VERA Y MENDOZA, Juan de


El Inquisidor Mañozca, que estaba realizando una visita administrativa en la ciudad de Quito y su provincia, por mandato del Virrey del Perú, nombró a Juan de Vera y Mendoza para el cargo de Canciller de la Audiencia, con la orden de que traslade el sello a las casas reales; lo cual se realizó con mucha pompa, un día lunes del mes de septiembre de 1.625, a las tres de la tarde, con lucido acompañamiento.
Vera y Mendoza tuvo que jurar ante un escribano que no movería el sello real aposento donde se guardaba.