505. Rafael Mendoza Aviles: Entre El Civismo y La Política

Guayaquileño nacido en 1.899, al graduarse de bachiller en el Vicente Rocafuerte era un fornido mozo amante de la gimnasia, que gozaba de gran popularidad entre sus compañeros por su carácter bondadoso y al servicio al prójimo, entonces ingresó a la facultad de medicina, donde pronto se convirtió en líder.

Para la insurrección del 15 de noviembre de 1.922 desafiando las balas del ejército cruzó la ciudad y se presentó en el Hospital Militar, donde cumplió su deber atendiendo a los numerosísimos heridos. Ese año había logrado el Primer Premio en el concurso Nacional de Tiro al blanco celebrado en Quito con motivo del centenario de la batalla del Pichincha; fue electo Delegado estudiantil al Consejo Universitario y obtuvo el premio de clínica «Julián Coronel» que anualmente se concedía al mejor alumno en la materia de Clínica Médica y consistía en un valioso reloj con su respectiva cadena de oro.

En 1.928 fue profesor de Dermatología y Sifilografia de la Universidad de Guayaquil. Era uno de los más destacados médicos de la ciudad, gozaba de la confianza de sus profesores Miguel H Alcívar en cirugía y Alfredo Valenzuela Valverde en clínica, hablaba inglés y leía en francés y adquirió un automóvil marca Dodge, de dos puertas, color plomo, con capot plegable negro en diez mil sucres, que manejó hasta su muerte, vehículo que hizo célebre en Guayaquil. En 1.937 fue llamado por su amigo el doctor Miguel Alcívar Elizalde para formar parte del cuerpo de cirujanos de su nueva clínica, puso consultorio en Pedro Carbo y P. Ycaza y se llenó de clientela; pero, fiel a su consigna de servir al prójimo, atendía y operaba gratis o cobraba muy poco.

«Era un médico notable que no había nacido para negociar a la sombra de Esculapio y practicaba el patriotismo de las almas grandes, la sencillez y la cordialidad en el trato con sus semejantes, la modestia de quien sabe que toda gloria es pasajera. Incansable para el trabajo, caritativo para el enfermo, nunca vistió galas, un blanco mandil era su uniforme de combate y de su consultorio un día y de su cátedra otro, fue llevado a la contienda cívica en momentos muy graves para la nación, cuando Francisco Arízaga Luque dirigía Acción Democrática Ecuatoriana ADE. y a su lado trabajó hasta alcanzar el triunfo de la revolución la noche del 28 de mayo de 1.944.”

La Junta de profesores de la Universidad formó una terna para ocupar el rectorado; la presidía Alfonso Belisario Larrea Alba, seguían Mendoza y Antonio Parra Velasco, el gobierno eligió a Mendoza y se posesionó.  El 8 de junio de ese año 44, fue designado Segundo Concejal principal del Cantón. El Ministro de Gobierno había conformado la lista que encabezaba Víctor Emilio Estrada, quien resultó Presidente del Concejo, Mendoza ocupó la Vicepresidencia.

Durante la ausencia de Estrada en los Estados Unidos, Mendoza se encargó de la presidencia del Concejo, con licencia del rectorado que ocupó el doctor Modesto Carbo Noboa por ser el más antiguo de los decanos. En octubre regresó Estrada y retomó sus funciones, pero se retiró del cargo enseguida y el 1 de noviembre Mendoza fue electo por unanimidad para ocupar la presidencia del Concejo, «que ejerció con honestidad, elevación e inagotable dinamismo y arrostró los embates del encono político y la calumnia». Su obra fue inmensa, obtuvo la creación a favor del Concejo del impuesto adicional al consumo de cerveza, rellenó los terrenos de la antigua Quinta Pareja, desde la calle Mendiburo hasta el norte de la urbe, habilitando esta extensa zona de la ciudad, organiz´el suministro de abastos, creó las boticas populares; construyó el segundo piso del Mercado Central, las primeras casas colectivas, el llamado barrio Garay y obtuvo del Eximbank un préstamo de cuatro millones de dólares para extender la red de agua potable. «Trabajó con empeño aún haciendo abandono de su actividad profesional a la que siempre estuvo dedicado y en la que hubo de singularizarse por su humanitarismo y gran desinterés».

Durante la dictadura velasquista del 30 de marzo de 1.946 siguió fiel al gobierno y se malquistó con la izquierda.  El mendocismo constituía una fuerza política de primer orden en la provincia del Guayas, eran los inicios del Populismo que aún perdura. Mendoza, comprendiendo su hora histórica, fundó ese año el partido «Unión Popular Republicana U.P.R.» y poco después, el Ministro de Gobierno le ofreció el apoyo oficial para robustecer la nueva agrupación. Por entonces eran tantos los trabajos y tareas que asumía como fundador de un partido político en las que también estaba involucrada su cónyuge, que su hermano Alfredo en su deseo de ayudarles asumió el cuidado de sus dos hijos Rafael y Javier y los llevó a vivir consigo en la vieja casa familiar de la calle Panamá, pero Finita se daba tiempo para irles a visitar todos los días.

También presidió la lista de Diputados a la Asamblea Nacional, salió electo y votó a favor de Velasco para la presidencia de la República. Al terminar las sesiones, en febrero del 47 fue designado Gobernador del Guayas y le correspondió terminar el carretero Guayaquil – Playas, demostrando que seguía siendo «un rectilíneo funcionario y un gran realizador», pero sólo pudo estar pocos meses porque el 25 de agosto el coronel Carlos Mancheno Cajas, depuso al gobierno y el Jefe de la II Zona Militar, Cor. Rafael Armijos Valdivieso le mandó a comunicar a Mendoza que estaba destituido. Este concurrió a la Zona y trató de convencer a Armijos de que apoyara a Velasco, pero todo fue inútil. Al final, la discusión tomó caracteres violentos y Mendoza abandonó el edificio.

En 1.948 presentó su candidatura a la Alcaldía de Guayaquil auspiciado por el U. P. R. pero perdió tras discutidas votaciones frente al gobiernista Rafael Guerrero Valenzuela. Su derrota se debió a la alta votación de este último en las parroquias la Victoria, Playas y Durán pues en Guayaquil ganó Mendoza. Poco después comenzó a ser molestado por los guardias de la comisión de Tránsito que cumplían consignas políticas de casa adentro. Una tarde Mendoza bajó de su carrito y de un solo trompón derribó a un guardia. La prensa respaldó su gesto de hombría y no lo volvieron a importunar.

En 1.950 – habiendo dedicado todos sus esfuerzos a la política a través de la U.P.R. decidió unirla al nuevo partido que acababa de formar Guevara Moreno bajo el nombre de Concentración de Fuerzas Populares C.F.P. y volvió a perder las elecciones de Alcalde por culpa de la discutible votación que obtenía su oponente en las parroquias, Mendoza siempre ganaba en la ciudad, pero en esta segunda ocasión ocurrió un hecho por demás importante ya que el Dr. Raúl Clemente Huerta, Presidente del Tribunal Provincial Electoral del Guayas, le declaró oficialmente electo, empero el gobierno del Presidente Galo Plaza hizo que los escrutinios finales se realizaran en Quito donde triunfó estrechamente y de nuevo, el candidato oficial. Era la segunda ocasión que le birlaban la alcaldía de Guayaquil.

El 15 de julio Guevara Moreno trató de tomarse el poder con ayuda de la Policía, siembargo, no lo consiguió y los principales dirigentes cefepistas fueron apresados. Mendoza no había participado del proyecto, ni siquiera lo conocía y evitó la prisión escondiéndose. Finalmente optó por salir al exilio y se mantuvo en el Perú varios meses. A su regreso el 51 se desafilió del C.F.P. y fue candidatizado a Alcalde de Guayaquil por el partido liberal, pero perdió frente a Guevara Moreno que estaba en su mejor momento después de una larga campaña política contra el presidente Plaza. En esta etapa Mendoza tuvo que sufrir los continuos insultos de sus otrora conmilitantes, que a través de la revista política “Comentarios del Momento” llegaron inclusive a burlarse de su familia política.

Guevara Moreno ascendió a la Alcaldía y solo estuvo pocos meses ya que en 1.952 Velasco lo mandó a coger preso por medio del Comandante Félix Guerrero Zárate, quien pistola en mano subió al Palacio municipal y lo condujo detenido al aeropuerto, llevándolo a Bogotá. Entonces Mendoza fue designado Alcalde de Guayaquil por decreto presidencial de Velasco y entre sus logros principales está la donación de los terrenos de la actual ciudadela universitaria, el contrato de pavimentación y repavimentación de Guayaquil y actuó hasta 1.953 en que fue depuesto, igualmente por decreto presidencial, así de veleidoso era nuestrio primer mandatario.

«Acaso por decepción y explicable repugnancia, se negó en lo sucesivo a intervenir en las luchas locales o nacionales, dedicándose únicamente a su quehacer profesional y así siguió su misma línea de costumbre.» Había sido dos veces Alcalde, rector de la Universidad, fundador de un partido político y la ciudadanía le quería y respetaba en altísimo grado. Por eso a nadie sorprendió cuando el 63 fue considerado por la Municipalidad de Guayaquil como su Mejor Ciudadano e consideración a su patriotismo, honorabilidad, esfuerzo y trabajo.