536. La Oda Al Pedo

Hacia 1917 dos quiteños con humor – Enrique Bustamante López y Emiliano Altamirano Mera – escribieron en estilo irreverente “La Oda al Pedo”, donde se describe a los tipos populares de la sociedad capitalina. “Documento calificado de tan valioso” gozó de gran popularidad y las copias manuscritas corrían presurosas, aunque luego se fueron perdiendo y la Oda olvidando, pero en 1999 – Oh sorpresa – el Dr. Fernando Jurado la publicó entre las págs. 259 y 60 de su obra “Quito Secreto,” de donde la hemos tomado para estos carnavales. El último que recitaba de memoria La Oda al Pedo en Guayaquil era Armando Kronfle Abud cuando se hallaba entre amigos.

I.- Voy a cantar tus glorias dulce pedo / guiado por el sentimiento, / que contener mi gratitud no puedo / a tan suave y delicado acento. // Ven bondadoso y singular sonido / quiero ante ti, postrarme reverente / que si otros tienen para ti el olvido / yo te ofrezco mi canto permanente. // Ilumina mi frente con tu aroma / despeja mi astucia tu fragancia / pedo gentil, a la belleza asoma / para servir de luz a mi ignorancia. // Si el mundo es torpe, te desprecia ingrato / desdén a su crueldad sin disimulo / y en pago de sus necios desacatos / demuestra al mundo ser el rey del culo. // Recibe mis cantares con cariño / mis expresiones con viril denuedo / ya que he sido devoto desde niño, / de tus perfumes valeroso pedo. // I tú, eructo sensible y afectuoso / de pedo tierno y especial hermano / en aceptar no mostrarás reboso / versos de amor al estampido humano. // Peerse es vivir, que es dicha apetecida / para el viento que como con largueza; / el pedo sabe suavizar la vida / y dejar despejada la cabeza. // La torpe humanidad pone grillete / al pedo, presumiendo de decoro, / sin comprender que el grito del ojete / es el grito más noble y más sonoro. // El pedo es luz, el pedo es ambrosía, / es fragancia, perfume y señorío / no quisiera más dicha y alegría / que poder abrazar al pedo mío. // Escuchad el vaivén del dulce viento / barriendo la hojarasca en la pradera / del follaje al son dl movimiento / y el dulce susurrar de la palmera. // Sonidos que son de un manso arrullo / de un pedo delicado y placentero / no hay voz que se compara a ese murmullo / que sale emocionado del trasero. // Es la voz del deber y la hidalguía / la expresión de saludo y bienandanza; / sin el pedo talvez no existiría, / ni el amor, ni el saber, ni la esperanza. // Es el pedo la antorcha del poeta / la luz para el potente magistrado: / para la humanidad es el profeta / que le anuncia el vivir con tono airado. // Es noble expresión de sentimiento / que no haya solución en la cabeza / es nota que arroja el sentimiento / con perfume, virtud y fortaleza. // El pedo es la epopeya del buen tono, / es la realización de un buen deseo / a placer igual yo me abandono / el rato es que frenético me peo. // Hasta el eructo es cosa placentera / yo admiro del eructo la ternura / pues me figuro en él, quien lo creyera, / un pedo reducido a miniatura. // No se puede formar nada completo / sin que una vez por la mañana / un pedo de bondad y de respeto / demostración de una conciencia sana. // El militar se pee con arrojo / y sin temor lo suelta a cada instante / ese pedo que deja el culo flojo / puede llamarse pedo comandante. // Se pee con prudencia el sacerdote / y con virtud lo suelta por su ojete / si este sale por un buen ocote / es un pedo con alba y con bonete. // El pedo que sale gritando / y da al ano contracción / es del profesor ilustrado / cuando toma la lección. // Es del poeta el pedo literario / perfumado, voluble y melindroso / es un pedo de efecto imaginario / que se desliza suave y cadencioso. // Pedo feliz, es el pedo de la beata / recorre con presteza mil narices / y hasta el confesionario desbarata / sus diversos colores y matices. // El pedo de mujer es conocido / pedo de mal olor y sin respeto / pedo con flautín por el sonido / pedo murmurador y hasta coqueto. // El pedo más grosero y langarote / pedo brutal de tempestad que asombra / pedo que sale con acial y con garrote / del culo mayordomo o culo tagarote. // Conozco pedos de gran paciencia / de inteligencia y habilidad / pedos que cantan, pedos que lloran / pedos que causan hilaridad. // Pedos doctores en medicina / de gran potencia, de gran valor, / pedos que asombran por su coraje, / pedos que admiran por su saber. // Hay otros sucios y mentirosos / que ni siquiera fragantes son / pedos que huelen a matadura / y dejan sucio todo el calzón. // Pedos que saben astronomía / y noche y día dan sensación; / son tan certeros en dar las horas / que siempre se hayan en el cañón. // Pedos que hacen el culo esponja / y dan al ano su comezón / es el pedo de la monja, / cuando está en meditación. // El pedo que sale callado / y que huele a coliflor / es el pedo de diputado / o pedo de Senador. // Hay pedos que disfrazados / que en eructos reverentes / se salen enmascarados / a bailar en inocentes. // De un color acre antipático / repugnante como él solo / es el pedo del diplomático / en horas de protocolo. // Pedo de insignes olores / un pedo de cal y canto / con aromas y sabores / es el pedo de jueves santo. // El pedo del escribano / es el pedo con arenilla / que deja el culo caliente / y ensucia la bacinilla. / El pedo más comunista / que hace al paciente toser / es el pedo del dentista / se parece al de mujer. //