WRIGHT MONTGOMERY: Tomás Charles


Sucedió el Gral. Tomás Wrigth, cuyo antecedente nos es ya conocido: este inglés era muy popular, y a poco menester se extendió la idea de nueva conspiración. De repente fue descubierta la intentona: fue sometido a prisión el joven José Antonio Aguilar, empleado en la casa del Sr. Luzarraga, y ayudante del Gral. Wright, en dicha empresa, patriótica. García Morena estaba en Guayaquil, e interrogó en persona a Aguilar. «He sido conspirador», respondió el joven, «porque Ud es un tirano” No fue posible arrancarle el nombre de ninguno de los otros conjurados. Entonces García Moreno le mandó azotar en su presencia; y cuando ya le habían dado 200 azotes, ordenó se suspendió la ejecución y se le diera a la víctima una copa de vino, para el recobro de las fuerzas. Aguilar tomó el vino, se incorporó y pudo hablar. «Digame Ud. interrogó García Moreno, si el Gral. Wright está comprometido». «Nada se», respondió el joven. El déspota ordenó que se le azotara todavía; y así lo ejecutaron hasta que la víctima perdió el conocimiento. Conmovido, indignado refería el General Wright a sus amigos de Lima, a donde pudo salir prófugo, este horrible incidente de su vida. «Si Àguilar me delata, muero yo, decía, porque también yo estaba preso». Aguilar fue enviado a las prisiones de Quito: Luego veremos el fin de este infortunado, pero heroico patriota. Siguió de conspirador infatigable.