199. El Tirano Quería Morir

García Moreno fue asesinado en la Plaza principal de Quito en la tarde del fatídico 6 de agosto de 1875, con sólo cincuenta y tres años de edad, aunque aparentaba más pues ya no era el intrépido político que había asumido las riendas del poder quince años antes. Los días de su presidencia lo habían tornado sombrío y enfermo, tosía con demasiada frecuencia, sufría de calenturas, temía a las gripes y se abrigaba con todo lo que podía antes de salir a las calles. Su cabello blanco y escaso, en todo su ser se notaba cansancio, le faltaba vitalidad, estaba pesimista y rodeado de políticos que deseaban su muerte para librarse de su feroz tiranía y así poder ellos gobernar.

Varias veces habían tratado de asesinarlo y el que dirigía tales maniobras era un cortés y pulido caballero de la aristocracia quiteña, el doctor Manuel Polanco y Carrión. Dos meses atrás, el día 30 de mayo, quiso atentar contra su vida cuando concurría a la Universidad Central a realizar los solemnes festivales poéticos programados en honor de la Virgen. El 25 de Julio se repitió la asechanza en la verbena de distribución anual de premios que organizaron los jesuitas en el Colegio San Gabriel. Días antes, el 2 de junio y con motivo de su viaje a Santo Domingo, a inspeccionar las obras del camino, recibió algunos disparos que pasaron muy cerca de su cuerpo y por último, en las postrimerías de Julio, se le quiso arrebatar la vida cuando salía de la casa de su amiga la señora Ana Gortaire de Carvajal, en plena luz del día y justo en el centro de la ciudad.

Por eso la abulia le consumía, el hastío le devoraba y hasta temía la muerte por el recuerdo – fresco aún – del sepelio de su hijita, realizado a principios de aquel sombrío año de 1875.