SEMBLANTES: Manuel


Montalvo y el Dr. Mestanza se habían refugiado, como hemos dicho, en la legación Colombiana, el 16 de enero de 1.869, cuando supieron el trastorno que Garcia Moreno iba a ejecutar. Uniéndose a ellos el joven D. Manuel Semblantes, y todos tres recibieron, al día siguiente, pasaporte y la intimación de salir al destierro. Montalvo no le fue posible despedirse de su esposa, de su hijo, tierno aún, de su hijita que acababa de nacer, de ninguno de su familia, porque todos residían en Ambato.
Por una conexión casual de los vapores me encontré en Buenaventura en 1883 con el inteligente patriota don Manuel Semblantes, que venía trayendo una parte, de la cantidad que me habían prometido de la capital. Semblantes y el Dr. Alejandro Cárdenas, me dieron la noticia de la ocupación de Quito por la fuerza de la Restauración. Organicé enseguida mi gabinete de este modo; Ministro de lo Interior y Relaciones Exteriores D. Manuel Semblantes. Cómo iban a abrirse operaciones decisivas don Manuel Semblantes Ministro de lo Interior y Relaciones Exteriores, me exigió un puesto en el ejército, y le di el mando del Batallón Montecristi. A bordo de la Corbeta de Guerra Constance de S.M. Británica, el diez y ocho de junio de mil ochocientos ochenta y tres, los señores Manuel Semblantes, José Maria P. Caamaño, Luis Felipe Carbo Amador y Manuel Noboa Baquerizo, delegados respectivamente del Encargado del Mando Supremo y Director de Guerra del Ejército de lo Interior y del Señor Ignacio de Veintimilla, jefe de las fuerzas que ocupan a Guayaquil.