Roca Vicente Ramon.

Dn. Vicente Ramón Roca y Dn. José María Cucalón. Al mismo tiempo, sea por su propio convencimiento, o sea por órdenes expresas del Gobierno, el Comandante General Wright separó del mando de la artillería al Comandante Ayarza. Roca más feliz quedó con otros en la ciudad bajo la fianza; y Ayarza luego que se vió destituido se presentó el mismo a los conspiradores y se encargó de revolucionar la artillería, siempre que el General Antonio Elizalde le acompañase y se pusiese a la cabeza del movimiento. Una vez desconocido el Gobierno se nombró otro que provisionalmente lo subrogase; y al efecto se nombró un Triunvirato compuesto por los Sres. José Joaquín Olmedo, que representaba el distrito de Guayaquil, Vicente Ramón Roca el de Quito y Diego Novoa el de Cuenca. El Nuevo Gobierno nombró Secretario General al Sr. José María Cucalón, y al Dr. Pablo Merino Gobernador de la provincia de Guayaquil. Por Dn. Diego Novoa trabajó en Guayaquil con ardor sostenido por su numerosa Familia.. Olmedo tan conocido por su modestia contaba sin solicitarlo muchos votos en toda la República entre los liberales moderados. Roca contaba a su favor con los liberales exaltados, el clero, que tanto influjo tiene en la política del país y los amigos del General Urvina. Con los liberales tenía Roca adelantado mucho para llegar a la Presidencia y muchísimo más con haberse atraído el clero. En una enfermedad en que peligraba su vida, se acordó de que era cristiano; y después de restablecido su salud se hizo devoto. Tal fue en realidad lo ocurrido; pero las gentes malignas atribuían su devoción a cálculo de ambición, lo que bien pudo creerse, pues aunque fuese hombre de poca instrucción tenía en la política un tacto extraordinario superior al de todos los ecuatorianos. A esos dos elementos que favorecen a Roca, se agregó el pequeño círculo del General Urvina, a quien no convencía la Presidencia de Olmedo, que llamaría a Rocafuerte para desempeñar el Principal Ministerio.
Entre este y Urvina existía una enemistad declarada de tiempo atrás. La elevación de Rocafuerte habría sido un golpe de muerte para Urvina, cerrándose por algún tiempo a lo menos el camino de elevarse él mismo en lo venidero. Llegando a Quito el mes de enero de 1846, organizó su gabinete encargando el Ministerio del Interior y Relaciones Exteriores al Dr. José Fernández Salvador, considerado como el primer jurisconsulto y como el más erudito de los ecuatorianos; el de hacienda al Dr. Manuel Bustamante, enteramente ignorante en la materia; y el de guerra y marina al General José María Guerrero militar muy acreditado por su valor, su honradez y su patriotismo. Por lo demás debe anotarse, que el Presidente Roca salió pobre cuando dejó el mando y pobre murió pocos años después sin que pudiera imputarse durante su administración ningún acto de peculado; pero con el negocio Conroy puso en duda su honradez, dando lugar para que se sospechara que él se reservaba una parte de las utilidades en ese negocio o a lo menos que tuvo la debilidad en favorecer en asunto tan delicado a parientes suyos muy inmediatos.
En 1842, no hacía mucho tiempo que siendo Rocafuerte Presidente de la República, hizo procesar criminalmente al Gobernador de Guayaquil por haber exigido derechos de aduana a un comerciante después que este había sido absuelto por la Corte Superior del delito de contrabando, sin embargo de que el Gobernador Roca invoca la necesidad de contener estos fraudes y sin embargo de que Roca no se opuso directamente a la ejecución de la sentencia, ni ordenó el decomiso que la corte había declarado, sin lugar fue juzgado en todas las instancias, aunque definitivamente quedó absuelto en la última.
Presidente de la M. I. Municipalidad de Guayaquil. 1832.
Rico comerciante Guayaquileño.
Roca trabajaba en el ministerio en 1834.
Don Vicente Ramón Roca, inteligencia poderosa, astucia política de primera fuerza, aconsejó tratar con el prisionero. Flores comprendió todo el alcance del consejo y envió comisionados al cuartel, para pactar con Rocafuerte.
Así, como muchos años atrás, el Sr. Don Vicente Ramón Roca, siendo Jefe de Policía de Guayaquil, fundó el Argos. El Sr. Vicente Ramón Roca renunció el cargo de Contador Mayor en 1844, y estuvo a punto de ser desterrado.
Con Horace H. Cox firmaban la solicitud los señores Diego Noboa. El Banco no llegó a formarse.
Vicente Ramón Roca. “Adición al Reglamento del Establecimiento de Seguridad mutua impreso por Acuerdo de la Sociedad Económica (sic) de Amigos del País de esta capital con fecha 11 de Agosto de 1825. Guayaquil Imprenta de la Ciudad por M. I. Murillo”, 8 de Febrero, 1826. 4 págs. Republicado por el autor en “Documentos inéditos sobre e impresos raros de la Sociedad Económica de Amigos del País, de Guayaquil”.
Se convoca a la Convención el 11 de Julio de 1845, la que se reúne en Cuenca el 3 de Octubre. El 3 de diciembre dicta la Cuarta Constitución. Y el 4 de diciembre, reunidos 41 Diputados se declara en sesión permanente la Convención para elegir al primer Magistrado de la República. Se dividen los sufragios entre los triunviros Roca y Olmedo y durante tres días consecutivos, los partidos animados de sentimientos loables e intenciones patrióticas, se mantienen firmes en sostener la elección de sus respectivos candidatos, y la septuagésima séptima elección, alcanza 27 votos entre 40 votantes el 7 de Diciembre de 1845 don Vicente Ramón Roca, quien presta el juramento de ley el día 8. El Presidente fue un verdadero demócrata y tiene la firma más corta que se conoce: V. R. Roca.
El discurso más corto de los Presidentes es el de Roca con motivo de la recepción de Sir Walter Cope. Cónsul y Ministro Plenipotenciario de S. M. Británica ante el Gobierno Ecuatoriano. La recepción se verificó el 12 de Octubre de 1846 y el discurso del presidente es el siguiente.
“El señor Ministro se servirá hacer presente a su Gobierno el alto aprecio con que he recibido la carta autógrafa de S. M. La Reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y al mismo tiempo expresarle la seguridad del interés que tomare constantemente en todo cuando le concierne, y me sea dado contribuir a su prosperidad y la de sus súbditos”. La cuestión electoral dividida dio lugar a que terminado el período presidencial del Señor Roca, asumiera el Poder el Vicepresidente de la República don Manuel Ascásubi, el 15 de Octubre de 1849. Dn. Vicente Ramón Roca, integró la comisión adscrita a la Junta de Sanidad por insinuación del Jefe Político del Cantón, y de quien decía esta autoridad que “se recordaba que en época, tristes se había puesto constantemente al lado de la humanidad y del bien público”.
Libre ya de este cuidado (La invasión realista de 1821 (NOV.) a la Costa) pudo Sucre consagrarse a buscar los medios de formar un ejército bien respetable para emprender la campaña sobre Quito. Ya estaba visto, que la provincia de Guayaquil, haciendo los mayores sacrificios, apenas podía poner dos batallones sobre las armas, de los cuales el menos aguerrido debía dar de guarnición en la plaza. El otro batallón que recibió el nombre de Vengadores, estaba listo para salir la próxima campaña. Por una ceguera propia de los partidos exaltados, los Colombianos que debían contar con él en las nuevas operaciones militares, movieron cuantos resortes pudieron para seducirlo e incorporar las banderas de Colombia. Al efecto se aprovecharon del resentimiento del segundo Jefe, el cacique Alvarez, recientemente condenado por faldas ligeras en un Consejo de Guerra. Contaban también con tres o cuatros Oficiales que pertenecían al partido Colombiano. El 24 de diciembre, en la alta noche, sacaron el batallón del cuartel y se dirigieron a la sábana, donde prorrumpieron en vivas a Colombia. Luego destacaron una parte con el objeto de sorprender el cuartel de artillería, hecho lo cual se satisfacía el portafolio anhelo de incorporar la provincia a la provincia a la República de Colombia por medio de una traición y de una sublevación de pretorianos. Esta tercera tentativa encalló igualmente que las anteriores.
El Coronel Jimena Comandante General de la plaza tuvo sospechas de la trama que se urdía y había pasado la noche en la artillería, de manera que cuando llegaron los Colombianos, con el pretexto de llevar refuerzos de orden del Comandante General, se les presentó este para desmentirlos y rechazarlos. En todas estas conspiraciones, Sucre tenía una parte inmediata y eficaz, por lo mismo de haber sido el alma de todas ellas. Mostrábase haciendo el papel de mediador en cuestiones que no pudieron suscitarse sino cumpliendo sus órdenes expresas, o al menos, sin que los conspiradores hubiesen contado con su aquiescencia. En la seducción del Batallón Vengadores, figuran el Comandante Cuervo (llamado el Tuerto) y el Capitán Moreano dirigidos por el Coronel Morales, quien había sido separado de la Comandancia General de la provincia, porque con su mala conducta se había hecho insoportable al Gobierno y al vecindario.