TENEN ORTEGA GUILLERMO

RELATISTA.- Nació el 2 de Septiembre de 1923. Hijo del Teniente Arturo Tenen Lazo, liberal que militarizó al Cuerpo de Carabineros en 1938 y luego fue secretario por muchos años del Centro de Marinos y Militares retirados del Guayas y de Dolores Ortega Moreira, naturales de Guayaquil y Machalilla, respectivamente.
Tuvo un hermanito mayor que murió niño y creció en una casa alquilada en el antiguo barrio de la Concordia (actual ubicación del Complejo deportivo de la Piscina Olímpica) recibiendo las primeras letras en la escuela Fiscal Simón Bolívar No. 1 donde fue alumno del Dr. Carlos H. Vargas en Gramática y de Ángel Mendoza en Historia y cursó la especialización de Comercio en el Colegio Mercantil, pero solo hasta el cuarto curso porque salió a trabajar de boticario en la Asistencia Pública, dedicado a la preparación y entrega de remedios e inyecciones con S/. 800 mensuales de sueldo.
En dichas labores estuvo por espacio de cuatros años, desde fines del 39 hasta después de la revolución del 28 de Mayo de 1944, que pasó a la Casa Comercial Salame Córdova como empleado de oficina.
En 1948 decidió independizarse y estableció un caramanchel en Luque y Boyacá que pronto dejó para vender zapatos al menudeo en la calle Morro pues debía mantener a su madre con quien vivía en 10 de Agosto y Morro. En 1957 permaneció un año en cama haciéndose tratar de una lesión tuberculosa y comenzó a escribir hermosos poemas.
En 1960, por su amistad con Vicente Muñoz Elizalde, Arturo Neira Salazar, Víctor Andrade y Eduardo Salas Rodas ingresó al Movimiento URJE. Unión Revolucionaria de Juventudes Ecuatorianas, partido fundado por Jaime Galarza Zavala, que mantuvo por largos años un ideario de extrema izquierda, La sede estaba ubicada en Colón y Boyacá y las reuniones se realizaban los martes de noche. Sus miembros eran castristas, apoyaban a la revolución cubana y creían en la transformación social del Ecuador a base de la revolución. Entonces ayudó al poeta David Ledesma Vásquez en el Programa radial “Aquí Cuba” que se trasmitía los domingos a las once de la mañana desde Radio Ortíz.
En 1961 enfermó su madre de mal de Chagas y fue tratada por el Dr. Guillermo Paulson Béjar quien le mandó hacer el examen de rigor en la Sanidad, pero ya era muy tarde, pues, el primer medico que la atendió habíale hecho perder mucho tiempo equivocando el dictamen. Poco después la paciente fallecía del corazón.
Entonces empezó a reunirse por las noches con varios amigos en la Soda bar de Aguirre y Santa Elena, entre los cuales recuerda a Hipólito Alvarado. Carlos Rojas, Juan Villafuerte, Agustín Vulgarín, Jorge Banegas Muñoz. Se hablaba de arte, música y poesía y por consejo de ellos intervino en el Concurso de testamentos de Años Viejos y ganó una Mención de Honor.
Conocido ya en el Diario El Universo, consiguió una recomendación de su amigo el poeta Néstor Campuzano Mendoza y entró en 1965 de corrector nocturno de pruebas con S/. 2.000 mensuales, pero dicha ocupación le afectó gravemente la salud y tuvo que renunciar el 67.
El 69 Ottón Muñoz Alvear encabezó la toma del edificio del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura y cuando ocurrió la reorganización, le llevó de miembro del Núcleo y Corrector de Pruebas a la Editorial, con S/. 2000 mensuales.
Ese año conformó con otros dieciseis compañeros, algunos de ellos poetas ya conocidos, una Antología que apareció bajo el nombre de “Generación Huracanada”. En ella hay seis poemas suyos calificados de meros carteles por Hernán Rodríguez Castelo, quien no anduvo equivocado por cierto.
Entre el 70 y el 71 ayudó a Eduardo Salas Rodas como Secretario del grupo cultural “CIMA” que mantenía una hora cultural los domingos a las once de la mañana en Radio Centenario.
En 1971 su amigo Hugo Salazar Tamariz, Director de la Editorial, le publicó en el Núcleo del Guayas un pequeño volumen en 4°. de 28 pags., con 7 cuentos, “aguafuertes vitales que pintan en sus trazos de luz y sombra, tragedias cotidianas del hombre de aquí y de allá, en un estilo sobrio y castizo” y que gustaron a Rodríguez Castelo, al punto que manifestó de esta obra, “pequeño libro de aparente modestia, que nos ha sorprendido con una literatura digna de leerse”.
Entre el 73 y el 77 ocupó la dirección de la Editorial del Núcleo del Guayas bajo la presidencia de Rafael Díaz Icaza. El 74 apareció en el No. 3 de la Colección Letras del Ecuador varios cuentos “De la Duda y otros juegos”.
Tenía dos poemarios inéditos y dos colecciones: “Circo de Muñecos” con diez cuentos escritos entre 1980 y el 81 y “Carrera contra el viento” con ocho cuentos del 81 en adelante, todos ellos relatos patéticos y hasta dramáticos de nuestra realidad.
Se hallaba con su salud resentida a causa de una úlcera gástrica sangrante.
Había colaborado en los suplementos dominicales del país y en los Cuadernos del Guayas de la Casa de la Cultura. Vivía solo, en Rumichaca y Víctor Manuel Pendón, este relatista sobrio, de mediana estatura, rostro canelas, pelo y ojos negros y figura más que estevada: magra. Su fino trato y presencia siempre cordial le deparaba numerosas simpatías y el respeto de quienes sabíamos su valer, pero murió de debilidad pulmonar en Guayaquil y fue velado en la CCE Nucleo del Guayas. Siempre había sido un sujeto delgadisimo, callado y escurridizo, lo que se dicen personaje tímido.