RENGEL VALDIVIESO JORGE HUGO

ABOGADO Y ESCRITOR.- Nació en Loja el 22 de Octubre de 1913 cuando su padre ejercía las funciones de Gobernador de la provincia de Loja en el segundo mandato presidencial de Leonidas Plaza. Hijo legítimo del Dr. Manuel Rengel Suquilanda, nativo de Macará y cuya biografía consta en este Diccionario y de Carmen Valdivieso Espinosa, natural de Loja.
El segundo de tres hermanos que tras la separación de sus padres fue criado por su tía segunda Carmen Espinosa Ruiz esposa del notable músico y compositor Segundo Cueva Celi y recibió las primeras letras en la escuela Fiscal “Miguel Riofrío” donde se educaban los hijos de los liberales lojanos. “El profesor Virgilio Abarca Montesinos nos enseñó utilizando el nuevo método traído por la primera Misión Pedagógica alemana al Normal Juan Montalvo de Quito”.
Después siguió la secundaria en el Colegio Bernardo Valdivieso, se graduó de Bachiller en 1931 en plena crisis mundial, cuya solución buscó a través del socialismo. Por esos meses sucedió que en la revista “Hontanar que dirigía Carlos Manuel Espinosa, algunos muchachos anónimos estudiantes del Valdivieso escribieron contra ciertos literatos consagrados en el parnaso de Cuenca. La respuesta no se dejó esperar y desde el editorial del periódico El Mercurio se defendió “a los grandes poetas atacados”.
Este tipo de enfrentamientos meramente literarios avisaban los cambios que iban a surgir en el Ecuador, país donde el siglo veinte recién estaba comenzando, siglo de abiertas polémicas y de deslumbramiento ante todo género de novedades.
Por consejo de sus profesores Manuel Agustín Aguirre, Ángel Felicísimo Rojas y Pedro Víctor Falconí inició sus estudios de Jurisprudencia en la Junta Universitaria de Loja y desempeñó varios empleos de poca significación como Guarda del Estanco de alcoholes, portero del edificio de la Gobernación, finalmente ocupó la secretaria del Juzgado III de lo Penal. El 34 pasó con iguales funciones al II de lo Civil y allí permaneció tres años hasta graduarse de abogado el 37.
El 34 escribió un artículo para “Bloque” sobre América y su futuro. Meses más tarde Joaquín Gallegos Lara le replicó cordialmente instándole a rectificar rumbos, pues en lugar de pensar en un partido nuevo que defienda el derecho de los trabajadores, debía encarrilarse en el comunismo. “Como le contesté se armó la polémica, que fue de gran actualidad y mucha altura intelectual. El 54 recogí mis tres artículos en el folleto titulado Realidad y Fantasía Revolucionaria, editado en Cuenca, en 72 páginas”.
En 1985 la dirección del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Cuenca editó en un volumen de 364 págs varios trabajos sobre la literatura y cultura nacional en el Ecuador, los proyectos ideológicos y la realidad social 1894 – 1944” y entre los Anexos incluyó la polémica sostenida entre Joaquín Gallegos Lara y Jorge Hugo Rengel en la revista “Bloque” de Loja sobre la nueva ecuatorianidad, el Partido Comunista y los intelectuales. Realidad y Fantasías Revolucionarias y los Clásicos ecuatorianos y el culto de los muertos. Igualmente reeditaron varios artículos posteriores de Gallegos Lara aparecidos en “El Universo” en 1944 como “Esquema y Dirección de la Hispanidad”, “Cómo encontré a los Románticos” y “El Final de Oswald Spengler”.
Gallegos Lara pretendía llegar a la revolución inmediatamente pues no creía en el lento desarrollo de las condiciones propicias, al revés de Rengel que proponía crearlas con tal fin. Dos posiciones tendientes a lograr un mismo fin, pero de diferentes maneras.
En 1935 fundó el “Sindicato socialista universitario lojano” cuyo órgano de opinión dirigió en forma de quincenario y bajo el título de “La Montaña”, primer impreso socialista de Loja, que únicamente duró un año, influyendo decisivamente en la formación del pensamiento de la juventud de entonces. Entre el 35 y el 40 dirigió y fue propietario de la librería “Amauta”, importando libros de la Argentina sobre temas variados, especialmente de cultura – los más baratos – pues los destinaba al consumo popular.
El 36 fue candidatizado por el partido Socialista, resultó electo Concejero Provincial y ocupó la vicepresidencia de tan alto organismo durante la Prefectura del Dr. Alfredo Aguirre Palacios. “Trabajamos por la formación de la actual ciudad, con la contratación de las obras de alcantarillado, agua potable y luz eléctrica, hasta la finalización de nuestro período el año 38”.
El 37 acompañó a Pablo Palacio, quien regresaba a Loja después de una larga ausencia de doce años, le sirvió de introductor en casa de su familia paterna. Efectivamente, una noche asistieron a casa de Julia Costa de Chalela, hermana de padre de Pablo, la conversación fue protocolaria, se sirvió una copa de vino, se despidieron y no tuvieron la oportunidad de volverse a ver jamás pues vivían en diferentes ciudades y Palacio actuó displicentemente en la reunión, causando una pésima impresión en su hermana.
El 38 viajó a Guayaquil y Quito con Alejandro Carrión Aguirre. En el puerto principal fue presentado a Joaquín Gallegos Lara y a otros intelectuales de izquierda. El 41 le designaron profesor de Economía Política, Ciencia de Hacienda y Estadística en la Junta Univesitaria de Loja, después daría otras materias como Derecho Romano, Código de Comercio, Ciencia Penal y Derecho Penal Ecuatoriano, Criminología y Psicología Jurídica y Derecho Penal convirtiendo a las ciencias penales en su materia preferida hasta que en 1959 fue extrañado de la U. por oponerse al despilfarro administrativo.
Después de la revolución del 28 de Mayo de 1944 fue designado profesor de Historia en la reorganización del Colegio Bernardo Valdivieso, pero solo trabajó hasta el 47, que pasó a dictar las cátedras de Ciencias Penales y Derecho Penal en la Facultad de Jurisprudencia, donde en varias ocasiones ocupó el decanato y tuvo la oportunidad de dirigir la revista.
En 1948 fue candidatizado por el Socialismo para ocupar una Concejalía Cantonal y habiendo sido electo se desempeñó por cinco períodos sucesivos, en concertación de trabajo solicitada por el Socialismo a los partidos Conservador y Liberal.
En 1 949 fue designado Presidente del Núcleo de Loja de la CCE, permaneció cuatro veces reelecto hasta 1.970, en que se excusó para un nuevo período y le reemplazaron con el Dr. Alfredo Mora Reyes. “Durante esos años construimos el edificio y compramos la editorial”.
Entre el 54 y el 58 fue Director propietario de la revista mensual “Los Andes”. El 59 editó “Crónicas y Ensayos” en 228 páginas con una selección de sus artículos periodísticos, ensayos y su crítica sobre José Alejo Palacio, autor de la novela La Campana de Ciudadela.
El 60 publicó un texto de “Criminología” en 290 páginas con la concepción biológica del delito, que complementó el 68 con “La Concepción Sociológica del Delito” en 225 páginas, una segunda edición el 80 trata sobre “la relación existente entre los hechos del mundo circundante y la conducta antisocial del hombre, analiza las diversas teorías e hipótesis de trabajo referentes a la delincuencia influida por el determinismo social”, confirmando su condición de maestro de Criminología, ciencia que ha tenido tan pocos cultores en el país por la falta de apoyo estatal y notoria escasez de estadísticas. Más que un simple texto, es obra de consulta para el conocimiento de esta parte de la teoría penal general.
El 67 retornó a la docencia universitaria lojana y organizó giras estudiantiles a las principales cárceles del país con sus alumnos.
Entre el 70 y el 71 fue Ministro Fiscal de la Corte Superior de Loja con quince mil sucres mensuales de sueldo. El 71 pasó a Ministro Juez y comenzó a escribir para “El Telégrafo” de Guayaquil una columna titulada “El Espectador”.
El 72 renunció a sus cátedras tras ser designado miembro de la Comisión Legislativa con veinte y cinco mil mensuales y la presidió desde el 74 hasta el 78, elaborando el anteproyecto de los Códigos Penal y de Procedimiento Penal en 123 y 127 páginas respectivamente, “bajo la consulta y dirección general de mi amigo el Dr. Alfonso Reyes Echeandía, presidente de la Corte Suprema de Colombia, quien murió en el Palacio de Justicia durante la balacera que allí se formó cuando el asalto de los terroristas.”
“Tres años nos tomó llevar a cabo tales trabajos y los Triunviros los enviaron a estudio de la Corte Suprema de Justicia, que no hizo nada al respecto porque faltó voluntad y fuerza política. En ambos anteproyectos consideramos que no es la penalogía la única medida para combatir la delincuencia, sino las medidas de seguridad que la complementan”. Los dichos Triunviros temieron que de aprobarse ambos estudios al Cesar en funciones se los iban a aplicar.
Entre Diciembre del 76 y el 78 fue miembro de la I Comisión de reestructuración Jurídica que presidió el Dr. Carlos Cueva Tamariz y redactó uno de los dos proyectos de Constitución, que sometido al Plebiscito popular, salió aprobado por mayoría de votos. Desde entonces nació su amistad con el Ab. Jaime Roídos Aguilera, quien al triunfar en las elecciones presidenciales del 79, le llevó de Ministro Juez de la Corte Suprema de Justicia con cuarenta mil mensuales de sueldo hasta 1984, que salió con la reorganización dispuesta por la Izquierda Democrática.
Entre el 80 y el 81 fue profesor titular de la cátedra de Ciencias Penales en la U. Central. Entonces representó al Ecuador en las VII Jornadas iberoamericanas de Derecho Procesal celebradas en Guatemala. Desde el 84 tuvo columna propia en el diario “El Universo” de Guayaquil. El 85 se acogió a los beneficios de la jubilación y seleccionó sus artículos para darlos a la imprenta.
El 87 fue declarado Mejor Ciudadano de la Provincia de Loja por el Consejo Provincial. Mantenía inédito lo siguiente: “La Supervivencia colonial en el Ecuador” con diversos ensayos. “Comentarios al Derecho Penal ecuatoriano”, “Nuevo anteproyecto de Código Penal ecuatoriano” y la segunda serie de sus “Cónicas y Ensayos”.
En 1998 fue declarado Cronista de la Ciudad de Loja.
Agustín Cueva Tamariz dijo de él “Tiene su personalidad dos aspectos fundamentales: la del escritor y la del maestro. Una doble vocación o mas bien las dos caras de una sola, en la que se admira la misma característica, la plenitud de conciencia de una misión concebida vocacionalmente, sentida con el aliento de cada día y llevada hasta el fin con absoluta entrega, limpia de intención y eficaz de resultados.
Su estatura baja, rostro blanco rosado, ojos pardos, pelo cano, ágil de cuerpo y de modales, que exteriorizan un espíritu rico y generoso, a la par de intelectual.
El Círculo Cultural Pío Jaramillo Alvarado de Guayaquil considerando que la provincia de Loja se había beneficiado con la columna de Rengel en El Universo, pidió a la Universidad de Loja el título de Doctor Honoris Causa en honor a su disciplina mental y a la defensa continua de los intereses de su provincia. El 2000 la CCE editó “Jorge Hugo Rengel y la cultura” conteniendo artículos para periódico, sus estudios y publicaciones.
Casado con Rosa Espinosa Ledesma, su prima segunda, padre de numerosa familia, falleció en Loja el día 24 de Diciembre de 1999 de ochenta y seis años de edad.
También dejó inédito un libro sobre historia patria que iba a publicar en los talleres gráficos de la Universidad de Loja.
Al cumplirse el primer centenario de su nacimiento se editó su Epistolario conteniendo alrededor de trescientas cincuenta cartas y una semblanza que apareció titulada “Biografía de servicios a la cultura y la ciencia”.