SANCHEZ PAREJA: Salvador


Bajo el Gobierno del Presidente Don José Diguja, el año de 1771, un español, Dn. Salvador Sánchez Pareja y un quiteño, Dn. Manuel Díaz de la Peña, acordaron establecer en Quito una fábrica de loza. Aportaba el primero su experiencia técnica y el segundo el capital. La intervención del Presidente ahorraba la tramitación legal para esta clase de empresas. La fábrica en proyecto compaginaba con el anhelo de la Corona por resolver la situación lamentable de la economía del país por falta de circulante, Los empresarios dieron muestra de solvencia desde sus primeros ensayos. Comenzaron por producir piezas de uso doméstico barnizadas de un solo color, que se ofrecieron al consumo general. La iniciativa progresista les hizo descubrir las ventajas que ofrecía la piedra llamada resplandor, para obtener una arcilla fina, destinada a objetos de factura delicada. Poco a poco fue aumentando el número de trabajadores hasta llegar a 120 en 1.777. De ellos, unos se ocupaban en preparar y aplicar los colorantes y otros en dirigir la hornada. Hubo necesidad de echar mano de hábiles artistas para modelar la figuras. El Presidente Diguja, entusiasmado por el éxito de los productos envió algunas piezas al Virrey de Santa Fe, quien a su vez hizo llegar hasta el Rey. El resultado fue una cédula de aprobación y Voz de aliento. No contento el Presidente con este satisfactorio desenlace, hizo llegar a la Corte dos quintales de la piedra arcillosa, que se utilizaba en la fábrica, con el fin de que su Majestad hiciese «examinar en su real fábrica de porcelana y la de cristales de Valsaín); al mismo tiempo envió «la receta para usar la piedra y modo de usar y preparar los materiales para Loza». Estos oficios de Diguja se cruzaron en 1777. Lamentablemente en noviembre de 1778 abandonó el país y fue reemplazado por el nuevo Presidente Dn. José Garcia de León y Pizarro. Sin la ayuda oficial, la fábrica fue decayendo hasta que en 1788, el hijo del empresario quiteño, don Nicolás de la Peña, vendió la casa y Oficina de la fábrica en 3287 pesos. a don Ramón Galbán y Arcelus. La fábrica se ubicaba en el barrio de San Diego “en el lugar conocido con el nombre de Pacho Loco y hoy ( en 1788) con el de fábrica de loza”.