Solano Vicente

(1791-1865)

Sacerdote franciscano de vocación, teólogo, naturalista, escritor, periodista, polemista, libelista, nació en Cuenca el 16 de octubre de 1791 y falleció en la misma ciudad, el 2 de abril de 1865. Estudió en su ciudad natal y en Quito, optando por oposición, en 1813, la cátedra de Filosofía en el Noviciado de la Recoleta de San Diego, posteriormente pasó a la cátedra de Teología. Ya ordenado Sacerdote trasladóse al Oriente para «catequizar a los infieles» retornando a Cuenca al ejercicio de su ministerio y a su prolífica vida de escritor.

La fama de su erudición ha llegado hasta las presentes edades, como un destello que a veces cobra proporciones fabulosas y, en otras, se opaca por los chubascos que en parte, dio origen su propia actitud de escritor y de religioso.

Su obra literaria se recoge en las publicaciones periodísticas que dirigió: «El eco del Azuay»,, «La Alforja»; en donde vierte amplia sapiencia y sus dotes de escritor polémico. Dice Isaac J. Barrera: «La Polémica es su mejor campo; pero en la polémica se propasa, a menudo, y se propasa tanto, que hay veces que obliga al Presidente de la República a Impedir la persistencia de un debate que amenaza con turbar la paz de las conciencias y de la República». Aquel fraile pequeño de cuerpo pero poderoso y formidable en su espíritu era hombre de paz y de combate, conjunción rara si tomamos en cuenta su ubicación de miembro de una corporación espiritual que debe propender siempre a la paz y a la concordia. Personalidad brotada en la polémica, da origen a la discusión acalorada cuando aparece su figura, de cuerpo entero, siendo centro de disimiles valorizaciones.

Entre sus obras editadas encontramos: «Colección de Artículos publicados por el periódico denominado «La República», en Cuenca, 1861″; «Obras de Fray Vicente Solano», precedidas por la Biografía de su autor por Antonio Borrero C., Barcelona, 4 tomos, 1892, 1893, 1894 y 1895. A esto debe añadirse «Epistolario», con prólogo y notas de Agustín Cueva Tamariz, 2 vol., publicación de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay.