SANTOVENIA ECHAIDE EMETERIO

HUMANISTA.- Nació en la finca Cayo Redondo, a una legua del pueblito de Dimas, municipio de Mantua, Isla de Pinar del Río, Cuba, en 1889. Aprendió a leer y a escribir en la escuelita del lugar, creció entre campesinos pobres. En 1905 obtuvo el certificado de Maestro de Instrucción Primaria, ejerció el magisterio durante un año, estudió teneduría de libros, cursó el bachillerato en el Instituto de Pinar del Río y una tarde de 1907, al terminar sus labores agrícolas, escribió un artículo para el Diario de la Marina, periódico el de mayor importancia en la isla, que lo publicó a los pocos días.
Había comenzado una activa vida periodística pues desde entonces nuevos y muy interesantes trabajos se sucedieron y ganó justa fama provinciana bajo el pseudónimo de “M. Terio”. En 1914, atraído por la política se afilió al partido Liberal.
El 17 fijó su residencia en Pinar del Río trabajando en la notaría del Dr. Adriano Avendaño donde conoció al profesor Leandro González Alcorta gloria de la pedagogía pinareña cuya biografía publicará en 1926 y a Elisa Cuétara a quien comenzó a enamorar. Por entonces inició estudios libres de Derecho en la Universidad de La Habana y graduado en 1920 contrajo matrimonio con su novia y abrió una notaría en el pueblo de San Cristóbal, ganando el Concurso Guáimaro con un ensayo histórico sobre Pinar del Río. En 1923 publicó una hermosa historia sobre Mantua su municipio natal. La Academia de Historia le elevó a Miembro de Número con la presentación de su discurso “Vuelta abajo en la independencia de Cuba” Ya era una personalidad ampliamente conocida pues sus obras se difundían a todo nivel. En materia infantil su “Huellas de gloria” era leído por todos los niños de la isla. La obrita tenía en cada página un dibujo a lápiz con un retrato de determinado patriota y una anécdota relacionada.
En 1925 editó la primera historia que se conoce sobre su provincia Pinar del Río. En 1929 salió en La Habana “Eloy Alfaro y Cuba” primera de sus obras sobre el viejo luchador, motivada en su relación de amistad con don Roberto Andrade, por entonces residente en La Habana, quien había logrado reunir a un numeroso grupo de intelectuales, entre los cuales brillaban Santovenia y Roberto Agramonte, a quienes hizo ingresar a la Masonería cubana. Este libro fue traducido al inglés y publicado en Washington D. C. en 1935.
En 1930, para la sanguinaria dictadura de Gerardo Machado, se afilió a la organización secreta y revolucionaria ABC En 1931 era tan grande su prestigio que cuatro Partidos le reeligieron Senador y así por cuatro años más. Como legislador propició la construcción de un edificio para la Biblioteca Nacional. Fundó la Editorial Trópico. El 34 fue secretario de la Presidencia durante el gobierno de Carlos Mendieta, viajó por Europa, conoció España, Italia, Suiza, Francia y Bélgica.
En 1940 era Senador por la provincia de Pinar del Río a la Asamblea Legislativa de Cuba, cuyos miembros le designaron Presidente de la Comisión de Derecho Político y secretario de asuntos tabacaleros. En 1941 aparecieron comentados en un libro diversos aspectos de su vida por el periodista Juan M. Espinosa y contando con la ayuda de su esposa puso en orden sus tarjetas biográficas de Alfaro y dio inicio a una biografía que tituló “Vida de Alfaro”, en 200 págs. que envió al Concurso internacional promovido para el siguiente año con motivo del centenario del nacimiento del Viejo Luchador, obra que dedicó a su esposa recientemente fallecida y que constituye una reconstrucción historiográfica de la vida del heroico presidente ecuatoriano, poniendo de relieve sus actuaciones internacionales (solicitud de independencia para Cuba, el Pacto de Amapala en centroamerica, el Congreso Anfictriónico de México, etc.) en pro de la unión y el desenvolvimiento de los estados americanos.
En 1943 ocupó el Ministerio de Relaciones Exteriores, durante el gobierno del General Fulgencio Batista, concediendo facilidades a los extranjeros que deseaban optar por la ciudadanía cubana. Ese año más de once mil recibieron su Carta de Ciudadanía. Igualmente repatrió a numerosos cubanos que deseban volver. El 44 apareció su biografía escrita por Octavio R. Costa en La Habana. El 48 realizó una gira triunfal por América Latina pues era el escritor cubano de mayor fama internacional. Al pasar por Panamá fue recibido por Colón Eloy Alfaro Paredes. Ya Santovenia presidía la Fundación Internacional Eloy Alfaro que tanto fama tenía por entonces.
Mientras tanto la situación política de su Patria se había complicado. El gobierno de Grau San Martín se debatía en actos de corrupción. Eduardo Chibás organizó el Partido del Pueblo Cubano llamado también Ortodoxo con intelectuales y políticos de prestigio y orientación populista, criticando sin compasión al gobierno. Jorge Manach fundó la SAR, organización cívica no política que lucharía por señalar los derroteros morales a la sociedad de entonces pero que en realidad apoyó a Chibás. Como escritor y maestro Santovenia figuró entre sus miembros fundadores y poco más tarde fue Vocal en el primer directorio. Numerosas conferencias se dictaron a través de la Universidad del Aire entre Octubre del 49 y Junio del 50. Fue una época politizada pero de grandes realizaciones cívicas.
El 10 de Marzo de 1952 Batista dio un golpe de estado contra el Presidente Carlos Prío Socarrás e instauró su dictadura militar. Santovenia ocupó la presidencia del Banco de Fomento Agrícola e Industrial. Entre 1955 y el 56 la SAR condujo un complicado plan de mediación política para superar la crisis y volver a la constitucionalidad pero fracasó. Santovenia contribuyó a lograr un acuerdo que diera fin a la dictadura con su obra “Armonías y Conflictos en torno a Cuba” editada en México el 56 en 318 pags y su prestigio como intelectual de pensamiento noble y elevado se incrementó.
En 1957, con motivo del cincuentenario de su vida intelectual, recibió un homenaje nacional, la Comisión organizadora publicó el Libro Jubilar. Gregorio Marañón le mandó una esquela que decía: A Emeterio Santovenia en su cigarral, desde el mío en Toledo. Un paisano le escribió con gracia: Nacer en París, en donde tantos nacen, como en New York, no es novedad; pero en Pinar del Río, ha dicho Eduardo Zamacois en Años de Miseria y Risa, si es raro.
Dos años más tarde al instaurarse la dictadura castrista en Cuba partió al exilio como tantos otros miles de cubanos que se vieron forzados a abandonar la isla por la tiranía sangrienta que comenzaba a imperar, a pesar que congeniaba con los generosos ideales de la revolución, traicionada por Fidel Castro de la manera más ignominiosa, hasta convertir a la hermosa isla de Cuba en un sitio de hacinamiento, miseria y abandono.
Instalado en los Estados Unidos, dictó clases en la Universidad de la Florida sin intervenir en actos públicos pero sus lectores le seguían reclamando y en 1965 se editó en cuatro voluminosos tomos la obra “Cuba y su historia” escrita a medias con Raúl Shelton.
Este fue su último acto pues falleció en Miami el 18 de Noviembre de 1968, a la avanzada edad de setenta y nueve años, considerado y tenido como el mayor escritor cubano en el exilio.
En su Patria había presidido la Academia Nacional de Historia, y también formó parte de las Academias de la Lengua, y de Artes y Letras. Presidió el Consejo de Archivos de Cuba y la Junta de patrones de la Biblioteca Nacional. Entre las distinciones internacionales recibidas a lo largo de su brillante carrera estaba el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de La Florida, la encomienda de la Legión de Honor de Francia, era miembro de las Ordenes Nacionales de Cuba, Venezuela, Perú, Haití, México y Chile. En Ecuador se le recuerda por su hermosa obra sobre Alfaro, tan clara y al mismo tiempo profunda y elevada, como era su estilo y por haber dirigido la fundación internacional Eloy Alfaro por muchos años, con total entrega cívica y patriótica.
De los cubanos más ilustres del siglo XX, se levantó desde un recóndito sitio de su país hasta convertirse en escritor de fama y en personalidad americana de relevantes méritos a nivel internacional.