EL BALLET DEL NUCLEO DEL GUAYAS

Carlos Zevallos Menéndez amaba el ballet y se preocupaba y atendía personalmente al cuerpo de baile del Núcleo, que en sus inicios funcionaba como una simple Academia que promocionaba cursos de baile clásico. En 1950 la maestra Kitty Sakilarides asumió la dirección y estructuró el ballet formando grupos de principiantes, intermedios y avanzados y finalmente con la creación del Cuerpo de baile de la Casa de la Cultura.
En 1954 fue sucedida por la maestra rusa Ileana Leonidoff, fundadora de la escuela de la Scala de Milán, había bailado en Paris con el gran Alexander Volinine (1882 – 1955) partenaire de Ana Pavlova, después había dirigido la escuela de danza del teatro de la Opera en Roma.
Estructuró al ballet como un verdadero cuerpo profesional de danza clásica y formó figuras como Noralma Vera, Vilma Pombar, Sheyla Chávez que lograron salir del país y brillar en el exterior. Entre los hombres Piero Jaramillo, Jorge Córdova, Julián Calderón.
La salida en 1961 de Zevallos Menéndez y de la maestra Leonidoff al año siguiente fueron duros golpes para el ballet. El 64, el Presidente Jorge Pérez Concha trajo a la maestra Angélica Marini de la Argentina, surgió una nueva promoción de jóvenes con Esperanza Cruz, Nora Guerrero, Isabel Huerta, Silvia Martínez, Patricia Montesinos, Douglas López, Gonzalo Marín.
La cultura Valdivia, reputada hasta hoy como la matriz de todas las del litoral ecuatoriano, floreció entre el 4.200 y el 1.500 antes de la Era Común y ocupó extensos territorios que en la actualidad forman las provincias de Manabí, Guayas, Los Ríos y El Oro llegando inclusive hasta las estribaciones de la cordillera occidental. El Huancavilca fue un pueblo que se alimentó de la pesca y de la caza, muy abundantes por entones, aunque también de la agricultura, pues conocían el cultivo del maíz, fréjol, achira, varias clases de frutas, etc. Construyeron aldeas con planificación urbana y social como la de Real Alto, considerada por su templo y plaza ceremonial como la más antigua de Sudamérica y habitaron en viviendas ovaladas, usando materiales perecibles, por lo que no se ha podido encontrar vestigios líticos (piedra) Su organización social estaba sujeta a un jefe que podía ser la persona más vieja o el de mayor mérito. Existen evidencias de una clase dirigente que posiblemente fue de carácter shamánico o sacerdotal, aunque también pudo existir – aunque solo por excepción – el matriarcado.