BOCK SOPHIE MARIE

ESCRITORA. Nació el 16 de octubre de 1953 en París, Hija legítima de André Rock Dufailly, nacido en Sceaux, Departamento del Alto Sena en 1929, Ingeniero de la Construcción y de Monic Rondeau Rallie, natural de París, 1930.

La mayor de una familia compuesta de tres hijos, aprendió a dibujar y a pintar en una escuela municipal y estudió las primeras letras, primaria y secundaria en el Liceo Marie Curie de Sceaux, cerca de París, graduándose de Bachiller en junio de 1972. Entonces se matriculó en la Facultad de Geografía de la Sorbona (París IV) ubicada en la rue de San Jacques, porque esa ciencia es más natural que la Historia.

El 76 obtuvo una Maestría en Geografía Rural y el 77 entró a la División de Acción Cultural del Museo de Louvre con un sueldo mensual de siete mil francos. El 78 ascendió a la categoría de preparador de Programas, a cargo de los de animación para la niñez y de Videos para adultos. También tuvo el Museo Bus, que consiste en cinco buses que se despacharon por toda Francia, equipados con aparatos para pasar funciones sobre los principales lugares públicos de ese país.

El 78 contrajo matrimonio con Henry Goddar Rapet, investigador parisiense en la D´Orstom, que es una de las dependencias del Ministerio de Investigación de Francia; entre el 80 y el 81 vivieron las vacaciones de verano en Puerto Príncipe, capital de Haití, pues su esposo había denunciado como tema de tesis la Geografía Urbana de esa ciudad.

El 30 de octubre de 1983 renunció en el Museo de Louvre para acompañarlo al Ecuador donde él tenía que realizar un contrato por cuenta del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) dependiente en lo administrativo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia (1).

En noviembre arribaron a Quito y se hospedaron en casa de Anne Marie Pietri, investigadora francesa que desde hacía seis meses estaba dedicada a las comunidades rurales de Loja.

Su esposo Henry comenzó de inmediato a trabajar un libro sobre los barrios populares de Quito y Guayaquil y Sophie, que no hablaba aún español, dedicó su tiempo a dibujar y a pintar motivos con casas típicas quiteñas y orquídeas, a las que siempre ha sido muy aficionada, a tinta china y a colores. El 84 expuso en la Alianza Francesa de Quito y en el Banco Continental de Guayaquil. El 85 investigó en la biblioteca de los jesuitas de Cotocollao y en la del Banco Central de Quito sobre asuntos socioeconómicos y arquitecturales del Ecuador, del período entre 1800 y 1940, mientras su esposo obtenía la renovación del contrato con D’Orstom hasta el 91, para elaborar un Atlas con Mapas y Noticias de Quito.

“En ese período me interesé en la historia urbana de Guayaquil a través del sociólogo Jorge Salomón, quien trabajaba para la Agencia Internacional para el Desarrollo AID en la que también investigaba mi esposo. Salomón me conectó con el escritor Gaitán Villavicencio, Director de la Corporación de Estudios Regionales de Guayaquil SERG y empecé a tomar fotografías de casas antiguas en todo el Ecuador, realizando numerosas anotaciones en libretas, especialmente por el oriente. Carchi, Chimborazo, Cotopaxi, Manabí y Esmeraldas. También llevé un Diario Autobiográfico aún sin nombre. El 84 dicté dos conferencias en el Museo Camilo Egas de la calle Venezuela, sobre el Arte

Contemporáneo en Europa y participé en unos Talleres para niños con la directora del Museo”.

“El 85 decidí hacer un artículo para la revista del Instituto Geográfico Militar del Ecuador, que luego amplié hasta darle la forma de libro y editó la CERG en Guayaquil, con dibujos míos y planos de Jackeline Jaramillo, titulado: Quito, Guayaquil: identificación arquitectural y evolución socioeconómica en el Ecuador 1850­1987, en 255 páginas,1988”.

La obra mereció los más elogiosos comentarios pues describió la arquitectura de ambas urbes siguiendo la periodización histórica y explicando su evolución en función de las transformaciones económicas y sociales que han afectado al país, aporte interesante a la total comprensión del fenómeno evolutivo arquitectual, pues Quito crece memorizando y Guayaquil borrando casi totalmente sus figuras ornamentales y arquitectónicas originales.

“La investigación arquitectural quiteña parece mucho más personal que la de Guayaquil y se puede pensar que Quito, en los próximos diez años, por lo menos en lo que atañe a la parte norte de la ciudad, va a conservar y a desarrollar las influencias internacionales integrando, de nuevo, los procedimientos y los materiales de construcción locales (tejas, madera, ladrillos…) en forma muy específica. Sin embargo, Guayaquil evolucionará seguramente según los modelos que haya adoptado y en forma mucho más desordenada. La causa se debe en parte a una más rápida velocidad de adopción de los estilos en el puerto principal que en la capital, debido a los contactos más numerosos con el extranjero, favorecidos por las funciones comerciales y portuarias que siempre han existido en esta ciudad”.

“El 85, atendiendo a una invitación de Lucía Jaramillo Parra Directora del Museo de Artes Populares de Cuenca, presenté un Taller infantil de un mes de duración, sobre los Instrumentos Musicales del Ecuador”.

Su estatura baja, tez blanca, ojos y pelo cafés, cortado éste último a la usanza europea, casi al rape. Tiene pensado proseguir sus trabajos fotográficos para damos un Álbum sobre la arquitectura de las casas más notables de las diferentes provincias, ciudades y pueblos del Ecuador.