VASCONEZ Y VELASCO : Constantino


Don Constantino Vásconez y Velasco y Dña. Antonia Gómez de Urrea ostentaban noble abolengo.
Doña Antonia se apreciaba, y lo probaron posteriormente sus hijos, de contar entre sus antecesores en línea recta al Capitán Juan de Padilla y a Dn. Diego de Urresti, conquistadores y pobladores, el primero de Quito, en que fue Regidor, y el segundo de la ciudad de Pasto.

Veneradores de los jesuítas, decidieron que su hijo primogénito Dn. Eduardo ingresara a la Compañía. Se hallaba de Junior en ella cuando sucedió la expulsión de los Padres por orden de Carlos III. Llegado a Italia, vió que no tenía vocación para el sacerdocio y optó por la carrera de las armas. Alcanzó por su bizarra conducta a ser Teniente Coronel y Comandante General de la ciudad de Masa de Carrara en el Ducado de Módena. En esta ciudad se casó con la hija del Conde Dn. Camilo Munarini, y pudo usar desde entonces sus propias armas enlazadas con las del Conde. De este enlace resultó Doña Hipólita Váscones, que mientras vivió conservó el cariño acendrado por Ambato. Como una prueba de ello hizo varios donativos, y después del terremoto de 1797 obsequió a la población una artística efigie romana del Señor del Consuelo, que hoy se la venera en la iglesia de San Bartolomé.