473. Cyrano Tama, Humanista y Tecnócrata

Contaba mi recordado amigo Cyrano que en 1915 su abuelo, el Dr. Vicente Paz Carrión, propietario de «El Grito del Pueblo Ecuatoriano», lo había presentado a Manuel J. Calle quien le preguntó rápido: ¿Te llamas Cyrano por la nariz que tienes o porque durante el bautizo no estuviste en condiciones de protestar contra ese nombre? Y en efecto, el joven siempre fue narigón, asunto que no le importaba un comino pues tenía un bello carácter, libre de todo resabio y complejo.

Cyrano había nacido en 1900 en la casa de su padre situada en el malecón al tiempo que una gata de la familia daba a luz a sus gatitos. Coincidencia que no tiene nada de notable. Hijo del famoso abogado Manuel Tama Vivero, guerrillero liberal y en 1911 político flavista y ministro del Interior en el gabinete del general Montero. Se exilió después de las derrotas de Huigra y Naranjal; y de Zoila Perpetua Paz Ayora, natural de Loja.

Del Dr. Tama se decía que era la persona que más sabía de secretos familiares en toda la ciudad, pues se había criado vecino con las señoritas Bernal, damas de sociedad, pero pobres y por eso de profesión champuceras, quienes subían y bajaban de las mejores casas con sus dulces y como amigas de todo el mundo escuchaban los chismes nuevos y los de cien años para atrás, que después repetían a troche y moche pues eran como periódicos vivientes.  La madre del Dr. Tama era de apellidos Vivero Cisneos, hija a su vez del prócer Vivero fuera de matrimonio.

En 1904 Cyrano viajó con sus padres a los Estados Unidos, vivieron en Nueva York, aprendió el inglés y de vuelta en 1906 entró a la escuela de la Srta. Hidalgo. Ese año murió su madre doña Zoila Perpetua y pasó al cuidado de una nodriza. El 8 hizo de monaguillo en las misas de las cuatro de la mañana, pero comose quedaba dormido y no tocar la campanilla no lo siguieron utilizando. El 12 ingresó al Vicente Rocafuerte.

El 16 tomó clases de oratoria con un señor Radragaz oriundo de Pujilí que le dio clases teóricas y prácticas, pero con un acento serrano ridículo. El 17 se graduó de bachiller con medalla y Gran Premio de Honor, también hacía dibujos y caricaturas firmando con sus iniciales TAM, tocaba muy bonito el órgano y el piano, redactaba crónicas humorísticas para el Guante pues era un muchacho chiquito de estatura y muy simpático, lo que se dice, un bello espíritu abierto a toda novedad ya que hablaba idiomas, ejecutaba instrumentos, dominaba el dibujo y la caricatura y poseía una gran inteligencia abstracta.

El 19 era habitúe en los círculos modernistas del puerto y con Adolfo H. Simmonds asistía a las reuniones bohemias del restaurante «El Búho», Medardo Ángel Silva le pidió que ilustrara su soneto «La Muerte enmascarada» para El Telégrafo. Entonces fundó la revista «Momo» creando dos personajes de historietas llamados Canuto y Mamerto, allí colaboraron dibujantes de la valía de Virgilio Jaime Salinas y Teobaldo Constante García. De esos tiempos es la opinión de Silva sobre Tama: «Cyrano es como el de Bergerac pues tiene gran nariz y gran talento».

Ese año viajó a Suiza y Alemania con su padre y hermana Flora (luego señora de Chanange) y se matriculó en la Facultad de Ingeniería Industrial de la Escuela Superior Politécnica de Charlottemburg en Berlín, aprendiendo rápidamente el alemán con la simpática y gordita profesora Gerda Muller y tomó clases de dibujo con el pintor Hans Baluschek.

En 1924, ya dominaba el alemán pues comenzó a colaborar en diferentes periódicos de esa nación, fue nombrado ayudante de laboratorio debiendo enseñar práctica a los estudiantes más jóvenes, fue aceptado para preparar «investigación química” y bajo la dirección del Prof. Hans Th. Bucherer elaboró su tesis doctoral. Tenía muchos amigos, los profesores le estimaban, Einstein lo invitó varias veces a su casa para que le escuche tocar el violín. Fueron años entusiastas, de formación exigente, disciplinada y trató a algunos de los grandes científicos de esa época.

En 1925 se graduó de doctor en Química presentando un nuevo procedimiento que tuvo éxito industrial y hasta reclamó una patente de invención. La tesis versó sobre «Reacciones de los cuerpos diazotados» y para realizar su posgrado ingresó al Instituto Siderúrgico de Dusseldorf el 26 especializándose en metalurgia y fue nombrado asistente de Laboratorio Metalográfico en Finow Werke al norte de Berlín.

En 1928 fue promovido a director de Investigaciones Electrometalúrgicas ganando valiosas experiencias en la fundición y tratamiento de metales. Al año siguiente fue director técnico de los laboratorios de investigación registrando cuatro patentes de invención para esa compañía,

En 1931, con el ascenso del nazismo en Alemania, empezó la violencia y salió por New York hacia Guayaquil, donde el 32 fundó con los ingenieros José Antonio Gómez Gault, Roberto Espíndola, Francesco Maccaferri, Pedro Carbo Medina, Pedro C. Manrique y Héctor Martínez Torres la primera facultad de Ingeniería que tuvo nuestra Universidad dictando hasta el 35 la cátedra de Tecnología Química. Estaba soltero, gozaba de una economía solvente pues su padre era propietario de la gran hacienda Churute y vivía rodeado de amigos e intelectuales dadas sus dotes de gran conversador, pero como siempre fue un viajero incansable decidió volver a Europa.