381. Importancia De Tener Partidarios Pezuñentos

En 1.935 el Ing. Federico Páez fue proclamado Dictador por el ejército ecuatoriano e inauguró su gobierno aceptando la renuncia irrevocable de los Ministros de la Corte Suprema de Justicia doctores Manuel María Borrero y Ramón Balarezo, que no estuvieron de acuerdo con el nuevo estado de cosas.

Por aquellos días ser Ministro de la Suprema era solamente un honor por los sueldos bajísimos. El doctor Borrero apenas ganaba S/. 800 al mes y tenía que mantener un tren de gastos acorde con esa dignidad a costa de grandes sacrificios. Meses antes, para el matrimonio de su hija Avelina con Bolívar Avilés Alfaro prestó S/. 10.000 al Banco del Pichincha, porque sus ahorros se habían consumido en el desempeño del cargo.

De inmediato Borrero partió a una pequeña propiedad que tenía en la Provincia de Cañar donde se dedicó a la agricultura; mas, a poco de llegado, recibió un telegrama del Ministro del Interior doctor Aurelio Bayas que dice: «Si usted y doctor Balarezo regresan a la Suprema aumento sueldos a S/. 1.800″. Borrero contestó: «Yo estoy sembrando papitas « y era cierto pues se había endeudado aún más para comprar las semillas y no podía cejar en la empresa.

UN SINGULAR DECRETO DICTATORIAL

En 1.937 al caer el ingeniero Páez víctima de la traición de su Ministro de Guerra y Marina, General Alberto Enríquez Gallo, el país requería una vuelta a la constitución y por eso el nuevo dictador firmó un Decreto Supremo convocando a Asamblea Constituyente para el 10 de agosto de ese año, bajo las siguientes condiciones:

A) Se reconocieron oficialmente tres partidos: el Liberal, el Conservador y el Socialista. B) Los partidos presentarán una lista de tres candidatos a diputados a la Asamblea por cada Provincia, con lo que se alborotó el avispero político en un santiamén y los ciudadanos lanzaban sus nombres en las Juntas Provinciales para ser incluidos en las ternas que a su vez deberían aprobarse en las Juntas Supremas de cada partido para competir oficialmente con los otros partidos y C) Los asambleístas elegirán un Presidente interino de la República.

Algunos liberales de la Junta Provincial de Pichincha sin mucho rodeo eligieron una terna para ocupar la presidencia interina, presidida por Manuel María Borrero, convirtiéndole en precandidato a la presidencia mientras él aún permanecía en Cañar, pero al saber la nueva, viajó a Quito e integró la terna con el doctor Manuel Cabeza de Vaca luego Embajador en Colombia y con el Comandante José María Plaza Lasso futuro Embajador también.

No se puede negar que los tres candidatos eran buenos, pero la Suprema Liberal presidida por Galo Plaza Lasso, compuesta por el doctor Aurelio Mosquera Narváez, Francisco Guarderas, doctor Catón Cárdenas, ingeniero Moreno y doctor Villagómez, lejos de aceptar al doctor Borrero lo pospusieron en beneficio del Dr. Cabeza de Vaca, que aceptó encabezar la terna liberal y consecuentemente se convirtió también en precandidato a la presidencia.

EL LIO DE LOS CHAZOS PEZUÑENTOS

La Junta Provincial de Pichincha del Partido Liberal y la Unión Liberal se opusieron a esta resolución y formaron una comisión de obreros del partido que visitó a Galo Plaza Lasso, entonces Presidente del Concejo Cantonal de Quito, en su despacho.

La entrevista fue corta y Plaza escuchó la queja contestando algo entre labios y atentamente se despidió de sus visitantes sin darles gusto; mas, cuando bajaban las gradas y como la puerta del despacho había quedado entreabierta, lograron escucharle una frase hiriente que pronunció a un amanuense.

Parece que Plaza dijo: «Ha de ver usted la insolencia de estos «chazos» (1) pezuñentos. Quieren imponer a la Suprema del Partido una candidatura propia. Qué se habrán creído estos (censurado) . . . aquí mando yo. «

Demás está decir que los chazos fueron donde Borrero casi llorando y éste los escuchó: Doctor, no nos abandone ahora que hemos sido despreciados. No señores: ahora nos vamos contra la Suprema, contra Cabeza de Vaca y contra todos. La guerra ha sido declarada. Nadie los desprecia a ustedes.

GUERRA A MUERTE ENTRE LIBERALES

Efectivamente, Borrero se alzó contra la Suprema que obedecía ciegamente al Dr. Arroyo del Río por medio de su incondicional amigo el doctor Aurelio Mosquera Narváez, miembro de la Junta. La situación se volvió tensa: Borrero ganó simpatías y el doctor Cabeza de Vaca las perdió. La Provincial Liberal del Pichincha y la Unión Obrera Liberal apoyan y trabajan por Borrero y al fin Cabeza de Vaca abandona su proyectada precandidatura a la presidencia provisional de la República a favor del doctor Mosquera Narváez; pero, éste tampoco tuvo el respaldo popular. Los liberales estaban divididos, unos con la Suprema se llamaban leales y otros con Borrero disidentes.

(1) Chazos: léxico quichua que significa cholos. Se usa en sentido hiriente y despectivo.

En las elecciones internas del Partido triunfó Borrero y salió electo Asambleísta. El 8 de agosto de 1.938, a escasos dos días de la reunión, estaba descansando de la  campaña en su casa de Quito llamada «Villa Calisto» y fue visitado por algunos asambleístasdel bloque socialista presidido por el doctor Luis Monsalve Pozo: «Hemos resuelto que usted sea nuestro próximo presidente».

—»¡Qué sorpresa! Denme tiempo para contestarles,deboconsultar con mis amigos y partidarios», aunque para sí piensa que ya era un hecho el pacto liberal – socialista en la Asamblea. Habría que saber cuáles eran las condiciones del bloque socialista y pidió veinte y cuatro horas de plazo.

Al día siguiente, 9 de agosto, a un solo día de la instalación, fue designado por liberales y socialistas Director de la sesión preparatoria y horas después de este primer triunfo, mientras firmaba en el despacho presidencial del Congreso las esquelas de invitación al cuerpo diplomático, recibió una nueva visita, se trataba de sus viejos amigos los Comandantes Arcos y Plaza Monzón, liberales como él y tres personas más a quienes no conocía.

—Doctor Borrero, estamos reunidos los diputados en los salones de la Sociedad Bolivariana. La Junta Suprema Liberalno quiere entenderse con nadie y pide la presidencia de la República y de la Asamblea para dos de sus miembros, sin dejar nada a los demás bloques. Venga con nosotros a imponer orden. Era la oportunidad de su vida y Borrero no la dejó pasar.