Ribadeneira Pedro Enrique.

Nació en Guayaquil el 31 de enero de 1912.

Estamos de acuerdo con estas palabras definidoras de Francisco Huerta Rendón: «Pertenece Pedro Enrique Ribadeneiraa a ese grupo de líridas sentimentales y románticos, que queman cno alegre inconsciencia, en los brazos de Nuestra Señora La Bohemia, su juventud florida, sin importarles, mayormente, la obligada condena de las gentes «de orden». Como Poe, Verlaine, y tantos otros, viven su propia vida, regando, mientras llega la novia del abrazo eterno, por los caminos por donde marchan, las flores de su espiritualidad y su talento».

Ganador de varios y honrosos premios, tales como: dos en la Universidad de Guayaquil y en el Colegio «Vicente Rocafuerte». HILIAR lo proclamó Cantos del guayas. A su poesía se le ha interpretado en la declamación y en la música; una de aquellas artistas ha sido Blanca Ron (1934), que ha inspirado y mantenido varios eventos de importancia como el «Recital Poético de Diciembre», un espíritu abierto a la cultura.

En abril de 1974 apareció su libro de poemas «El Cantar de las Cosas», editado en los Talleres Gráficos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana , Núcleo del Guayas, entidad a la que se encuentra estrechamente vinculado.

AL PASAR

!Mírenla!: qué linda su faz de azucena;

qué bonitos ojos, grandes y azulinos;

qué boca tan fresca; qué labios tan finos;

y qué perfumada su rubia melena.

!Qué leve, qué rítmica, qé dulce, qué buena!

(Si es hecha de nardos, aromas y trinos)

Qué magia en sus manos; qué pies tan divinos;

y qué maravilla su voz de sirena.

Miren cómo pasa sembrando emociones:

La siguen mil ojos… Se oyen mil canciones…

(Ella da la clave de la primavera).

!Ay!, pero esta chica, tierna y deliciosa,

donde triunfa el arte, la seda y la rosa,

es «La Carmelina» la nueva ramera…

(De: «El Cantar de la Cosas»).