WOLF


Pero también la bajada al cráter, que tiene la profundidad de 770 metros, no es una empresa tan ardua y arrojada, como se la pinta algunas veces, y fue ejecutada por varios exploradores científicos. Los primeros que bajaron al cráter del Pichincha en 1845, fueron el ingeniero S. Wisse y el señor García Moreno; en 1857 el último repitió la descensión con el joven Jameson; en 1862 un pintor nortearemicano, el señor C. Farrand, pasó una semana en el cráter, para sacar vistas; en 1867 el señor Orton (*) pernoctó en este abismo; en el año de 1870 los doctores Reiss y Stübel campearon muchos días con una numerosa comitiva en la caldera, y pocas semanas después pasé también un día y una noche en el fondo del cráter, acompañado de un solo indio. No sé, si después otros han verificado la bajada, pero se puede hacerla sin gran riesgo, cuando el tiempo es favorable. Los huesos de mamíferos cuaternarios se han encontrado en varios puntos;. asi en la cercanía de pueblos de Malchingui, Cotocollao y Alangasí en los alrededores del Imbabura y al pie oriental de chimborazo, pero el lugar más interesante; pero el lugar más interesante y más rico es la quebrada de Chalang cerca de Punín citada más arriba. De ella saqué en 1871 tantos huesos, que puede llevar dos cajones grandes al museo de Quito, donde deben existir todavía. Reconocí entre ellos el «Mastodon Andium», un caballo extinguido («Equus Quitensis» m.), dos especies de venado («Cervus Chimborazi» y «C. Riobambensis» m.), y un armadillo muy grande, que llamé «Dasypus magnus». (al menos dos veces más grande que el armadillo actual). Del último, así como del caballo, encontré esqueletos casi completos; pero por lo común los huesos se hallan disjuntos y esparcidos por la toba. Una descripción de esta fauna interesante comenzada y ya muy adelantada, quedó inconclusa por mi separación de la universidad de Quito. Después visitaron la localidad de Chalang los señores Reiss y Stübel y colectaron también un abundante material, que sirvió al señor W. Branco para su trabajo sobre “Una fauna de mamíferos fósiles de Punín cerca de Riobamba en el Ecuador!” (Berlín 1883) (), Branco encontró en esta colección los huesos y muelas de “Mastodon Andium” Cuv:
los del caballo, que llama con Wagner “Equus Andium” y que es el mismo que mi «E. Quitensis»; los de un animal parecido a la llama, a que dio el nombre de “Protauchenia Reissi”, los de varias especies de venado, para cuya clasificación exacta el material no era suficiente; y finalmente el cráneo de un carnívoro extinguido (entre hiena y tigre) con colmillos formidables, Los se acerca mucho al «Machairodus neogaeus» Burm. Restos del armadillo el de (Dasypus) no se hallaron en la colección (yo también encontré un solo esqueleto), pero los de otro animal grande de la misma clase de los Edentados, que es talvez idéntico con «Mylodon robustus» Ow. Este último animal no se encontró en Punín, sino cerca de la hacienda de Santa Rita en el río Daule.