Salazar Tamaris Hugo.

Cuencano. Nació el año de 1923, muy jóven abandona la ciudad nativa para instalarse y forma su hogar en Guayaquil, sus actividades profesionales le mantienen un tanto desvinculado con los centros literarios. Parece poseer una noble intención en sus ideales políticos. Superará esta fase y logrará ubicarse en la vida del hombe frente al hombre. Nada de importancia tenían sus primeros ensayos literarios. No hicieron sospechar siquiera, que el tiempo se encargaría de colmarlo y consagrarlo en 1958. La Casa de la Cultura Ecuatoriana de Quito publicó “Poemas Desnudos” obra de nuestro entender, frenética y madura, acariciante por humana pero desgarradora por veraz. La forma de versificar no tan aconsejable por supuesto, despierta cierto interés en el lector. El verso entrecortado y escalonado lo publicó Maiacoswky. En América Huidobro lo alimentó y parece va ganando terreno en nuestra juventud. La temática la gran temática de Hugo Salazar Tamariz ha sido el hombre. De ahí que se descubre su sinceridad. No importa como le venga el habitante, pero busca en él y para él los demás signos futuros. En 1959 mereció el primer premio Nacional de Poesía organizado por el Diario el Universo de Guayaquil. Esto significativo acontecimiento, tal vez inucitado, económicamente, emocionó, sobre manera al autor, al extremo de “pontificar” ciertas declaraciones aparecidas en el suplemento Dominical del extinguido diario la Nación de Guayaquil.

Después ha enderezado su actitud de comentarista convencido de que no se puede quitar lo que no se ha dado al hombre en su haber intrínsico.

Su poema “Sinfonía de los antepasados” conque superó dificílmente el poema “Boletín y Elegía de las Mitas” de Dávila Andrade es un documento retrospectivo de fuerza y magnetivo humano. El Hombre otra vez en su canto, sumergido en el tiempo, con una fiebre de ternura y una alada música,

Poema de una arquitectura asombrosa y de una vigencia histórica sinpar. Los elementos figurativos se entrelazan con los elementos bucólicos. La flora y mineología del léxico invaden de novedades estilísticas. Su presencia en nuestras antologías tendrá que ser más que necesaria.

Ha dirigido algunos movimientos artísticos como “Horizonte” y tiene publicados los siguientes libros: “Mi parcela de Megía”. “El Habitante Amenagado”, Guayaquil, 1954. “Poemas Desnudos”, Quito 1958, y “Apuntes del florastero”, Quito, 1963, libro éste de un descenso no justificado bajo ningún aspecto, tanto en lo poético como en lo humano, nada hay que encienda ni emocione, prosaísmos y vulgaridades de aprendiz, jamás dignos de quien escribió “Poemas Desnudos”.