Santos Verduga Jacinto

Autor de tres poemarlos editados «Testinonio», u5 «La Haga insomne», 1967; «Con Yos ias contastos», 1907. Nació en Bahla de Caráquezt 16 epbembre de 1944. Falleció por propia decisión, c? ve d.ciomre de 1967. Alormentado por el espectro de la muerte, su can- to, configurado de fatalismo estou, calló definitiva- mente. Reciedumbre de tristeza y amnstjo de lágrinmas re- presenta la voz de este bardo, letimo y houesto, que. cumplió matándose lo que pregonab su verso, su intima creencia de vencido. En él nada lay más que esa obse- sión, que encapotar su latido baciéndole más emocional. Tempranamente entró que desealba y que no le dejaba vivir. sepulero, a vivir en el mundo POEMA FINAL A: Francisco Pérez Febres-Cordero Perdónenme si mi silencio les causa ruido, si les duele la herida que yo he curado. no es mia la culpa, ya estabia senalado. Gonzalo Espinel Cedeno, a la memoria de este real poeta, escribió el soneto siguiente que no admite com- plemento: JACINTO SANTOS VERDUGA Era un pájaro gris. Un prematuro crepúsculo de mar estremecido y a su vuelo de sombras desmedido le faltaba un espacio más seguro. Lo ballaréis disparando contra el muro en el sitio del pétalo caido y en el ceibo que tuerce su gemido cando el viento es más trágico y más duro.

Lo hallaréis en un rio sin destino, en la oveja que juega en la quebrada y en los ojos de un ángel campesino. SANTOS VEROUEA: INTO Pero no se ha escapado por la herida, sigue siendo una flecha levantada en la llaga sin muerte de la vida.