Cordero Crespo Luis

Nació en Cañar en 1833. Las primeras letras las recibió en su casa. Cuando contaba catorce años ingresó en el Colegio Seminario de Cuenca, plantel donde halló un clima entusiasta y serio de estudios y trabajos literarios. Terminados sus estudios de instrucción media dictó la clase de gramática en el mismo plantel. Más tarde enseñó Humanidades y Filosofía. Estudió jurisprudencia en la Universidad Central, y se graduó de abogado en 1862.

Los años de su permanencia en la Universidad quiteña no fueron para Cordero años de vehemente y altivo proceder romántico. Se trenzó en acaloradas disputas contra el poder civil y eclesiástico, y escribió poemas que a Mera parecieron gaceteros y demagógicos.

Ese juicio de Mera en su “OJEADA” (1) pesó, a no dudarlo, en Cordero, como en casi todos los integrantes de la generación romántica, y desde poemas como uno famoso. Cordero dejadas de lado sus fiebres románticas, encaminada su arte por cauces más serenos y que tenderían cada vez más hacia los moldes neoclásicos preconizados por Mera.

Redactor del periódico “Boletín Electoral” 1891.

El 29 de Julio de 1891, publica el periódico “El Republicano” un número extraordinario, con motivo de la muerte de Doña Jesús Dávila.

Redactor de la “Gaceta Cuencana” 1890

Redactor del periódico “El Progreso” 1884, Cuenca

Redactor del periódico “La Estrella del Azuay” 1890, Cuenca.

Redactor del periódico “El Republicano” 1891, Cuenca.

(H1)

“La Situación”, del polígrafo, Dr. Luis Cordero, el Presidente Aeda.

(H5)

Luis Cordero, quien es el primero en propugnar un teatro cuencano, con temas exclusivamente nacionales”, dando ejemplo de ello ya desde 1864 con sus obras “Un trance de Noche Buena”, “Uno de tantos” y “Angustias de un candidato”, y más tarde con “Doña Perpetua”, y otros juguetes cómicos.

(I2).

Después de haberme sostenido como un hombre ante la vivaz, espiritualísima agresividad irónica de todo un Dr. Luis Cordero, en una conferencia memorable.

(I4).