SUCRE LAVAYEN: Dolores


Notable poetisa guayaquileña (1837-1917), dió gloria a la literatura ecuatoriana. De estirpe de héroes, sobrina del General Antonio José de Sucre- hombre que tenía el talento de Alejandro Magno y el corazón de George Washington vencedor en Pichincha, Ayacucho, Tarqui. Junto a Rita Lecumberri puso su inspiración al servicio de las Revistas Literarias de la época, entre las que destacamos «El Álbum». Su poesía llegó más allá de los linderos patrios. En el Perú fue admirada por Ricardo Palma, Carlos G. Amézaga, Teobaldo Corpancho, Clorinda Mattos de Turner. En su bibliografía encontramos «Poesías», Barcelona 1914. Maria Luisa Mariscal de Guevara, entusiasta crítica de su producción poética, ha escrito: «Consagró su existencia al cultivo de las bellas letras, pero con amor pedagógico que iba sembrando la enseñanza de virtudes y patriotismo en las estrofas escritas al calor de una inspiración, que si nunca se desbordó, supo siempre llenarse en la medida de lo justo y de lo noble. Dolores Sucre aparece en el Parnaso ecuatoriano con el prestigio de su nombre y la limpidez de sus poesías. Canta a la belleza, a la virtud, al trabajo, al triunfo de los poetas, con versos sonoros y vibrantes, llenos de poesía encantadora y sublime. En 1904, los ecuatorianos coronaron a Numa Pompilio Llona y fue Dolores Sucre, la encargada de colocar la corona dorada sobre las sienes de nuestro inigualable vate. El 9 de diciembre de 1905 en el Teatro Olmedo de Guayaquil recibió el homenaje que sólo se brinda a los bardos de trascendencia: «La Lira de Oro».