414. Guayaquil y El 28 De Mayo

El Capitán Sergio Enrique Girón Narváez (Cahuasqui, cerca de Ibarra, 1.914 – Quito 1.994) fue traslado a principios de 1.944 fue trasladado al grupo Villamil acantonado en Guayaquil, que comandaba el Tte. Cor. Fco. Martínez Febres-Cordero y su segundo el Mayor Alfonso Gómez.

Girón ha escrito: Por esos días numerosos Oficiales estábamos deseosos de que se conociera la verdad sobre la derrota del 41 para deslindar nuestra responsabilidad en el gobierno y el Alto Mando, pues los que habíamos combatido con honor en El Oro teníamos la certeza de haber sido abandonados a nuestra suerte en la frontera, es decir, traicionados».

«Con esa tesis pasé a Guayaquil y contacté a los hermanos Alfredo y Pedro Jorge Vera que me llevaron inmediatamente a donde el Dr. Francisco Arízaga Luque, Director de Acción Democrática Ecuatoriana ADE. a quien dije tres cosas: 1) La necesidad de lavar el honor nacional, 2) Proclamar la libertad electoral, y 3) Disolver el Cuerpo de Carabineros. Aceptados mis pedidos y estando señaladas las elecciones presidenciales para los días 2 y 3 de junio, se acordó hacer la revolución de esas fechas, pero un compañero me denunció a fines de mayo y se precipitaron los acontecimientos».

«El domingo 28 de Mayo el gobierno dispuso mi inmediata captura y el Jefe de zona, Coronel Horacio Cantos, se presentó a las tres de la tarde en compañía de diez oficiales leales al interior del Cuartel Villamil, ubicado hacia atrás de la plaza de la Victoria, con el ánimo de llevarnos detenidos a mi y al Teniente Oswaldo Merino Valencia a la Zona, pero al darse cuenta del ánimo predispuesto a mi favor de la tropa, optaron por parlamentar casi dos horas en el Casino de los Oficiales, retirándose tras esa reunión “amistosa”. Enseguida me fui con Merino, el Oficial de Guardia Héctor Aguilar Paredes y tres de tropa, a entrevistarnos con los jefes de ADE. a quienes explicamos la imperiosa necesidad de adelantar el golpe pues habíamos sido descubiertos y nos pusimos de acuerdo para que fuera esa misma noche a las diez».

«De regreso al Cuartel, a eso de la nueve y media, volvió el Jefe de Zona con sus Oficiales a inspeccionar, pero los recibí en la puerta con la tropa en el interior en perfecta formación y le dije: Coronel Cantos, entrégueme la pistola y dirigiéndome hacia mis Ordenanzas: Al calabozo con ellos, orden que fue inmediatamente cumplida. Enseguida arengué a la tropa indicando que era un imperativo de honor pedir la renuncia del gobierno. Me escucharon alborozados y prorrumpieron en gritos de Muera el gobierno y abajo los traidores a la Patria. Entonces les mandé al trote con los Tenientes Merino, Aguilar Parducci y Gonzalo Coba Cabezas, hacia el Cuartel de Carabineros que estaba donde hoy es la Comisión de Tránsito, en la manzana comprendida entre las calles Cuenca, Brasil, Chile y Chimborazo – Eran doscientos hombres armados, pero al llegar a la altura de la Avenida Olmedo fueron recibidos a bala por los Carabineros desplegados en posiciones de combate con su jefe el Coronel Carlos Rosales que también era Intendente de Policía y se generalizó el tiroteo. Mientras tanto yo hacía armar en el interior del Villamil a 500 civiles que había puesto ADE en su mayor parte del norte de la urbe, llevados por el valiente joven Franklyn Pérez Castro. Esa fue la gente que atacó la Gobernación, la Pesquisa de 9 de octubre y Pedro Moncayo, los Estancos y finalmente la mansión del Gobernador Enrique Baquerizo Moreno en Rocafuerte entre Junín y Roca.”

A las 10 y 30 Girón avanzó al trote hasta la Avenida Olmedo donde encontró generalizado el combate y comenzó a dirigir las operaciones. Sus 200 hombres habÍan sido apoyados por otros 200 del Carchi que mandaba el Teniente Aurelio Naranjo y entre todos sostenían el fuego de más de 500 Carabineros en durísima lid, ganando manzana por manzana, con ribetes de encarnizamiento. Los revolucionarios perdieron cosa de 30 hombres entre la avenida Olmedo y la calle Cuenca, avanzando y retrocediendo hasta la 6 de la mañana QUE el Cuartel fue asaltado y como era de madera empezó a arder, pero sus defensores apagaban los fuegos y hasta se dieron el lujo de hacer salir a los sitiadores la primera vez que entraron, í de no haber sido por el apoyo del pueblo que cercó el edificio, quizás no lo hubieran podido tomar.

A las 8 de la mañana los cokteles Molotov dieron buena cuenta del edificio y cesó toda resistencia. Entre lospesquisas se registraron cosa de 70 muertes y los pocos que se rindieron fueron atacados por el populacho que los exterminó. A las 9 pudo regresar al Villamil donde sus compañeros le creían muerto. Llegó bañado en la sangre de un civil que había caído herido a su lado. En esos momentos arribó de Balao el Mayor César Montúfar y se sumó a las fuerzas rebeldes, en tanto los directivos de ADE organizaban el gobierno provisional Y Arízaga te propuso: Hágase cargo de la Jefatura. Girón se excusó: No puedo – seguramente las tropas de Arroyo están avanzando en esos momentos sobre Guayaquil y debo enfrentarlas. Oiga Ud. a los aviones de la escuadrilla del gobierno que están sobrevolando la ciudad.

El lunes 29 fue de confusión y movimiento. Numerosos francotiradores disparaban indiscriminadamente, aunque la aviación no se atrevió a regresar desde su base en Salinas. A las tres de la tarde dispuso el desarme de los civiles y recién a las nueve de la noche se conoció en Guayaquil que el Presidente Arroyo había salido del Palacio y solicitado asilo en la Embajada de Colombia. El ala quiteña ADE. tomó posesión del edificio y trató de que se calmaran los ánimos en la capital.

El 1° de junio Velasco Ibarra hizo su entrada triunfal en Quito y se proclamó su Jefatura Suprema en toda la nación. El primer Decreto fue para felicitar a ADE por el triunfo. Después Girón fue ascendido a Mayor.