VASCONEZ Y LÓPEZ NARANJO : Pablo


Estudiante del Colegio de San Luis y de la Universidad. En 1803 optó por el grado de Maestro en Filosofía, y siguiendo las huellas de su profesor Dn. José Mejía, se opuso a esta asignatura y obtuvo en el examen la mejor de las calificaciones. Doctor en ambos derechos, amplió sus profundos conocimientos jurídicos con el estudio de Teología, a cuya clase asistió durante tres cursos escolares, El 29 de abril de 1817 se recibió de Abogado ante La Real Audiencia, y desde entonces su labor profesional fue intensa y constante. Los asuntos que se le encomendaban eran estudiados con tal detenimiento y escrupulosidad, que a sus largas meditaciones atribuyen los profesores de Medicina, Dr. Manuel de la Gala y Dr. Mariano Salazar tenía una enfermedad nerviosa que le aquejaba hasta morir.
Estudiante de Derecho, hizo sus primeras armas en el foro en defensa de su padre, y ya de abogado, se presentó también ante la Real Audiencia cuando el Presidente Dn. Juan Ramírez renovó las hostilidades contra ese antiguo patriota. En el escrito que presentó el Dr. Vásconez a ese alto Tribunal no se cuidó de hacer preceder el tratamiento del Excmo. al nombre del Presidente, omisión que al ser anotada por los empleados subalternos de la Real Audiencia, la subsanó interpolando la palabra con tinta diversa de la empleada en la solicitud. Esta circunstancia y el lenguaje anérgico de ella hirieron el carácter decoroso y susceptible del señor Ramírez. El Tribunal condenó al Dr. Vásconez a dos meses de suspensión del ejercicio de la Abogacía; pena leve desde luego, con la que no se conformó el presidente.


Antes del triunfo de la revolución había servido sin remuneración alguna los siguientes cargos: Abogado de Pobres, Relator de la Junta de Hacienda, Consiliario Fiscal, Procurador Síndico y Defensor de las acciones de la Universidad; Asesor y Padre General de menores del Ayuntamiento.
El 2 de enero de 1842, la Corte Suprema de Justicia nombró su Presidente por escrutinio secreto. Fue candidato a la Vicepresidencia de la República y Diputado a la Convención primera de Ambato.
Como un rasgo generoso de su benevolencia apuntamos complacidos, que su hogar en Quito fue también el de sus sobrinos, a quienes educó y sostuvo con larga mano. Entre éstos se cuentan los Dres. Nicolás Martínez, Joaquín Mendizábal y Francisco Cobo Arias. De los dos primeros ha hecho un cumplido elogio la maestra pluma de Dn. Juan León Mera, que fue también favorecido por el Dr. Vascones con su ejemplo y sus estímulos.
Después del triunfo de Pichincha, por primera vez ejerció el Ecuador el derecho de sufragio y eligió miembros, para la Asamblea Electoral, que se reunió en Quito el 1° de octubre de 1822. Instalada solemnemente por el General Sucre, mereció el Dr. Váscones fue elegido unánimemente Presidente de tan augusta Corporación. En la sesión del día dos se confirmaron los nombramientos de Presidente y Vicepresidente de Colombia en las personas de Bolívar y Santander como hemos expresado en otra parte.
El día ocho se nombraron Senadores y Diputados a fin de que el Congreso General de Bogotá tuviese entera representación colombiana. Cuando se trató de organizar los Municipios, el Dr. Báscones fue designado para el cargo de Procurador General del Cabildo de Quito. Por motivos de salud se excusó, para no servirlo, en el seno de la Asamblea. Después de clausurada ésta insistió en su excusa ante el Cabildo,