VINTIMILLA DOMINGUEZ : Mariano


en sus funciones y si la imputación tiene fundamento, para lo cual impetra resolución al P. Solano, el cual no se hace de rogar, declarando que «cuando se trata de precaver una conspiración contra la patria, no sólo puede, sino que debe el eclesiástico manifestar al que sea capaz de sofocarla, aunque se siga efusión de sangre». Con esto, la conciencia del señor Alcalde queda libre de todo escrúpulo y satisfecha la autoridad, que es lo que ansía Fray Vicente, como lo expresa al escribir: «todo se ha hecho con arreglo a la Ley y a satisfacción del Gobierno». No hay temor de que dictamen sería bien ajustado a cánones, pero es cierto que para exponerlo habrá influido en algo su odiosidad contra Vintimilla y su deseo de mantener buenas relaciones con el señor Gobernador. El año de 1835 el Clero Cuencano, presidido por el Vicario Caputular Dr. Mariano Vintimilla, funda el periódico «Semanario Eclasiástico», poniéndolo bajo la dirección del Padre Solano, con el objeto de oponerse a la ejecución del Decreto de Rocafuerte que dispone que los curas, miembros de Cabildos eclesiásticos y los Prelados no pueden ser electores ni ser elegidos Diputados a la Asamblea Constituyente convocada para reunirse en ese año. A modo de prolongación o consecuencia de la controversia político-religiosa entablada entre el «Semanario Eclesiástico» y «El Ecuatoriano del Guayas», a principios de 1837 se edita en Guayaquil un opúsculo intitulado: Escopetazo a los pájaros de Zafón, inclusive un murciélago, en el que, con el prudente respaldo del anónimo, se ataca reciamente al Provisor Vintimilla, al Padre Solano y al resto del Clero Azuayo. El título mismo del folleto contiene grave injuria. Según el autor, Safón ( erróneamente escrito Zafón) es el Vicario Vintimilla, a quien se lo llama así para significar que no tiene méritos verdaderos, sino que recurre a ciertos tamaños para conquistar admiradores, pues con aquel nombre se alude al personaje mítico que enseña a ciertas aves urracas o papagayos a repetir con insistencia que él es un dios. Los pájaros de Safón, son, pués los componentes del Clero Azuayo y el murciélago es el Padre Solano, por lo que se lo apoda también genio camino, puesto que aquel quiróptero posee fuertes colmillos. La Bula de la Cruzada mediante la cual, en aquella época, se concede indulgencias y otras gracias a quienes la adquieren dando una limosna, que sirve en el caso de que se trata para invertirla en su mayor parte en la misiones establecidas para la conversión de los infieles indígenas. Tal concesión la obtiene el Vicario Capitular, Dr. Mariano Vintimilla. del Delegado Apostólico residente en Bogotá,.Hijo de don Manuel Vintimilla Valderrama (cuyo nacimiento ocurre en 1754) y de doña Inés Domínguez quienes se casan el dia 15 de Junio de 1777 ante el presbítero Pedro Xara de Velasco, uno de los postreros vástagos de ese matrimonio es bautizado en caso de necesidad por el Dr. Juan de Aguilar, seguramente por correr peligro de muerte al nacer, por lo que, al recobrar la salud, recibe más tarde el 19 de Junio de 1799 el óleo y crisma del primer sacramento, administrado por el señor Cura Rector de la Iglesia Catedral de Cuenca, Dr. Don Tomás Coello y Benitesi imponiéndose los nombres de Manuel Mariano. Perteneciente a una familia originaria de Castilla la Vieja, cuyos miembros, desde que se establecen en Cuenca en las primeras décadas del siglo XVII. En 1813 , deseosos sus padres de que la educación de Mariano haga resaltar las dotes de inteligencia de que da pruebas desde la iniciación de la adolescencia, lo envían a Quito, donde ingresa en el Colegio de San Fernando, en que sigue brillantemente sus estudios. Allí conoce a Fray Vicente Solano, quien, a pesar de su juventud, honra ya la cátedra de Filosofía. Investidura de Doctor en Leyes Mariano Vintimilla retorna a Cuenca en 1823, dedicándose con favorable resultado al ejercicio profesional. Sintiéndose atraído al sacerdocio, el Dr. Vintimilla recibió en 1827 las Sagradas Órdenes en la ciudad de Panamá, de manos del Obispo de aquella diócesis.