VILLEGAS; Victor

Magia: procedimientos y límites -Libro de poesía que aparece en 1992, quinientos años después de la introducción del castellano al continente americano- pertenece a la época del desencanto finisecular. Pero este libro de Víctor Villegas no es un texto desencantado; todo lo contrario, es la reafirmación poética de que aún hay sueños que defender, pues la agresión ideológica de las tecnocracias neoconservadoras no ha podido borrar la esperanza del poeta. Es una insistencia, también, en la idea de que el mundo está construido de palabras y de que éstas pueden producir espacios donde son posibles, momentáneamente, la liberación y el goce personal de lectores y lectoras.
Así, el libro de Villegas recuerda el hecho de que la poesía es un lenguaje que sintetiza los estados de ánimo y los anhelos de una comunidad determinada. En el Guayaquil tropical, donde nuestras expresiones culturales más notorias a veces parecen confundirse con el vedettismo y el show, la poesía de Villegas es un aliciente al trabajo cultural serio pues se trata de un texto donde salta a la vista la profunda reflexión que el poeta ha hecho del lenguaje y de los universos que busca representar metafóricamente. «Desconocemos los límites del país”, afirma la voz poética, lo que hace del texto una especie de guía de identidades, en una situación cultural en la que no es fácil administrar tiempo para conocernos mejor como país. La poesía, pues, cumple la función de restituir, en el nivel cotidiano, las identidades escamoteadas por los grupos hegemónicos del poder planetario. Como toda buena poesía, la de Magia: procedimientos y límites es también subversiva con respecto del poder; la poesía es una crítica del poder porque instaura realidades distintas: «El mundo como pausa mientras me recibes en tu abrazo”. En la poesía, como en toda pequeña realidad, es posible la detención del universo en favor del esplendor que causa un instante de goce personal.
“Debe existir un lugar al cual podamos regresar en sueños”, dice el poeta, proponiéndonos una literatura que plantea la construcción de un universo de sentidos que la cultura debe proteger. Así es concebido el arte de la palabra: “’La poesía el sitio para ocultarse”, lo que cobra sentido si admitimos que la poesía resguarda una serie de afanes y proyectos que no se perciben con la mirada habitual, esa de todos los días, maleducada por la escuela y mal acostumbrada por los medios de información. Como dice el poeta, la poesía es un lenguaje pegado a la vida:
“De los espejismos obtengo un lenguaje que deposito en tus manos Las palabras son para beber”. Este libro de poesía da cuenta también de los límites de la escritura. Allí donde la poesía – hecha de sonidos, de ritmos, de voces interiores, de fragmentos, de represiones, de perversiones- no encuentre su lugar, los lectores recurren a la magia, que es otra de las foral invención. Así los humanos vamos a beber y a vivir de las palabras.

Datos biográficos de Víctor Villegas
Magia: procedimientos y límites de Víctor Villegas Romero -libro de reciente
edición- pertenece a la colección Escritores Ecuatorianos de los 90, de la Secretaría Nacional de Comunicación Social.
Su autor nació en Guayaquil en 1965. Es Analista de Sistemas, graduado en la Escuela Superior del Litoral, 1988.
Miembro del Taller Literatura de la Casa de la Cultura y Banco Central, de 1986 a 1989. Ha publicado en revistas y en el libro “El lugar de las palabras», muestra de los talleres de literatura.
Obtuvo el Primer Premio concurso Ismael Pérez Pazmiño 1986 y el Primer Premio Djenana 1989.
Trabaja en el área de información en importantes empresas privadas y es profesor de computación.
Actualmente prepara el libro de poesía “Ilusión del Fuego en la Isla».