383. Unas Dignidades Muy Disputadas

¿Y qué había ocurrido con los socialistas? Era la pregunta de Borrero cuando se encaminaba a la Bolivariana. ¿Ahora qué pretenderán? ¿Me seguirán apoyando como ayer? …. Por otra parte, entre los recién electos diputados a la Asamblea había uno muy inteligente, abogado de renombre y de familias conocidísimas en el país, que gozaba de entronques entre los liberales ecuatorianos. Se trataba del doctor Francisco Arízaga Luque, que aunque comenzaba a perfilar su figura política, ya  era un fuerte candidato a cualquier dignidad.

Entre Borrero y Arízaga existía amistad y un sentimiento liberal radical común compartido a través de sus vidas. Hombres de acción, habían conversado sobre la situación del país. Arízaga ha convencido a algunos asambleístas para que voten por Borrero como Director de la Sesión preparatoria.

Una vez en el local de la Sociedad Bolivariana numerosos diputados tomaron la palabra, cruzaron ideas y al fin aprobaron la lista del triunfo: Manuel María Borrero para Presidente Interino de la República por ser Ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia y Francisco Arízaga Luque para Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente por más joven y menos experimentado, aunque tenía en su curriculum el haber sido Vocal de la Junta Civil de Gobierno en la revolución Juliana de 1.925.

LOS CONSERVADORES TAMBIEN OPINAN

Mientras tanto los diputados conservadores presididos por Manuel Sotomayor y Luna y Orejuela estaban encerrados en La Circasiana, conversando con el Director del Partido Jacinto Jijón Caamaño. A las 7 de la noche salió Borrero de la Bolivariana y pasó al Hotel Metropolitano donde tenía funcionando un pequeño bureau político en el bar. Todos estaban muy alegres y contentos, por algo sería. A las 8 llegó Sotomayor y Luna con los doctores Manuel Elicio Flor y Rafael Florencio Arízaga y lo saludaron.

—Doctor Borrero. Hemos conocido que usted está de candidato a la presidencia Provisional de la República. Le apoyamos sin condiciones. Gracias señores, muy amables; pero para que todo sea justo les manifiesto que el doctor Arízaga Luque está de candidato a la presidencia de la Asamblea. Pongan ustedes el candidato para la Vice – Presidencia de dicho organismo. Borrero se les adelantó y los conservadores ya no podían pedir.

¡Aquí se armó Troya! porque parece que entre Sotomayor y Luna y Arízaga Luque había cierta quisquilla nacida el día en que éste último desterró a Leonardo Sotomayor y Luna y Orejuela, hermano de Manuel y Ministro de Guerra y Marina en el gabinete del presidente Dr. Gonzalo S. Córdova. El destierro había ocurrido en 1.925, en tiempo de la revolución juliana, cuando Arízaga Luque formaba parte de la Junta Civil de Gobierno. Además, aquí estaba lo peor, Arízaga Luque también estaba inculpado de haber ordenado el destierro de Jijón Caamaño, que fue tomado preso en su cama, por unos policías, que lo encontraron santamente dormido con su señora, en mitad de la noche.

EN EL DIA CERO Y LA HORA CERO NO PASO NADA

A las 9 de la mañana del día siguiente, a solo una hora de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente de 1.938, los diputados llegaron a un acuerdo unánime. Todos votarían por Borrero para la Presidencia Interina de la República y por Arízaga Luque para la Asamblea. Sobre la Vicepresidencia de este organismo nada se concretó, porque el partido conservador no quiso la dignidad, y sobre la décima cuarta constitución que debían adoptar nada tampoco, pues en tiempo de revolución Quién se preocupa de boca calles.

Por la tarde y en casa del recién electo Dr. Borrero, el diputado Manuel Sotomayor y Luna pidió la cartera del Interior para José Rafael Bustamante Ceballos.

—Muy bien, contestó Borrero, será ministro, aunque es mi pariente político. Vaya usted mismo a proponérselo en «Palugo»(2) con mi primo Antonio Borrero Vega. Y así lo hizo.

Los conservadores se portaron muy vivos al no aceptar la Vice presidencia de la asamblea, pero impusieron – rogando, eso sí – a un Ministro del Interior que, aunque liberal, era amigo de ellos, ¡Esto es política!

Por aquellos díasse vivía febrilmente en el país; pues se cernían serias amenazas contra nuestra soberanía nacional y la segunda guerra mundial gravitaba negativamente sobre Europa. Numerosos inmigrantes judíos procedentes de Alemania, Austria y Francia comenzaban a radicarse en nuestra patria trayendo a sus parientes y amigos que lograban escapar a tiempo de la garra nazi.

Ecuador estaba saliendo del estado de pobreza en que quedara con motivo de la peste del cacao que asoló los campos de la costa y nuevas plantaciones dejaban vislumbrar algunas posibilidades para el futuro. Todo anunciaba que una época estaba terminando peligrosamente y que muchos acontecimientos felices cambiarían la faz de la República.

(2) Nombre de la hacienda del Dr. Bustamante.