REGALADO ESPINOSA LIBERTAD

ESCRITORA.- Nació en Tulcán el 26 de Abril de 1953 y fueron sus padres legítimos el Profesor Jorge Regalado Coral natural de Tulcán y su segunda esposa Emma Espinosa Guerra.
La quinta de una larga familia que vivía en la calle Colón cerca del puente y que el 56 pasaron a Alausí por razones de trabajo del padre.
De esa etapa recuerda que montada en un burrito la mandaban con una doméstica a traer agua de un pozo cercano. De cinco años vivió en San Miguel de Bolívar y fue matriculada en la escuela anexa al Normal Ángel Polibio Chávez destacando por su activa participación en los concursos del Libro leído que organizaba el profesor Pablo Coloma, quien le hizo amar la historia y la geografía utilizando un Mapa muy didáctico, en alto relieve, con ríos, montañas y otros accidentes geográficos del Ecuador.
El sexto curso lo realizó en la escuela Policarpa Salavarrieta de Atuntaqui y egresó de la primaria como mejor alumna del plantel. El Ciclo Básico cursó en el Colegio Alberto Enríquez Gallo el 66 y como su padre quería hacerla maestra inició el Diversificado de alumna interna en el Normal Alfredo Pérez Guerrero de San Pablo del Lago, con profesores especializados en la UNESCO que le enseñaron el quichua, la llevaron a realizar prácticas docentes en las diversas comunidades indígenas de los contornos, la hicieron trabajar en el Taller de Arte, en los cultivos de los terrenos cercanos y en la metodología de la enseñanza de Idioma Nacional y Estudios Sociales. El 70 recibió su diploma de Normalista y pasó a Jipijapa donde sus padres.
El 71 contrajo matrimonio con Hugo Manrique Saenz, fue designada profesora de la escuelita de la parroquia Guale en el Cantón Paján, pero las dificultades de los viajes le provocaban molestias en el embarazo, estuvo tres meses en cama, fue internada en la Clínica del IESS de Guayaquil y perdió a la criatura.
El 72 laboró en la escuela Isidoro Barriga de Puerto López. Todo era difícil pues no existía el carretero estable. Vivía en casa de la familia Guerra frente al mar y ganaba un sueldo mensual de novecientos veinte sucres solamente. El 76 pasó a enseñar a la escuela Evagora Pincay de Jipijapa y el 79 fue designada Profesora de Castellano y Literatura en el Colegio Alejo Lascano con mil cuatrocientos veinte sucres donde continúa con mejor sueldo.
El 80 adquirió una casa con un préstamo del IESS y aparecieron veinte composiciones suyas en “Nuevas voces de la poesía manabita”. El 81 obtuvo la Mención de Honor en el Concurso de Poesía Mural Horacio Hidrovo Velásquez organizado por el Núcleo de Manabí de la Casa de la Cultura. Desde el 82 interviene en los Seminarios internacionales de Literatura “La Flor de Septiembre” del colegio Olmedo de Portoviejo.
El 83 egresó con el título de Profesora de Lengua y Literatura de la Universidad abierta de Loja y ayudó a Dumar Iglesias Mata a organizar la extensión de la CCE en Jipijapa, la presidió, realizó numerosas actividades artísticas y culturales y construyó el edificio en la vía a Guayaquil. El 87 editó unas “Leyendas y Poesías” en octavo y 51 pags. Horacio Hidrovo Peñaherrera ha dicho que la poesía de Libertad responde más a la emoción que al lenguaje. La obrita contiene cinco leyendas rescatadas con la ayuda de los ancianos de Jipijapa y las lavanderas de Choconcha (pozos manteños que aun se usan y fueron construidos aproximadamente en el siglo X de la era cristiana).
En Enero del 89 viajó a Madrid por siete meses en goce de una beca del Instituto Iberoamericano de Cultura, logró el título de profesora de Lengua y Literatura española y asesorada por el profesor Carlos Bouseño trabajó una tesis sobre “La obra literaria, el símbolo y la angustia en las poesías de César Vallejo y Blas Otero.” En 92 págs. De regreso permaneció dos meses en New York en casa de su cuñada Soledad Manrique ayudándose económicamente en una factoría de cuerdas de guitarra.
Nuevamente en Jipijapa a fines de año, se integró al taller literario de Miguel Donoso Pareja en Manta casi por tres años. El 90 recibió de la Municipalidad de Jipijapa una Mención de honor al Mérito Cultural. El 92 fue designada Directora Ad – honorem del Centro Municipal de Cultura de Jipijapa, organizó la Exposición artesanal con participación de todas las parroquias y al año siguiente publicó su libro con treinta y cinco cuentos titulado “Las palabras sumergidas” en 95 pags. donde opta por la ambigüedad, por los excesos de significación para descontrolar al leyente y aunque casi siempre se recurre a un final sorpresa, la mayor parte de las veces este remate deja abierta amplias posibilidades para que el lector resuelva a su manera la propuesta. En la solapa se dice lo siguiente: Comprometida seriamente con la literatura, trabaja sus páginas con cautela y define un anti romanticismo que sorprende y estremece, sus motivos son filtrados por un cruel intelecto. Quieren que sus palabras salgan en desnudez impasible para que nos golpeen con cortante verdad, con esoterismo de la realidad.
El 94 fue designada Vicepresidente de la Federación Nacional de Mujeres de Negocio y Profesionales del Ecuador. En Octubre inauguró el Museo de Historia y artesanía de Jipijapa que funciona en la planta baja del Centro Municipal de Cultura y dio comienzo a su “Historia de Jipijapa” creando el archivo Municipal.
En Enero del 95 inició un espacio cultural de media hora semanal en la radio “La voz de Jipijapa” que se ha vuelto de una hora de duración últimamente en la “C.D. Café” con información histórica, arqueológica y turística.
Colabora asiduamente en numerosos diarios del país. Su estatura mediana, canela clara, ojos y pelo café oscuros. Impulsa las actividades cívicas y culturales en el sur de Manabí.
El 2012 ha dado a la publicidad una obra sobre el tejido del sombrero de paja toquilla titulada “Las hebras que tejieron nuestra historia” aparecida con motivo de la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad decretada por la Unesco para nuestros sombreros Jipijapa confeccionados con hebras de la paja toquilla.