerciante y pequeño propietario en Quito y de Leonor Granja de la Rosa, ambateños.

De dieciocho días de nacido fue bautizado en la Parroquia de San Sebastián de Quito. El tercero de una larga familia compuesta de diez hijos, estudió los primeros cursos de la Escuela Fiscal Rocafuerte de la calle Loja y de diez años lo mandaron donde sus abuelos paternos Antenor Hallo Paredes y Griselda Vinueza a que siguiera en la escuela de Pasa el quinto y sexto grado.

Su abuelo Antenor era dueño de la hacienda «Pucutahua» y muy amigo de las gentes pudientes de Ambato, compitiendo en caballares con los Sevilla. Experimentaba en Agricultura sembrando papas sobre los cuatro mil metros de altura con éxito. Tenía ovejas y dos casas en Pasa, una de ellas, la mayor, aún se conserva en poder de su hija Dina. Era gallero insigne, con gallera propia y animales, algunos muy finos e importados de las Filipinas, flacos y con espuelas grandes, que su esposa -cansada de la afición de su marido- sacrificó en un solo día y dio a los peones como alimento. Al regresar el bueno de Don Antenor y darse cuenta de la carnicería blasfemó diciendo: «Santo Dios de mierda…» Dicho señor era nieto del último Cacique Gobernador de indígenas de los pueblos de Santa Rosa de Ambato 1.780, Dn. Lorenzo Hallo- Zumba, conforme consta de numerosas Probanzas. Santa Rosa se componía entonces de por lo menos 15 parroquias. En el joven Wilson era bien tratado por los indios de los contornos.

Un viejo de la región llamado “Taita Chimborazo» acostumbraba

llevarle a caballo y con mazorcas amarradas al cuerpo a los caves de papas,

cortes, etc. oyendo el Haichigua, canción de agradecimiento al sol por las cosechas, simbolismo del que solamente tomó conciencia mucho después.

En 1.952 regresó a la casa que alquilaba su padre en la Guayaquil y Sucre donde también mantenía una fábrica de confecciones y camisas y entró al San Gabriel de los jesuitas, pero solo estuvo un año pues ni se enseñó ni se llevó bien con los sacerdotes por sus continuas travesuras.

En 1.953 pasó al Colegio Montúfar y el 55 entró a la sección nocturna para trabajar con su hermano mayor Aníbal en su oficina de representaciones con S/. 300 mensuales de sueldo. Laboró varios años en el comercio capitalino; conoció sus secretos.

En 1.959 se integró con Claudio Mena Villamar, Francisco (Lucio) Paredes y Raúl Falconí de Quito, Juan Pablo Moncagatta, y Juan Illingworth Vernaza de Guayaquil y Juan Cueva, Juan Cordero Iñiguez y Juan Valdano Morejón de Cuenca y formaron la agrupación «Liberación Popular» de tendencias socialista-americana, inspirada en el ideario político de «Acción Popular Republicana Americana» APRA. del Perú. Hizo carrera como secretario de las juventudes primero y luego de Secretario General del Pichincha pero al llegar las elecciones presidenciales de 1.960 Raúl Falconí se alió al velasquismo y los demás se desafilaron. Ese año se graduó de Bachiller en Ciencias Contables y en Humanidades Modernas en los Colegios Luis Napoleón Dillon y nocturno García Moreno respectivamente. Poco después ingresó a la Facultad de Economía y a la Editorial «Ediciones Esfel» de Falconí, vendiendo la Historia del Ecuador de González Suárez entre otros libros.

En 1.963 dirigió el periódico universitario «Surcos» y ocupó la Vicepresidencia Nacional de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador FEUE. hasta que fue apresado en Julio, a raíz de la caída del gobierno constitucional de Carlos Julio Arosemena Monroy y subida de la Junta Militar de Gobierno. Entonces se clausuró por varias semanas la Universidad Central y permaneció un mes en el Panóptico.

En Septiembre, sin empleo y teniendo que ganarse la vida, formó la primera moderna galería de Arte que tuvo el país, en el interior del bar ‘»El Círculo» y frente al Ejido.

Así nació la Galería de Arte “Siglo XX” que prontamente cobro fama pues la gente se acostumbró a ver y apreciar cuadros al óleo, acuarelas, colages, litografías, etc. y como Hallo comenzó a trabajar solamente con pintores jóvenes que aún no tenían cabida en la Casa de la Cultura, tales como Enrique Tábara, Aníbal Villacís, Gilberto Almeida, Hugo Cifuentes y otros, se creó un mercado de arte libre de influencias por primera vez en la República, que compitió con el de los consagrados del Realismo Social.

Fue una muy linda etapa, hacía vida bohemia, asistía a actos culturales, se enroló con lo más prestante del pensamiento joven de Quito y finalmente contrajo matrimonio con María Inés González, de nacionalidad argentina con cuatro hijos.

El 64 trasladó la Galería de Arte «Siglo XX» a la Salinas y Río de Janeiro pues el negocio había crecido y necesitaba independizarlo del bar donde nació. Al mismo tiempo formó una colección muy importante, comprando cuadros de pintores recién salidos al mercado y que por eso mismo vendían barato. La Galería «Siglo XX» ya era un sitio de reunión de intelectuales que presididos por Enrique Tábara empezó a llamarse el Grupo VAN.

Sus miembros planteaban nuevas orientaciones de la plástica contra un realismo social que había dado todo cuanto podía al arte ecuatoriano, se encontraba exhausto, sin caminos de salida hacia nuevas corrientes o tendencias y cuyo máximo exponente era Oswaldo Guayasamín, que se disgustó muchísimo el 68 cuando presidía la Casa de la Cultura Ecuatoriana, realizó la Bienal de Pintura Latinoamericana en Quito y el Grupo VAN le echó contra con una Anti Bienal en la Galería «Siglo XX» y

en el cercano Museo Municipal, a las que asistieron los Tzánzicos con Ulises Estrella a la cabeza, quien la inauguró. Con ello se demostró la existencia de un grupo joven nacional que daba nuevas pautas a la plástica americana. Los diarios prestaron una amplia cobertura a las Mesas Redondas de la Anti Bienal y hubo la natural polémica en estos casos. (1)

El 69 se desintegró el Grupo VAN y con la siguiente generación de pintores formó al Grupo de los Cuatro Mosqueteros (José Unda, Nelson Román, Ramiro Jácome y Washington Iza) realizando a fines de año el Salón de la Antivanguardia en Guayaquil, contra un Salón de Vanguardia que la Municipalidad había inaugurado sin mucho éxito. Para el Happening trajo a un brujo de Sucúa que hizo los necesarios maleficios causando la hilaridad de los presentes y la sorpresa consiguiente al Presidente del Salón, Dr. Paolo Marangoni.

El 70 organizó la «Fundación Hallo para las investigaciones y las artes» con domicilio principal en Quito y sede en la Orellana y Rábida, integrando la Galería «Siglo XX» y su Museo Arqueológico particular, compuesto de cuatro mil piezas adquiridas desde el 65 a los huaqueros, debidamente catalogadas y con estudios en diferentes áreas (Etnología por la Dra. Inés Muriel, Arquitectura por Gustavo Borja, Antropología por Alfredo Costales Samaniego, Diseño por el Escultor Catalán Moisés Villelia) También organizó una Editorial con el escritor argentino Adolfo Colombres, publicando más de veinte títulos importantes en lo que va de ese año.

En 1.971 se asoció a su amigo alemán Richard Swausteacher de Hannover y pusieron en dicha ciudad una Galería de Arte Latinoamericano que fracasó por ignorancia del público, que no supo apreciar debidamente nuestras expresiones estéticas.

Vivía en el edificio que ocupaba la Fundación, dedicado por entero al Arte que es su pasión principal, promocionándolo en diversas facetas.

Para entonces era el más conocido marchante de arte y uno de los serios promotores culturales del país.

Efectivamente, desde el 70 al 73 viajó más de diez veces por diferentes países de Europa recorriendo también Japón y los Estados Unidos en plan de adquirir conocimientos y realizar consultas para comprobar su tesis sobre las formas de comunicación en la época precolombina a través de los sellos cilíndricos de las Culturas Jama-Coaque y la Tolita, estudiados con el español Moisés Villelia y los pintores Mosqueteros. Como resultado logró estructurar una teoría propia sobre el desplazamiento de los sellos en tablas de ideogramas o formas de comunicación; pues, siendo cilíndricos, solo habría que darles la vuelta para lograr la unión de ideogramas ordenados con fines preconcebidos.

Durante sus viajes dictó charlas científicas a nombre de la Fundación Hallo y trabó amistad con personalidades notables como Paolo Setreri en Roma, Jacques Soustel en París. Jacques Ruffi del Instituto de Investigaciones Científicas de Francia, el Prof. Tomás de Tubingen, la Dra. Carmikel del Museo Británico, Clifford Evans y su esposa Betty Meggers del Smithsonian Institute, Donald Lathrap de Chicago, el Prof KazuoTedada de la Universidad de Tokio

En el marco de su Fundación en 1 977 armó las ediciones del Sol con el escritor Adolfo Colombres para imprimir los trabajos que se iban realizando y promover asuntos indígenas El 78 organizó en Quito el I Congreso de Pueblos indígenas del Ecuador a celebrarse en la población de Sucua. Provincia de Morona Santiago, con el apoyo de las organizaciones Shuara y de otras comunidades

El Triunvirato Militar le acusó de comunista y los comunistas de agente oficioso de la CÍA en el Ecuador a través de la «Revista Nueva» de Magdalena de Adoum, pues les había arrebatado la iniciativa. De ese Congreso surgieron los actuales líderes indígenas del país tales como Luis Macas, Bolívar Tapui, Ampan Kalacras y otros más. Además fue una

reunión laica pues no participo ningún credo ni religión Hallo motivó a los participantes a través de vanas exposiciones previas en la Fundación y no pudo concurrir porque la policía cercó su casa. Lo importante del evento fue la idea de la Autogestión Indígena expuesta en el libro de Colombres «Hacia la Autogestión Indígena» publicado meses después el 7 8 y los primeros pasos que se dieron entonces para la conformación de lo que hoy es la Confederación Nacional de Asociaciones indígenas del Ecuador CONAIE. Finalmente cabe indicar que debido a la oposición del ejército, la reunión o congreso tuvo que efectuarse en el interior de la selva y no propiamente en Sucúa como se había planificado.

En 1.977 escribió un ensayo sobre «75 años de Pintura en el Ecuador» editado con numerosas gráficas a colores. El 78 contrajo nupcias con Susan Granado, de nacionalidad boliviana, con tres hijos y concibió la existencia de la «Sociedad Ecuatoriana de Amigos de la Ciencia y la Cultura» SEACC llamada también la Hermandad del Sol que hasta hoy funciona en Quito como una especie de Logia masónica. Ese año editó «Imágenes del Ecuador del Siglo XIX de Juan Agustín Guerrero » en la Editorial Espasa – Calpe de Madrid, rescatando a esa gran figura artística y olvidada del país. La obra de lujo, con pasta gruesa, contiene 119 gráficas a todo color reproduciendo las Acuarelas de un libro que el autor dedicó a Pedro Moncayo y que éste llevó a Chile en su ostracismo y constituye punto de partida para cualquier estudio serio que se quiera realizar sobre el arte ecuatoriano del siglo XIX .

En 1.982 adquirió y restauró una casa colonial del siglo XVII en la calle de la Ronda y Guayaquil esquina donde funcionó hace aproximadamente cien años la Escuela de la Sagrada Infancia. Después tuvo que paralizar las obras hasta que la Municipalidad decida la adquisición global de las casas de la Ronda.

Entre 1.984 y el 86 investigó sobre la influencia del modernismo en Guayaquil o Cultura del Cacao, alojándose varios meses en una casa del barrio las Peñas. Allí logró la formación de un Catálogo de casas

modernistas, se adentró en el conocimiento de cinco pintores guayaquileños radicados en la Europa de los-años 1.920 al 30 (Leonor Rosales de Villanueva Asthol, José María Aspiazu Valdés, Eloy Moría Ramos, Cirano Tama Paz que vivió más en Berlín y Eduardo Sola Franco que también estuvo en New York) Moría era el menos conocido, de suerte que el aporte de Hallo al investigar su vida y su obra es importantísimo. También localizó varias colecciones de arte modernista europeo pintados en Guayaquil por esos años y se adentró en la conformación del Pasillo guayaquileño como música correspondiente a ese periodo. Finalmente catalogó las estatuas de mármol y bronce existentes en el Cementerio y pertenecientes a ése período, todo lo cual forma tres volúmenes que deberán ser editados por alguna institución cultural lo más pronto posible, pues sería una pena que se perdiera material tan valioso.

En 1.986 planificó el montaje de tres museos para la ciudad de Ambato y editó «Síntesis histórica de la Comunicación y el Periodismo en el Ecuador desde el siglo V A. C. hasta 1.986 » que auspició el diario «El Comercio » de Quito. Allí intercaló las bases y fundamentos de su teoría sobre los sellos cilíndricos, junto a seis formas diferentes de comunicación existente en la América precolombina y una Catalogación muy completa de los Periódicos y las Relaciones desde la Colonia en el Ecuador. (2)

En 1.988 estructuró su Fundación instalándola en el llamado «Palacio Villagómez Yapes» construido en 1.930 por Manuel Durini en el sector de la Alameda, que comenzó a restaurar y donde llevó a cabo varios eventos culturales como la Exposición de pinturas del catalán Antoni Tapies, las fiestas del Año Nuevo Lunar auspiciadas por la Embajada China, seminarios, conferencias, etc.

Mientras tanto la Galería «Siglo XX» continuaba funcionando y con su amigo Fredy Von Bettendorf de la aristocracia de Heidelberg fundó el «Centro Cultural para América Latina » en los jardines de su Castillo en esa localidad alemana, para difundir el nuevo arte latinoamericano en Europa.

Allí colabora su hija Natalia Hallo, radicada en Sevilla como investigadora libre del Archivo de Indias de esa ciudad

En 1.994 comenzó a investigar a tres pintoras guayaquileñas (Alba Calderón de Gil, Aracely Gilbert y Manuela García) para escribir sobre ellas y sus obras.

Ha apocado una visión muy objetiva de los valores del país y su incidencia en la vida contemporánea, planteando a los estudiosos y creadores que el arte ecuatoriano requiere de nuevas vías de soluciones que no distorsionen la realidad, pues los valores culturales son motores de la realidad contemporánea en todo el mundo y aquí debe ocurrir lo mismo Ágil, activo, de estatura mediana, contextura regular, ojos vi vos y negros, calvicie recién pronunciada, tiene a su favor un prestigio bien ganado y una labor tesonera para llevar a la practica proyectos antes no vislumbrados, (3)

(1) En el Happening de la Anti Bienal se repartieron chiclets en forma de medallas doradas a los asistentes, para que estos los lucieran en el ojal como si hubieran sido condecorados, pero el que deseaba podía masticarlos en público. El mensaje era la premiación indiscriminada de unos a otros como en las Bienales oficiales. Una parodia sangrienta…

(2) En su colección arqueológica existen aproximadamente unos mil sellos cilíndricos conteniendo morfonemas o mensajes que se colocaban en bastones y servían como libros en tus culturas. Quien tenía los bastones ostentaba la ciencia y el poder. El desciframiento de esos sellos está siendo investigado por un laboratorio de computadoras en los Estados unidos, a base de ciertas pautas conocidas de los sellos y jeroglíficos de la Civilización Maya, algunos de los cuales han podido ser descifrados. Se piensa que los sellos ecuatorianos pueden estar interrelacionados dado el comercio existente en épocas precolombinas entre las costas de Manabí y Mesoamérica. La teoría de Hallo viene a ser novedosísima y única pues a ningún investigador se le había ocurrido una solución semejante, no debe por tanto ser desechada por falta de comprobación científica, pues ésta podría saltar al futuro en cualquier momento, dándole la razón.

(3) Síntesis de Nuestra Historia y Experiencia

Nacimos en las artes plásticas como Galería de Arte Siglo XX, la que ha realizado más de 300 exposiciones en Quito, el interior del país, y otras internacionales (América y Europa). Organizamos la Galería Hausersebruck en Celle, Hannover (1973) y el Centro Cultural «Galerie im Schiossgarten» (1993) en Leimen, Heidelberg. Participamos y dinamizamos el Grupo VAN (1968) con Tábara, Almeida, Cifuentes, Molinari, Villacís, Muriel, Ricaurte y Moreno. Armamos el grupo apodado «Mosqueteros» (Iza, Román, Jácome, Unda) en 1970. Se incentivó al grupo que posteriormente se denomina «Arte Factoría» (Dávila, Restrepo, Valverde, Velarde) en Guayaquil, 1980. Organizamos las muestras en Cuenca, Guayaquil y Quito del artista Manuel Cholango (1996). Actualmente estamos presentando exhibiciones de arte popular en nuestro Centro Cultural Indígena «Antenor Hallo Paredes» y en el exterior. En el campo editorial, organizamos Ediciones del Sol con varios títulos de carácter antropológico, etnográfico, de arte, y una «serie infantil». En libros de arte, comenzamos con el de Juan Agustín Guerrero. Tenemos en imprenta Tres Artistas Guayaquileños y su Época. Están en preparación tres libros sobre la influencia del modernismo (art nouveau) en Guayaquil y sobre productos ecuatorianos. Editamos la serie «La Caricatura en la Historia Nacional»; está circulando el primer tomo. Hemos organizado y poseemos una colección arqueológica de cerca de cinco mil piezas, de todas las culturas nacionales, con estudios en sus diferentes aspectos culturales. Hicimos el guión de tres museos para el Municipio de Ambato, elaborando un libro para el Museo de Periodismo editado en 1990: «Síntesis Histórica de la Comunicación y el Periodismo en el Ecuador», catalogando más de 3.000 periódicos editados en el país desde 1792. En otras áreas creativas estamos colaborando en varios proyectos y seminarios: de música, literatura, diseño, dibujo y caricatura, danza, teatro y otros. Para todas estas actividades realizamos libros, catálogos, afiches y folletos. Hemos catalogado e inventariado varias colecciones privadas y pinacotecas.