Recalde Aurelio.

Aurelio Recalde, quien desde niño anunció con su precoz talento el elevado puesto que debía alcanzar, como así sucedió por medio de su austera virtud y sus vastos conocimientos escriturarios y teológicos. Su segundo maestro de primeras letras D. Francisco Soto manifestó a sus padres la facilidad genial del niño para adquirir los conocimientos y la docilidad de su carácter angelical, con que se recomendaba ante sus condiscípulos.
En Pifo hizo Recalde los votos del bienio el 30 de Octubre de 1882 y permaneció allí acopiando caudal de ciencia clásica hasta el 17 de Mayo de 1887, año en que partió a Ibarra, cuna de sus abuelos maternos, en unión del Hmo. Gonzalez y Calisto para hacerse cargo de la clase de Filosofía en el Seminario Menor de San Diego.
El 15 de Agosto de 1890 celebró su primera misa en la capilla episcopal recientemente construida, cuya ceremonia fue enaltecida por la palabra elocuente del P. Manuel I. Proaño, apreciador de las virtudes del Presbítero Recalde.
Poco después obtuvo una Canonjía y el Beneficio de Cura de la Matriz de Ibarra. El 20 de Julio de 1913 fue ascendido al Decanato por el Papa Pío X, y como tal ha desempeñado los cargos de Promotor fiscal de la Diócesis y Provicario General, sin descuidar de atender caritativamente y como Capellán a la Casa de Huérfanos y al Instituto de la Concepción.
Como Profesor de Latin profundizó el idioma del Lacio, que lo hablaba y escribía tan a maravilla que llegó a ser mirado como el primer latinista de nuestra tierra.
El Dr. Recalde falleció el 7 de Noviembre de 1924.