VILLACRES MOSCOSO: Jorge


A pesar del trato casi cotidiano, me entusiasmó sobremanera la idea de entrevistar a un personaje de características poco usuales, su extensa y profunda cultura son impresionantes, como el Dr. Jorge Villacres Moscoso. Pero a la vez, esa misma circunstancia me hacía sentir una ligera inquietud revoloteando cual mariposa en mi conciencia. Llegado el momento esa expectativa se desvaneció, pues la extremada sencillez de este hombre contrasta cor. el caudal de sus conocimientos, que tienen una valía histórica inconmensurable para el Ecuador.
Activo investigador
De mediana estatura y contextura delgada, este aguerrido guayaquileño mantiene a sus 72 años el empuje y dinamismo de los floridos 25, y ni qué decir de su incesante deseo de investigar, reflejado en los profundos surcos de su frente, que dan cuenta de su propia historia. Una historia por demás interesante, que luego de apartar las telarañas del pasado, recuerda se inició en la época de la escuela cuando su profesor, el reverendo padre Juan Morales y Eloy,lo incentiva en los estudios de Geografía e Historia de Límites. Entonces en su caso, una guía adecuada en sus primeros años, y su vocación por la investigación lo convirtieron con el correr del tiempo en un ardiente defensor de los derechos territoriales del país. En seguidor inclaudicable del papel que ha tenido la diplomacia en nuestra historia. Mientras dialogamos, su pasión por ambos temas se hace presente, y con ello sus facciones y posturas serenas características de un maestro, van cambiando y dejando salir a flote el ímpetu de su espíritu investigador.
Una vida de estudios
Por lo general el ser diferente a los demás convierte a una persona en solitaria, puesto que la naturaleza humana tiende a rechazar lo que no alcanza a comprender, pero en el caso del Dr. Villacres ello no ocurrió. … «Yo no tuve tropiezos con mis compañeros, puesto que ellos también eran adictos a otras materias, les gustaba prepararse y dedicarse más que nada a los estudios», comenta. En aquellos tiempos no estaba intensificado el deporte, ni había muchas distracciones, entonces la mayor parte del día la invertía en estudio, acota.
Vinacrés Moscoso dedicó por entero su vida a la investigación y al estudio, de lo cual no se arrepiente a pesar de no contar con los recursos económicos que podría haber obtenido si se dedicaba a los negocios como otros lo han hecho.
Fiel a sus ideales
«Esta no es una rama para sacar mucho provecho económico, sino más bien para mantenerse humanamente», recalca, al tiempo de expresar que volvería a empezar todo de la misma manera.
Está convencido de que no corregiría nada de su vida, puesto que considera que ha sido fiel a sus ideales, que son la superación intelectual y la defensa de los intereses de la sociedad y de nuestra patria, lo cual también constituye su mayor satisfacción. Y en el plano personal Villacres Moscoso continúa siendo como en sus años mozos, reposado, nada inquieto y equilibrado emocional y racionalmente. Sus acciones no lo dejan mentir; es sencillamente una persona con calidad humana digna de admiración, puesto que como él hay pocos en el mundo.
Carrera diplomática
Diplomático, sagaz investigador, escritor y profesor, son algunas de las facetas que Jorge Villacres ha cumplido a conciencia a lo largo de su trayectoria, ligándose al recuerdo de sus padres y hermanos, ya desaparecidos, que siempre se sintieron orgullosos de él.
Su inclinación por el Derecho Internacional y el Derecho Territorial Ecuatoriano se hicieron más visibles mientras estudiaba en la Facultad de Derecho en la Universidad de Guayaquil, conocimientos que intensificó en su carrera diplomática. Villacres Moscoso es uno de los pocos diplomáticos que ha sostenido polémica en el exterior en materia de los derechos territoriales del Ecuador. Durante su estadía en Francia como tercer secretario de la Legación y encargado del Consulado en París, llevó a cabo una profunda investigación sobre la historia diplomática, que luego se tradujo en las publicaciones de sus dos principales obras: “La historia diplomática de la República del Ecuador» y «La responsabilidad de la Diplomacia ecuatoriana en la demarcación fronteriza”. Manifiesta que el objetivo de ellas era «que el pueblo ecuatoriano conociera los aciertos y desaciertos de los diplomáticos que han llevado a una mutilación de nuestro territorio».
Mayor condecoración
Sus valiosos estudios le han valido condecoraciones no sólo nacionales sino también internacionales, pero para él “el apoyo y respaldo de sus alumnos y la ciudadanía en general es su más grande condecoración». Aunque comenta el egoísmo de ciertas personas ha tratado de impedir muchas de sus tareas, lo cual le sirvió siempre para seguir adelante con mayor tesón.

Villacres Moscoso es uno de los más grandes internacionalistas en el Ecuador, pero él prefiere decir sencillamente que es un hombre preocupado de seguir el derrotero y la trayectoria del problema territorial a través de la historia.