GAINZA FERNANDEZ MEDRANO GABINO

JEFE   POLITICO    SUPERIOR    DE GUATEMALA.- Nació en Pamplona, capital de la provincia de Navarra, España, el 25 de Octubre de 1753, hijo legítimo de José Javier de Gaínza y Monzón, señor del Palacio de Gaínza en el valle de Arraíz y de Eulalia Fernández – Medrano y Jiménez de Tejada, sobrina nieta de fray Francisco Jiménez de Tejada, Gran Maestre de la Orden de Malta a principios de siglo XVIII.

Siendo el segundo hijo fue destinado a labrarse un porvenir con sus manos. El Palacio Familiar, algo viejo y empobrecido, sería algún día de su hermano mayor y por ello, de escasos dieciseis años en 1769, sus padres le costearon los estudios militares e ingresó de cadete al regimiento de Infantería de Soria. Pronto ascendió a Subteniente de Bandera, luego a Teniente y a Capitán en 1779, haciendo guarnición en la plaza fortificada de Orán en Africa.

En 1780 asistió al bloqueo de Gibraltar en poder de los ingleses pero lo levantaron sin éxito. Entonces embarcó en la flota del General Victorio de Navia con destino a las colonias inglesas en Norteamérica en guerra por su independencia. España y Francia se habían unido contra Inglaterra. Gaínza residió en la Florida y combatió a los ingleses en el fuerte de Pensacola, permaneciendo aislado más de once días en una de las trincheras, con varios compañeros de armas y sin vituallas ni provisiones, hasta que fueron rescatados. Poco después pasó a Mobile, al servicio de las colonias americanas, actuó en las batallas navales del archipiélago de las Bahamas contra la flota de Inglaterra, fué herido en un hombro.

En 1782 estaba en la Habana, hizo vida de cuartel por cinco años, alternando con la sociedad de la isla y trabó amistad con numerosas damas de la aristocracia, llegando a comprometerse secretamente en matrimonio y cuando estuvo a punto de solicitar el permiso del Rey Carlos IV, los planes fueron descubiertos y sus superiores lo alejaron con destino a Madrid, a donde arribó en 1787, residiendo en la corte por varios meses.

Allí recibió el nombramiento de Edecán adjunto al Brigadier Carlos del Corral, designado Jefe Militar del Distrito del Cusco en Perú, para sofocar el levantamiento del Cacique de Tungasuca, José Gabriel Condorcanqui, mejor conocido como Tupac Amaru, quien mantenía a las autoridades de esas regiones en constante amenaza.

Corral y Gaínza partieron de la Coruña, vía Panamá, Guayaquil y Lima y arribaron a la capital virreynal en 1788, cuando Tupac Amaru había sido ajusticiado. Gaínza recorrió el distrito como Asesor del Brigadier Corral y muerto este, fué electo Teniente Coronel del Ejército y secretario de la Subinspección militar. En 1792 ingresó a la Orden de Malta también llamada de San Juan de Jerusalem, como caballero de Justicia, recibiendo el manto y la cruz. En 1796 fué denunciado a la inquisición del Cusco por tener en su casa libros prohibidos como el insípido “Pan y Toros” de Jovellanos. Ese año ascendió a Comandante General de Trujillo en el Perú, con la obligación de fortificar y defender las costas del norte del ataque de los ingleses nuevamente en guerra contra España, debiendo despejar los mares en esa zona para que no se interrumpa el comercio de Lima con Túmbes, Guayaquil y Panamá.

En 1799 reforzó las guarniciones militares de los ríos Santa Marta y Túmbes, apresó a una fragata ballenera inglesa, destruyó a una goleta corsaria y visitó por tres veces Guayaquil.

El 25 de Octubre, a los cuarenta y seis años de edad, contrajo matrimonio en la Iglesia Matriz de Guayaquil con Gregoria Rocafuerte y Bejarano, de solo veinte, estableciéndose en el puerto. Con el paso del tiempo nacerán seis hijos, una de ellas, Pepita Gaínza, será la novia platónica del General Antonio José de Sucre.

En 1801 consta su calidad de noble en la Hoja de Servicio del Regimiento de Infantería Real de Lima, su salud buena, el valor acreditado, la aplicación bastante, la capacidad mucha y su conducta buena.

En 1804, habiendo ahorrado una considerable suma de dinero, decidió enviarla a la península a bordo de la fragata comercial Mercedes que llevaba los caudales del Rey Carlos IV originados en diversas contribuciones. La Mercedes partió de El Callao comandada por el Capitán José de Bustamante y Guerra, convoyada con las fragatas comerciales La Clara, La Medes y La Fama y las fragatas de guerra El Castor, La Joaquina, La Astigarriaga y Las dos Amigas y al atravezar frente al cabo de Santa María muy cerca de Cádiz, siendo las ocho de la mañana del 5 de Octubre, fueron sorpresivamente atacadas por la flota inglesa del Comodoro Graham Moore que hundió a La Mercedes, perdiendo todos sus caudales y ocasionando la muerte de la totalidad de sus doscientos cuarenta ocupantes. Este criminal ataque motivó a España a declarar la guerra a Inglaterra el 14 de Diciembre siguiente, preludio de la infausta batalla de Trafalgar.

Entre 1804 y el 5 pacificó a los indios insurrectos de Lambayeque, luego fue Jefe Militar de la Provincia de Trujillo, fortificó el puerto de Paita y apresó varias goletas inglesas. En 1805 fue Comandante Militar y Juez Real de la Provincia de Chancay y Mayor General del Ejército.

Con título de Teniente Coronel servía en el Real de Lima cuando a su Jefe Manuel González lo enviaron a Filipinas, entonces Gaínza tomó el mando del cuerpo y habiendo muerto el Brigadier realista Antonio Pareja en Chile en 1810, confeccionó un amplio Plan de Operaciones Militares para obtener la paralización de la marcha del ejército argentino sobre Chile y Perú, que fue aprobado por el Rey Fernando VII. El Virrey Abascal le nombró jefe de campaña. Era la segunda expedición a Chile con el título de Capitán General del reino y General en jefe de las fuerzas reales.

Salió del Callao el 31 de Diciembre de 1813 a bordo de la corbeta “Sebastiana” con 200 hombres, 5

artilleros, 1.500 lanzas, 2 cañones, dinero, tabaco, azúcar y el bergantín Potrillo. El 31 de Enero de 1814 arribó a la bahía de Arauco sin novedad, allí se le unió el batallón Chiloé con setecientos milicianos al mando del Capitán Juan Francisco Sánchez, con ellos cruzó al río Bio Bio y pasó a Chillán que fortificó.

El 3 de Febrero se reunió con numerosos indios Mapuches en el Parlamento de Quilín, consiguiendo su adhesión, el reconocimiento de antiguos tratados con la Corona y la promesa del toqui Mañil de facilitar seis mil guerreros.

El 3 de Marzo una de sus columnas a la órden de Ildefonso Elorriaga derrotó a los patriotas y tomó la plaza de Talca masacrando a una pequeña guarnición patriota dirigida por el Gobernador Carlos Spano, quien tambien murió, con la circunstancia agravante que con dos días de anterioridad, las autoridades de la Junta Superior Gubernativa presidida por Agustín Eyzaguirre habían abandonado dicha plaza. En Santiago ocurrieron disturbios y se eligió una nueva Junta nombrando a Francisco de la Lastra como Director Supremo. El día 4 de Marzo varios guerrilleros realistas aprisionaron a los patriotas hermanos José Miguel y Luís Carrera.

Restablecidas las comunicaciones entre Talcahuano y Lima largamente interceptadas, bloqueó Talcahuano y abrió operaciones contra los insurgentes. Por estos triunfos recibió el título de Brigadier de los Reales Ejércitos y se convirtió en el primer militar del Virreynato en rango de autoridad.

Prosiguiendo la   campaña   avanzó a Membrillar en la provincia de Concepción pero dejó transcurrir un tiempo valioso que fue aprovechado por los chilenos para unir sus fuerzas, hasta entonces inferiores a las realistas de Gainza. Con todo, se dieron dos combates pequeños con suertes indecisas, el de Cuchacucha y el de Gamero.

El 19 de Marzo en la empinada cumbre de Quillo lo esperaba el General Jhon Mac Kennan, apostado ventajosamente en el cerro de Ranquil. Gaínza atacó con efectivos inferiores, la lucha fue tenaz, se acometieron ambos bandos con fiereza y al caer la tarde los españoles y Gaínza a la cabeza fueron tomados prisioneros en el campo de batalla. Entretanto había salido del Callao la Fragata Prueba y la Corbeta Cherub en las que viajaba el Comodoro James Farell Hillyar, que ofreció sus servicios como mediador.

Los prisioneros realistas fueron canjeados el 3 de mayo en Lircay, estableciendose las posiciones de ambos bandos, de manera que el Tratado solo sirvió para una tregua y fue firmado por Gaínza y por Bernardo O’ Higgins, pero el Virrey Abascal rechazó esas negociaciones manifestando que Gaínza se había extralimitado en sus órdenes originales y envió en su reemplazo al Brigadier Mariano Osorio en una tercera expedición

Arrestado por disposiciones de Osorio fue remitido a Lima, permeneciendo con prisión domiciliaria hasta el 26 de Mayo de 1816 en que un Consejo de Guerra tras deliberar diez sesiones lo liberó de culpa pero no fue repuesto en el mando porque se le dio la baja. A finales de año estaba en Madrid donde informó sus Méritos y Servicios pleiteando ante el Consejo de Indias, hizo un recuento de sus actuaciones en la Florida, Cuba y Perú y luego de casi cuatro años de gestiones consiguió ser designado Subinspector Militar de Guatemala, país al que arribó en Junio de 1820, presentándose ante el Capitán General Carlos de Urrutia y Montoya, su compañero de armas en la juventud, quien protestó por este nombramiento indicando que Gaínza se hallaba muy disminuido en razón de sus sesenta y siete años de edad.

En Agosto Urrutia sufrió un derrame cerebral y el 9 de Marzo de 1821 resignó el mando en Gaínza, que pasó a Presidente, Gobernador y Capitán General de la Audiencia de Guatemala, mientras duraba el reposo del propietario, pero la situación era agónica pues se acababa de jurar por segunda ocasión la Constitución española y el partido independentista estaba fuerte.

Semanas después los revolucionarios guatemaltecos agitaron las provincias y desde Agosto en que México obtuvo su independencia bajo el Emperador Agustín de Iturbide, las poblaciones centroamericanas enviaron a Guatemala sus Actas de Adhesión al Plan de Iguala.

Un batallón de independientes se armó en Oaxaca amenazando tomar la ciudad. El 14 de Septiembre Gainza convocó a través de su Asesor Mariano Galvez a un Cabildo abierto para el dia siguiente a eso de las ocho de la mañana, los patriotas formaban la mayoría de asistentes al acto, unos cincuenta en total, se dicutieron varios puntos y a las once de mañana redactada la Proclama de Independencia por José Cecilio del Valle, fue llevado Gaínza al balcón del Palacio y frente al pueblo le obligaron a aceptar la independencia de esa audiencia, que entonces comprendía desde Guatemala al norte hasta Costa Rica al sur. El Cabildo acordó que Gaínza continúe con sus poderes “hasta tanto se estructure el nuevo estado de cosas” pero se convirtió desde ese dia en un Presidente títere.

El 29 de Octubre Iturbide envió un mensaje a Gaínza invitándole a que disponga la incorporación de Guatemala a México. El 3 de Diciembre Gaínza le contestó que era necesario consultar a los Cabildos y que esperaba que detenga la marcha de su División armada hasta el 3 de Enero de 1822 que tendría su respuesta. Efectuado el conteo de aceptaciones, ciento cuatro votaron por la incorporación con ciertas condiciones, treinta y dos aceptaban la anexión, dos se oponían y veinte y uno indicaron que la decisión le correspondía al Congreso, conforme lo disponía el artículo segundo del Acta suscrita el día 15 de Septiembre, de manera que el día 5 de Enero Gaínza y la Junta Provisional Consultiva declararon formalmente la anexión de Guatemala a México.

El 14 de Enero de 1822 hizo su arribo a Guatemala con toda la pompa del caso su esposa Gregoria Rocafuerte Bejarano acompañada de sus hijos. Al día siguiente 15 de Enero, el Oidor Mariano Beltranena, movido por el Marqués de Aycinema y su tío, entonces Fiscal del Ayuntamiento, armaron otra algazara al pie del palacio. Gaínza trató de huir pero fue apresado y en el forcejeo y discusión Beltranena se abrió la casaca y le enseñó una pistola. Gaínza estaba desarmado y cedió ante la fuerza, firmó el Acta de adhesión de Centroamérica al recientemente creado Imperio mexicano de Agustín de Itúrbide y siguió en el mando, pero sin efectivos militares.

Tratando de agradarle Itúrbide lo nombró Capitán General de Guatemala con carácter provisional, y Caballero Gran Cruz de la Imperial Orden de Nuestra Señora de Guadalupe. En Junio lo llamó a su lado y le confirió el grado de Teniente General y Ayudante de su Majestad el Emperador; con tal motivo el 6 de noviembre de 1822 Gaínza arribó a México cuando ya habían comenzado a producirse las guerrillas en Centroamérica pues el Salvador denunciaba la anexión como ilegítima.

Itúrbide le envió a combatirlas en el valle de Anahuac y le otorgó el título de Lugarteniente General del reino, dispuso que Vicente de Filisola, que se hallaba en la frontera con seicientos hombres, ingrese en Guatemala para apoyarle, pero éste abandonó el país el 23 de Junio con destino a México.

Durante el crudo invierno de la capital mexicana murió su esposa Gregoria Rocafuerte el 2l de Diciembre de 1822 y fue enterrada en la iglesia de la Profesa de México. Iturbide no cumplió con su promesa de otorgarle la Gobernación de una de las provincias mexicanas, de suerte que Gaínza permaneció en dicha capital sin empleo fijo, viviendo de las rentas que percibía de Guayaquil con cargo al capital dejado por su esposa.

Tras la caída del impero falleció en 1829 en México, pobre y olvidado pero en medio de los suyos. Sus hijos regresaron a Guayaquil portando numerosas condecoraciones y un acuerdo del cabildo de Guatemala que le concedía desde 1821 y de por vida, una pensión militar de diez mil pesos anuales en justo premio a sus méritos ¡Lástima que jamás llegaron a efectivarse dichos pagos!